jueves, 27 de abril de 2017

Cuando Dios dice No... ¿Qué hacer con las oraciones sin respuesta?

Dios escucha y contesta todas nuestras oraciones, pero a veces la respuesta es «No» y esas normalmente se sienten como no respondidas
Déjenme comenzar diciendo que el término “oraciones sin respuesta” me parece uno bastante equivocado porque Dios escucha y contesta todas nuestras oraciones. Es solo que a veces la respuesta es “No” y esas normalmente se sienten como no respondidas. Esas son las oraciones que se sienten como que se han estrellado contra un muro enorme, que han sido enviadas de regreso a la tierra de golpe. Pero, las oraciones sin respuesta, pueden ser muchas veces bendiciones disfrazadas, aun cuando en ese momento, parezcan pérdidas que nos destrozan el corazón.
Creo que el misterio que hay en un “No” de Dios puede ser una de las más inexpugnables y difíciles piedras de tropiezo para los Cristianos. Puede ser colocada justo ahí, al lado de la maldad, y muchas veces ambas se combinan cuando nuestras oraciones parecen seguir sin respuesta en medio de la tragedia y el dolor. Puede ser aún más frustrante cuando nuestras oraciones parecen ignoradas y otros a nuestro alrededor ven pronto auxilio a sus clamores.
En la universidad, un compañero estaba comprometido con su novia de la escuela. Ellos estaban en su último año de universidad y esperaban con ansias su boda y su vida juntos. De pronto ella cayó enferma, de algo serio. Esto hizo que prácticamente toda la universidad se volcó en oración juntos para interceder por su sanación, pero ella falleció. Al mismo tiempo, conocí a una mujer que estaba luchando con la infertilidad después de haber sufrido en la adolescencia un aborto que tuvo complicaciones. Algunos de los compañeros oramos por ella en alguna ocasión y supimos luego que estaba embarazada. Tengo amigos que ha recibido provisión financiera que llegó de la nada en el último minuto, cuando la esperanza parecía pérdida y otros que vieron sus plazos vencerse sin recibir el rescate esperado.
¿Qué hacemos cuando hemos volcado nuestros corazones en oración a Dios y nada sucede, o pasa todo lo contrario de lo que hemos estado pidiendo? He encontrado algunas cosas que me han dado esperanza al pasar por esos valles.
Mis primeros pensamientos de consuelo llegan cuando recuerdo que éste no es nuestro hogar. Cualquier cosa que suceda o no en esta vida no es el final de nuestra historia. Mi esposa y yo sufrimos la pérdida de un bebé en un embarazo interrumpido hace unos años. Con las primeras señales de problemas, oramos y oramos y oramos, pero se sentía como que todas nuestras oraciones chocaban con el techo o no iban a ninguna parte. Pero el recordar que este mundo no es el final nos ayudó durante el proceso de duelo. El saber que nos encontraríamos con nuestro bebe algún día puso nuestro sufrimiento temporal, pero totalmente real, en perspectiva. San Pablo, un hombre no extraño al dolor y las dificultades, escribió a los Corintios “No se pueden equiparar esas ligeras pruebas que pasan aprisa con el valor formidable de la gloria eterna que se nos está preparando. Nosotros, pues, no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve; porque las cosas visibles duran un momento, pero las invisibles son para siempre“. (2ª Corintios. 4,17-18)
Otra cosa que me ha ayudado cuando Dios dice “No” es recordar que Él sabe lo que hace aun cuando yo no lo sepa. Dios es Amor. Es nuestro Padre amoroso. Sus planes y propósitos para mi vida van más allá de lo que pueda comprender desde mi perspectiva. A veces parece difícil confiar en Dios cuando parece que no escucha o no le importan nuestras circunstancias actuales. Mi propio orgullo, miedo o ansiedad pueden nublar mi comprensión u oscurecer mi vista del gran diseño. Es precisamente en ese momento en el que nuestra oración parece sin respuesta que nos vemos obligados a tomar la decisión – ¿dudaré de la bondad de Dios o buscare su consuelo? En esencia, ¿confió en Él solo cuando me da lo que quiero, o confiaré en Él aun cuando no comprenda lo que hace? Aprender a confiar a Dios cuando todo tu interior está enojado con Él y listo para alejarse de su presencia, es un precioso momento de crecimiento espiritual.
Finalmente, nunca malgastes tu sufrimiento. Puede ser por algo pequeño o trivial, o por algo que parezca de vida o muerte, cada vez que sentimos que nuestras oraciones son ignoradas o no respondidas, cada vez que Dios nos dice No, hay una decepción o nivel de sufrimiento. Cuando nos unimos en el sufrimiento con Jesús, no importa sea grande o pequeño, estamos unidos a Él en una forma única y poderosa. Cuando llevamos nuestras heridas a tocar sus llagas, podemos decir “Ahora me alegro cuando tengo que sufrir por ustedes, pues así completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo para bien de su cuerpo, que es la Iglesia.”(Colosenses 1,24). Por irónico que parezca, el dolor que experimentamos al no recibir respuesta a nuestras oraciones, puede ser por sí mismo, una oración de intercesión por otros. Podemos tomar nuestra desilusión y ofrecerla a Jesús como ofrenda, como sacrificio por aquellos en necesidad de Su gracia. Esto puede redimir nuestro sufrimiento, nuestra decepción o nuestra desilusión y traernos curación y consuelo, mientras profundizamos en nuestra relación con Dios y nos ayuda a confiar en Él nuevamente.

Artículo de: Pildoras de fe. 


jueves, 20 de abril de 2017

Cómo saber si tu pareja está contigo por interés.

La definición de lo que “debería ser” una pareja es un tema complejo, pero en síntesis, y de acuerdo con los psicólogos y especialistas en relaciones de pareja, lo ideal es que sean observables y palpables ciertos valores fundamentales, como el respeto, la empatía y la solidaridad.
Una frase popular dice: “El problema es que hay más gente interesada que gente interesante”.
Reconocer a una persona interesada resulta a veces tan fácil como distinguir una mancha de tinta negra en una hoja de papel, sin embargo, las cosas cambian cuando los lazos afectivos que nos unen a esa persona nos impiden ver con claridad, como puede ser el caso de un amigo muy cercano o más allá: de nuestra pareja.
Cuando nos encontramos en una relación con una persona interesada, difícilmente estos valores forman parte de la ecuación. El problema es que, muchas veces, nos negamos a aceptar que algo no marcha bien, ya sea por enamoramiento, apego inseguro o costumbre, un fuerte vínculo marcado por el hábito que nos hace difícil “soltar” a esa persona.
Desde luego, lo primero que vale la pena aclarar es qué parámetros definen a una persona interesada para, de este modo, aprender a reconocerla.
Una relación de pareja ideal se caracteriza por valores como el respeto, la empatía y la solidaridad. Cuando nos encontramos en una relación con una persona interesada, estos valores desaparecen
Definiendo a las personas interesadas
No podemos permitirnos pecar de inexactos en este punto: la verdad es que todos los seres vivos somos, técnicamente, interesados en cierto grado y en relación con ciertos objetivos.
El interés va directamente ligado a la motivación, que compone un factor indispensable para la supervivencia. Nos interesa alimentarnos bien, vestirnos bien, asearnos, contar con un techo seguro dónde resguardarnos de la lluvia y con un sitio cómodo y reconfortante dónde dormir por las noches.
El concepto que queremos darle en este caso al término “persona interesada” va un poco más allá del interés como característica común. Nos referimos, en cambio, al interés malsano, el que perjudica, el que ignora los valores morales más universales y, por supuesto, el que abre heridas en el corazón.
Una persona interesada es, siguiendo esta línea, alguien cuya premisa máxima es recibir, recibir y recibir.
A las personas que se mueven por la vida conducidas por el interés personal no les importa el bienestar de los demás sino la propia autorrealización (así sea momentánea o efecto placebo), es por eso que, como bien previene la sabiduría popular, conviene cuidarse de las personas que solo dan esperando algo a cambio.
Pocas cosas hay más peligrosas que la avaricia disfrazada de generosidad.
Las personas interesadas son egoístas elementales, manipuladoras y negativamente ambiciosas, lo cual significa que su aspiración a la obtención de logros está mal dirigida en tanto perjudica a los demás con tal de beneficiarlas a ellas.
Ahora: ¿cómo saber si tu pareja es una persona interesada incluso si se esfuerza en ocultarlo?
Vayamos a ello.
Señales que indican que tu pareja es una persona interesada
El comportamiento interesado se caracteriza por altas dosis de egoísmo y egocentrismo.
A las personas interesadas les importan más los beneficios económicos, la comodidad o los privilegios que puede otorgarle una relación que el valor y la esencia del individuo con el que comparten su vida. De hecho, no consideran el sostener una relación como una dinámica diseñada para compartir, sino para recibir del otro.
Algunas señales que podrían indicar que tu pareja está contigo por interés son:
Cambios sospechosos en su forma de ser contigo cuando se presenta una oportunidad que le favorece
Si tu pareja no suele ser una persona especialmente expresiva o detallista y, no obstante, manifiesta cambios en su manera de comportarse contigo cuando se presenta un evento o posibilidad que le conviene, es evidente que su disposición a brindarte afecto depende directamente del grado de beneficio que pueda obtener de ello.
En otras palabras, una pareja interesada funciona como un inversor sistemático: decide cuidadosamente qué tanto “vale la pena” ser dulce o atento contigo según la rentabilidad de invertir en ti ese cariño.
Puede sonar drástico y desalentador, pero si notas esta conducta en tu pareja, más vale que abras bien los ojos.
 Su forma de disculparse se basa en realidad en mera manipulación emocional
La negación a reconocer los propios errores y pedir perdón por los malos actos es una demostración palpable de egoísmo e inmadurez, y nótese que hablamos de “negación” y no “incapacidad”, ya que no es lo mismo una disculpa que no se pide por desconocimiento que una disculpa que no se pide porque simplemente no quiere pedirse.
Las personas interesadas se valen del reconocimiento y manipulación de las emociones ajenas para torcer la voluntad de los demás según su parecer.
Son hábiles para generar en la gente emociones como la culpa, el remordimiento y la inseguridad y mostrarse a sí mismas como personas maduras y coherentes que no tienen por qué “cargar con la responsabilidad” de X o Y situación.
Jamás están satisfechas, y se aseguran de que sufras también su insatisfacción
Las personas interesadas se sienten naturalmente frustradas, ya sea en el ámbito laboral, económico o social. Quieren obtener más de lo que tienen, quieren obtenerlo pronto y, en la medida de lo posible, a cambio del menor esfuerzo.
El inconveniente es que son vampiros emocionales: absorben tu energía, de culpan de todo y exigen desmedidamente que des por satisfechas sus necesidades sin preocuparse por las tuyas.
Comparten muchas de las características de las parejasctóxicas, entre ellas: la incapacidad (y también falta de interés) en poner límites a la relación para proteger la dignidad y estabilidad mental de ambos integrantes.
Son cuidadosamente selectivos con el tiempo que aceptan invertir en ti
Una pareja interesada, a diferencia de una pareja amorosa y sincera, no está dispuesta a compartir contigo un lindo y sencillo paseo por el parque al menos que vislumbre una oportunidad para obtener algo a cambio.
Las personas interesadas son altamente selectivas y siempre demandantes, pero indiferentes en relación con tus gustos y prioridades.
Huffington Post describe este comportamiento una extraña necesidad de “rogar a tu pareja para que te acompañe a hacer las cosas que disfrutas hacer”, lo cual es una clara señal de egoísmo descomunal.
Para la terapeuta de pareja Samantha Burns, cae de su peso que nadie tendría por qué rogar o implorar a su pareja para que participe en las actividades que amamos o que hemos esperado durante mucho tiempo, como un evento especial, vacaciones o un simple partido de fútbol.
“Tus necesidades y las cosas que quieres son tan importantes como las de ella o él, y vas a ir acumulando resentimiento si tu pareja no puede crear un balance saludable de compromiso”, explica Burns.
Por supuesto, en el caso de las personas interesadas, no existe ningún deseo de su parte de crear un balance de compromisos, ya que su jerarquía de prioridades no tiene inconveniente con aplastar a la tuya.
Esto es algo más fácil de reconocer: presta atención.
Son personas que no se comprometen sinceramente con la relación
El compromiso es fundamental, y no se trata de ponerle el título de noviazgo a la interacción que ambos tengan, se trata de hechos, hechos y hechos.
Una pareja comprometida es atenta y solidaria. Está dispuesta a prescindir o ceder sin resentimiento cuando la situación lo amerita, porque le importa honestamente lo que sientes y el mejor modo de ayudarte a crecer.
El compromiso saludable no presenta egoísmo, sino compenetración. El “nosotros” se convierte en un pronombre tan importante como el “yo” y no en su esclavo.
Estar comprometido es estar abierto a tus gustos y preferencias, es integrar en lugar de imponer.
Si notas que tu pareja se comporta de forma individualista, que no toma en cuenta tus sentimientos y opiniones, que decide en soledad asuntos que involucran a los dos, que prioriza sus necesidades y minimiza las tuyas y que solo se muestra cariñosa y detallista cuando le conviene, estás junto a una persona que demuestra señales de ser interesada y que mantiene un compromiso únicamente consigo misma.
En tal caso, vale preguntarse: ¿es esta la persona con la que quiero estar?
ReferenciasRincón de la Psicología.

jueves, 13 de abril de 2017

Una de las formas más bonitas de amar y cuidar de una persona es orando por ella.

Ninguna distancia o alejamiento, mala época, nada podrá quitarlo de mis oraciones.

No puedo estar a su lado, pero la distancia física no impide que estemos juntos emocionalmente. Y, yo se, que incluso al querer cuidar de usted, no podré darle el apoyo que necesita para tomar decisiones, la fuerza necesaria para no desistir e incentivos que le hagan persistir y nunca parar, pues la vida me ha puesto en el lugar que ocupo hoy, y aunque no pueda estar cerca para cuidarlo, ninguna distancia o alejamiento, mala época, nada podrá quitarlo de mis oraciones.
Estaré frente a Dios llevándole un corazón, a veces, tímido, roto y que se constriñe cuando piensa en la grandiosidad de su amor. Un corazón que desea seguir sus pasos, que se preocupa por su bienestar, que quiere saber lo que estará haciendo y si alguien está haciéndole reír como a mí me gustaba hacerlo.
Pero este corazón preocupado y ansioso, cuando quiere su atención y cuando imagina la hora en que algún día nos encontraremos, no logra quitarlo de mi consciencia, se queda constantemente dibujándole en mi mente y remodelándole. Y en esas oraciones, que pueden ser cortas o largas, que pueden ir acompañadas de risas y lágrimas, de corazón abierto o con mariposas en el estómago, yo digo lo que lo amo y enumero los diversos motivos que me hacen agradecer a Dios por haberlo conocido.
Rezo para que el Señor lo acompañe a donde quiera ir, que le guarde de todo mal y de posibles riesgos y heridas que pueda correr incluso sin tener la intención. Le pido que lo perdone, porque como ser humano, se puede equivocar siempre y sin darse cuenta.
Rezo para que Jesús libere su corazón de las hierbas dañinas y quite lo que no le hace bien, para que lo riegue con su sangre que fue derramada en la cruz, para que florezca transformándolo de adentro hacia fuera.
Le pido a Dios que le de sabiduría para tomar correctamente las decisiones que aparezcan en su camino, para que Él le capacite para cumplir el objetivo que recibió de manos del Altísimo.
Yo clamo, suplico y no me canso de pedir bendiciones y más bendiciones sobre su vida, y que reciba salud, más fuerza, más optimismo y perseverancia. Le pido que cuide de sus hijos. Y en nombre de Cristo, le pido que bendiga sus planes y que al realizar sus sueños coincidan con su voluntad.
Y en cada oración siempre le envío ese beso en la frente que solía darle.

domingo, 9 de abril de 2017

“EL MISMO AMOR...LA MISMA LLUVIA”

Hace un tiempo atrás volví a ver la inolvidable película argentina del premiado director Juan José Campanella titulada “El mismo amor, la misma lluvia” (interpretada por Ricardo Darín y Soledad Villamil) donde una pareja se vuelve a ver luego de dos décadas y la frase que mas recuerdo aparece casi al final de la película, cuando luego del re encuentro ella le confiesa, totalmente empapada: “En fin…es que la lluvia ya no cae como antes”. En realidad era la misma lluvia de siempre, lo que había cambiado era su percepción, esa misma lluvia que hace años despertaba su costado romántico, ahora le producía sentimientos totalmente diferentes, porque la vida la había cambiado.
Hoy SABADO, también llueve copiosamente sobre California y pensaba en algo parecido, recordando a aquel niño que miraba repiquetear las gotas de lluvia en la ventana de la casa de mis viejos, allá en Buenos Aires. En esa misma casa tomé el mas sabroso café con leche que jamás probé, con unos enormes panes con manteca y dulce de leche, luego que mamá tocara mi hombro y susurrara cada mañana al lado de mi cama: “Dantecito…arriba!”
Como suele decir Andrés Miranda, un respetado colega y periodista: “Hay días que quieres meterte de nuevo en la foto, cuando éramos unidos y estábamos juntos. Cuando a nadie se le ocurrían las distancias y pensábamos que siempre seríamos pequeños, que nadie se iba a morir y que una casa bastaba para todos. Haciendo un dibujo lleno de amor para el día de la madre, pensando que le harías miles, uno cada año o cada mes... y solo fueron dos o tres. Los días sin heridas, sin temores, cuando se cerraba la puerta después que entraba el último, cuando ni en sueños pensabas faltar a un cumpleaños y ahora no puedes ir a ninguno”.
Si ahora mismo estás mirando por el cristal empañado de la ventana del tiempo aquellas cosas que ocurrían allá lejos y hace tiempo, recuerda que a tu historia aún le falta el mejor capítulo. A tu concierto le espera la mejor canción. Un gran compositor guarda su obra maestra para el final. Aunque no lo creas, cada segundo de vida común es un paso dado. Cada aliento es una página que das vuelta. Cada día es una milla registrada. Estás mas cerca de tu amor de lo que piensas y Dios va a regalarte que envejezcas junto a tu gran amigo del alma, para charlar durante larguísimas horas junto a una chimenea, mientras implorarás que siga lloviendo durante toda la noche.
Porque pensándolo bien, y después de todo, siempre será el mismo amor…y la misma lluvia.

Por Dante Gebel (El mensaje de los viernes)



“Perder a álguien por miedo, dejar pasar el amor de verdad por temor al dolor, malgastar la existencia y el talento en un trabajo absurdo, guiarse por la esperanza y no por la experiencia…
¿La vida?, la vida es eso que discurre mientras tratas de averiguar qué es la vida, soltó John Lennon, se vive en un país en el que suceden cosas, las cosas pasan y quedan en los libros de historia, la historia personal la conforman recuerdos y personas, las personas van y vienen…
Hasta que una noche de lluvia, quedan grabadas a fuego en el corazón".

jueves, 6 de abril de 2017

LA ESENCIA DEL SER

Sabrás del dolor y de la pena
de estar con muchos, pero vacío.
Sabrás de la soledad de la noche
y de la longitud de los días.
Sabrás de la espera sin paz
y de aguardar con miedo.
Sabrás de la soberbia de aquellos
que detentan el poder y someten sin compasión.
Sabrás de la deserción de los tuyos
y de la impotencia del adiós.
Sabrás que ya es tarde
y casi siempre imposible.
Sabrás que eres tú el que siempre da
y sientes que pocas veces te toca recibir.
Sabrás que a menudo piensas distinto
y tal vez no te entiendan.
Pero sabrás tambien:
Que el dolor redime.
Que la soledad cura.
Que la fe agranda.
Que la esperanza sostiene.
Que la humildad ennoblece
Que la perseverancia templa
Que el olvido mitiga.
Que el perdón fortalece.
Que el recuerdo acompaña.
Que la razón guía,
Que el Amor dignifica…
Porque lo único que verdaderamente vale es aquello que está dentro de ti,
y por encima de todo esta Dios
sólo tienes que descubrirlo
y así hallarás la verdadera Paz.

Juan XXII

sábado, 1 de abril de 2017

UN AMOR ES...

Un amor es quien te acepta como eres, quien te ayuda a ser mejor. Es alguien que te levanta el ánimo cuando lo necesitas. Es alguien con quien se puede bromear sin que te enojes. Es alguien que se acuerda de ti cuando reza. Es alguien que te quiere por lo que eres y no por lo que tienes ni por lo que sabes. Es alguien que no se queda mirando, sino que te lleva a mirar juntos en la misma dirección. Es alguien que se interesa por tus cosas... aunque sean pequeñas. Es alguien que se acuerda de ti cuando tu no estas y no te deja cuando fracasas. Es alguien que comparte tu soledad y tu tristeza, así como tus alegrías y tus sonrisas. Es alguien que trata de entenderte. Es alguien que te pide perdón cuando sabe que se equivocó. Es alguien que perdona tus errores. Es alguien que siente lo que tu estás sintiendo. Es alguien que sé lanza contigo a correr riesgos y que nunca te negará su ayuda cuando la necesites. ❤


martes, 21 de marzo de 2017

SOY UNA MUJER EMOCIONALMENTE INTENSA

Sí, soy una mujer intensa. Y debo confesar que es un título que me he ganado a pulso, a tropiezos y con el sudor de mi frente. Intensa porque no tengo ningún problema en expresar exactamente lo que pienso, lo que siento y lo hago de una manera apasionada. Me gusta decir verdades sin darle demasiadas vueltas al asunto, y lo hago siempre de frente.
Me gusta seguir mi instinto y mi corazón. Nunca me ha importado lo que parezco, me importa lo que soy. Y soy como la vida, las esperanzas, las desilusiones, las alegrías y las emociones me han hecho. Sin reservas, ni hipocresías.
Detesto las cosas a medias, porque conmigo es, todo o nada. Porque en ocaciones puedo ser muy cariñosa y, en otras, tremendamente ruda. Porque cuando amo, entrego mi amor, mi dedicación y mi tiempo sin reservas ni cautelas. Porque siempre lucho hasta el final por todo aquello que me importa, aun sabiendo que el amor tiene fecha de caducidad.
Vivo la vida impulsivamente como si no hubiese mañana porque quizá eso sea verdad, porque me gusta vivir al máximo sin privarme de nada por el simple miedo al qué dirán. Me gusta disfrutar de las cosas, de la compañía, de la felicidad, de la tristeza , de la soledad, de los retos y de las experiencias emocionantes que la vida me ofrece.
No tengo miedo a la vida, no tengo miedo de arriesgar, mucho menos de equivocarme. Ya bastante he caído y otro más he perdido, que la única opción que me permito, es ser valiente, no tirar la toalla jamás y aprender las lecciones que se me dan.
Soy una mujer intensa porque a veces, la sociedad en la que vivo, me llega a producir hastío, y entonces, me alejo y me entrego a la soledad, disfruto estar con ella libremente como un ave al volar, porque en esos momentos soy yo misma y me vuelvo reflexiva, y desde ahí puedo echar de menos a quien quiera sin llegar a necesitarle. Desde ahí me genero nuevas ideas, me innovo, me fortalezco.
No me gusta lo superficial, lo mío es sumergirme en la profundidad. Tengo la terrible manía de buscarle a todo un porqué. Me gusta ver más allá de lo visible y encontrar algo substancial, algo que me llene, algo que me diga que mi paso por la vida ha merecido todos mis intentos, mis batallas y mis alegrías.
Cuando alguien me decepciona, me lastima o traiciona mi confianza, por más que me duela, no dudó en mandarlo al carajo.
Soy intensa cuando mi vida se pinta oscura, cuando cometo errores, cuando la tristeza me sonríe, cuando no soy feliz. Pero irónicamente, puedo llegar a disfrutar ese dolor, no me gusta quedarme con una emoción como un pellizco en el corazón. Lloro, me desahogo, busco las razones más profundas, reacciono y, después, vuelvo a comenzar.
La mayoría de la gente que me conoce dice que mi forma de ser es extraña, loca y algo exagerada. Lo que no entienden, es que la vida es muy corta, que no siempre nos presenta segundas oportunidades, que yo vine a vivir y disfrutar la vida a mi modo, no a cumplir o a llenar sus expectativas. Y sé que ser así, que el vivir con tanta intensidad los aterra, pero en el fondo los comprendo, no todos tienen el valor de entregarse tan ferozmente. No todos entienden que los golpes y las caídas son el aderezo que le da más sabor a la vida, y que quizá el problema no está en mi intensidad, sino en el coraje que a ellos les falta para vivir y disfrutar la vida en todos sus matices.
Sí, he caído, he llorado y sufrido por vivir así, tan intensamente, pero aquí nadie sale ileso, es imposible. Y al menos yo, prefiero ir orgullosa llena de cicatrices, porque ellas me han remunerado con un puño de historias que contar de lo feliz que he sido.
No todos aprecian y aman lo raro, lo extraño, lo intenso. No todos saben recibir amor a manos llenas, pero quizá en algún lugar exista alguien con un poco de locura que sabrá valorar lo que soy y lo que tengo para dar a manos llenas. Por ahora, no voy a ser menos, seguiré siendo esa mujer intensa, seguiré pisando fuerte, porque yo, yo no tengo ningún problema con ello.

Autor: Karla Galleta




domingo, 19 de marzo de 2017

"NOS HICIERON CREER" DISCURSO DE JOHN LENNON

Nos hicieron creer que el "gran amor" solo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años.
No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad.
No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de otro.
Nos hicieron creer en una fórmula llamada "dos en uno" : dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba.
No nos contaron que eso tiene un nombre: anulación. Que sólo siendo con personalidad propia, podremos tener una relación saludable.
Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos.
Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados.
Nos hicieron creer que solo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad.
No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas.
¡Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto... cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor... aunque la violencia, se practica a plena luz del día.
*JOHN LENNON

desde la pagina No sólo Música :https://www.facebook.com/nosolomusicx/,
a través de Blog Alas Al Viento

lunes, 27 de febrero de 2017

CUANDO NO ERES ESA MUJER DE LA QUE LA GENTE SE ENAMORA.

Me tomó bastante tiempo darme cuenta de la razón. Y era bastante simple, casi para reírse.
Me han repetido una y otra vez que el amor verdadero debería de ser mi prioridad número uno en la vida. Me he visto condicionada a aceptar y creer que debo experimentar este amor, pero que todavía no estoy lista para ello. Todo con la esperanza de que llegue alguien que me diga las palabras mágicas.
Nunca he experimentado lo que se siente cuando una persona te confiesa su amor eterno. No es que nunca me haya enamorado. Es más, me he enamoré hasta la última fibra de mi ser. Pero nunca nadie se ha enamorado de mí. Nunca me ha pasado que alguien haya hecho algo tan romántico para mí, que haga que tiemble.
Me tomó bastante tiempo darme cuenta de la razón. Tal y como explica Harnidh Kaur, la razón por la que esto sucede es bastante simple, casi para reírse: Nadie se ha enamorado de mí porque no soy el tipo de mujer de la que te enamoras.
Soy complicada. No puedes simplemente tomar mi amor y empaparte de él. No, también tú tendrás que ceder, y eso te costará. Puede que decidas marcharte de mi lado porque encontraste a una chica que te satisface en vez de una mujer que te haga pensar.
No soy esa mujer a la que tienes que proteger, porque no soy tan frágil como para romperme. Estoy endurecida. Tengo cicatrices de batalla que quizás se parezcan a las tuyas. Y no me averguenzo de ellas. Son mías y son parte de mi historia.
Sí, probablemente sea esa mujer que respetas, o esa mujer a la que admiras. O la mujer que te gustaría encontrar en casa cuando llegues del trabajo. La mujer que buscas cuando necesitas fuerza y apoyo, pero no soy la mujer de la que te enamoras. No soy la chica con la que quieres pasar horas simplemente mirándola. Esa chica que es tan delicada, que te dan ganas de pelear contra el mundo por ella. No. Soy fuerte, tozuda y peleona. No voy caminar detrás de ti, voy a caminar contigo. Voy a empujarte tanto -o más- de lo que me empujo a mí misma.
No soy la mujer de la que te enamoras, soy esa mujer a la que aprendes a amar. Y me siento bien con eso, porque sé que, el día que alguien me diga que está enamorado de mí, será real. Será un amor por el que valga la pena luchar.
Y eso es lo que todos merecemos.

Autor:  Candela Duato

lunes, 20 de febrero de 2017

SI ESTAS ENAMORADO, NO TE CASES...

“Hablemos claro, si tienes pareja y crees que es perfecta, no te cases. Si crees que el destino los ha unido y que no hay nadie como él en este mundo, no te cases. Si cuando piensas en ella, solo escuchas canciones de amor, si cada vez que la/lo vez sientes mariposas en el estómago o si cuando estas con ella el tiempo pasa volando, no te cases...¡No , no te cases!
Si para verlo, no te importa recorrer 100 km para darle un beso o si cuando suena el teléfono te tiemblan las piernas al ver su nombre, no te cases… no te cases. Si cada segundo piensas en estar a solas con ella, si crees que nadie te va a querer tanto como él o incluso si sientes que es imposible quererle más. No te cases. Si estas enamorada, si sólo estas enamorado, no te cases…¡todavía!
Hazlo cuando ya no quieras regalarle la luna, si no ir juntos por ella. Hazlo cuando te cueste hablar, reír, estar ahí y aún así hables, rías y permanezcas a su lado. Cuando lo extraordinario se convierta en rutina pero empieces a  hacer de la rutina algo extraordinario. Cuando comprendas que no es un trofeo que has ganado sino de un regalo que has de cuidar.
Cuando se sientan cómodos planeando el futuro donde caben los sueños de los dos. Cuando entiendas que pedir perdón y perdonar es mucho más importante que tener razón. Cuando aceptes su pasado sin juzgarle y veas su presente como un regalo y su futuro como una oportunidad de hacerle feliz. Cuando sepas que pueden estar el uno sin el otro pero aún así quieran vivir unidos para siempre.
Porque el amor es paciente, es humilde y comprensivo. Es amable, respetuoso, no es egoísta ni presumido, ni rencoroso. El amor no tiene límites, perdona sin límites. cree sin límites, espera sin límites. El amor no pasará jamás.
Amantes son los que se enamoran y los que aman”

martes, 14 de febrero de 2017

DÍA DE LOS ENAMORADOS

Un día para celebrar el amor y la amistad, en incontables ocasiones he celebrado la amistad en este día, buscar un obsequio para un amigo o amiga y expresar con un detalle lo especial que es. Para muchas personas es una fecha más, para otros es sólo comercio, y las dos están acertadas, no lo niego. Pero en especial me encanta ver en los escaparates los adornos alucivos a la fecha, corazones por todos lados y decoraciones de las tiendas de lo más sweet que terminan por contagiarte y llenar tu entorno del sentimiento del amor. Un sentimiento tan puro, y todo un misterio para muchos, que claro estoy de acuerdo que haya una fecha en el calendario para celebrarlo. Les puedo decir me encanta que exista este día, me gusta a pesar de nunca haber tenido o celebrado mi día de San Valentín en pareja. No, no me he vuelto amargada por la fecha como muchas otras personas ( hombres y mujeres) que por no tener pareja para esta fecha, o por que les han roto el corazón entraron es ese estado de odiar este día o verlo como un día más o de simple comercio. No sé si soy demasiado romántica, cursi o si de nacimiento he estado rodeada de amor por mi familia que todo entorno a este sentimiento me fascina. No me lamento por no haber celebrado hasta la fecha y a mis años un 14 de febrero, es más, considero que cada persona estando en pareja debe tener su fecha especial y esa fecha atesorarla en el corazón y celebrarla. No niego que me he imaginado en incontables ocasiones miles de detalles con los que puedes agradar a tu pareja para ese día, no, no me refiero a detalles caros o compra de artículos para regalar( lo cual no lo veo mal), pero creo que el amor, más que en cosas materiales se debe demostrar de otra manera y a diario, ya sea un gesto, un abrazo, un detalle hecho a mano, una palabra sincera, una caricia, una palabra amable, una tierna mirada, una palabra de aliento, una mirada de complicidad, su platillo favorito preparado con el mayor de los gustos, una canción y muchas, muchísimas cosas más para que tengas un motivo diario durante 365 días y poder demostrar ese sentimiento. Muchas veces en las pequeñas cosas encontramos lo grande de ese sentimiento al que llamamos amor. Y mientras pueda llegar mi oportunidad de convertir todos los días en un 14 de febrero para esa persona especial que Dios reserve para mí, creo que lo importante y principal es que puedas darte a tí misma tu día de San Valentín, más que esperar rosas, chocolates o un detalle de alguien más, debes aprender a valorarte y consentirte a tí misma, llénarte de alegría, ser fuerte, dar amor hacia los demás sin esperar te lo devuelvan, ya la vida se encargará de regresarte todo ese amor, ríe cada día, ámate y aprender de la bella soledad, regálate un momento contigo misma y sé tú la persona que más ames, para que el día que te toque esa persona especial, tú y él esten en la misma sintonía y así poder celebrarle juntos y todos los días al amor.

Lorena Mejía.

lunes, 13 de febrero de 2017

DÍA DE SAN VALENTÍN

Artículo escrito por: Raquel Peña.

San Valentín, 14 de febrero, día del amor y la amistad: esa fecha en el calendario, ese día en el año, esa celebración en la tradición, cuanta importancia se le da a un día, en donde el más mínimo detalle cuenta, para bien o para mal, mientras unas personas con un dulce o chocolate como presente; están conformes, otras en cambio resienten el no tener el tan anhelado regalo.
La clásica chica romántica desea peluches gigantes que le hagan sentir amada, necesita flores que le recuerden que piensan en ella, anhela una cena espectácular en donde sea el centro de atención, quiere que todos sepan que en san Valentín alguien le dió un detalle único y especial (aunque sea el más trillado en el mundo), exige se le reconozca su derecho a recibir presentes por ser una señorita y denominarse amante de los detalles, piensa y planea una y mil maneras de cómo sería un 14 de febrero perfecto, en fin... Sueña y no presta atención a lo esencial.
Las chicas románticas, independientes y con amor propio, sabemos que ese día es como cualquier otro, con la diferencia que la sociedad exige ser parte de una tradición consumista que genera polémica si no encajas en los participantes de la misma.
Hace tiempos me imaginaba e idealizaba un perfecto 14 de febrero como muchas niñas hoy en día, con peluches, rosas, chocolates, y ese tipo de cosas como ingrediente indispensable de la fecha, luego crecí y comprendí que para amar, amarme y sentirme amada no había necesidad de una fecha en específico, no necesitaba recibir presentes que terminarían olvidados en algún rincón de mi habitación, o peor aún, en la basura tras la desilusión amorosa, entendí que más allá de un día de san Valentín, lo que era indispensable en mi vida; era vivir día a día demostrando amor a quienes amo, y atesorando cada momento junto a las personas que me aman, un regalo no define quién eres, cuanto quieres, cuan leal eres o cuan enamorado estas, para verdaderamente demostrar lo que sentimos, basta apoyar en cualquier circunstancia a nuestra pareja, saber escuchar y escuchar aún más cuando nos necesitan, estar ahí para sostener la mano e impulsar a seguir adelante ante cualquier decaída, no darse por vencidos ante un conflicto, luchar por ser mejores por nosotros mismos y por quienes amamos, no es necesario un san Valentín para decir a tu novio o esposo, te amo, un te necesito, no es necesario un san Valentín para agradecerles por existir y ser parte de nuestras vidas.
Pero ante todo, no es necesario un san Valentín para sentirte amada.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Al amor que se fue con otra, se casó y reaparece en mi vida.

Al hombre que no dejó demostrarle mi amor, se fué con otra, se casó  y reaparece en mi vida.
No sabe lo difícil que fué para mi ver una llamada perdida suya justo un año después de nuestra última conversación, 8 meses después de su boda y unos días antes del nacimiento de su segundo hijo. Me llenó de incertidumbre, miedo, alegría, felicidad, emoción, era una sensación rara pero bonita. Fueron tantos sentimientos, y es que durante todo ese tiempo no había dejado de extrañarlo tanto; pero también hasta ese momento yo había cumplido mi promesa de no interferir en el camino que usted había elegido. Porque a veces la mayor prueba de amor hacia una persona es dejarla libre. Y eso es lo que hice. Aún con todo el dolor que me causó su partida, quiero que sepa que jamás le guardé rencor, al contrario, para usted siempre tengo un perdón y por eso mi amor creció y creció. Quiero dejar claro que verle sonreír para mi es también mi felicidad, pero ahí fué lo que me llenó de tristeza e impotencia,  saber que no lo era, poder ver a través de sus ojos y ver que "había algo", algo que no me convencia , como un grito escondido detrás de "su sonrisa", de  su mirada vacía y sin brillo.
Por eso cuándo usted reapareció con nuestra primera conversación después de hace mucho, mi corazón no podía contener la alegría y emoción, mi mundo se lleno de ilusión. Más aún el día de aquella llamada telefónica que alteraron todos mis sentidos y que provocó que ambos nos confesaramos que no nos habíamos podido olvidar y que ambos nos llevamos en la mente e incluso en nuestros sueños. Una sensación hermosa, yo no podía dejar de sentir bonito y soñar de nuevo, aún sabiendo que no podía permitirme eso, pues quien saldría de nuevo lastimada sería yo.
Hubo un día en que me pregunté ¿Qué quiere de mí? ¿Qué soy para él? ¿Por qué me dijo que no había podido olvidarme?
Es difícil querer encontrar la respuesta a algo, pues solo usted me la puede dar. Pues siempre el deseo de seguir sintiendo bonito, de revivir los maravillosos momentos, de llenarse de ilusiones y seguir creyendo en imposibles puede darnos una respuesta equivocada. Pero a pesar de la confusión y este remolino de emociones, me hizo ver que usted reapareció de una manera egoísta, que no importaba lo que yo sintiera. Si, creo que lo hizo de una manera egoísta, de alguna u otra forma mi atención y mis sentimientos por usted le ayudan a elevar su ego, a sentirse bien consigo mismo, porque hay un vacío que no ha podido llenar, porque tiene una necesidad. Porque aún teniendo a una mujer a su lado ella no logra llenarlo, no, no lo hace, aunque usted siempre este intentando que los demás crean que si, para convercerlos y obtener su aprobación y que tomó la mejor decisión. Pues su inseguridad es tan grande que necesita que "la sociedad", que sus amigos, su familia y sus conocidos le digan lo que a usted mismo no convence y prefiere el autoengaño. Hay una canción que dice: "Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amo la vida y entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas." Por eso uno siempre vuelve al lugar en donde fue feliz, vuelve para lamentar no haber sido valiente por miedos e inseguridades y sin embargo haberlo sido cuándo lo que ganaba no era la felicidad, sino la comodidad. Uno siempre vuelve a ese lugar para decirle que ningún otro lugar logró hacerle sentir lo mismo,
recurre al lugar en donde se siente bien, en donde se siente amado. Recurre a mí porque en su interior sabe que lo mío es amor verdadero, puro y sincero, de esos que ya no hay, un amor sin pretensión, que no busca "amarrar" simplemente amar. Por eso regresa a mí, porque le transmito mi energía y mi positivismo, porque lo hago sentir vivo, porque soy ese lugar que lo inspira al son de música romántica, con sentimiento. Porque aunque se niegue quizá a aceptarlo soy esa mujer que lo hizo olvidar sus penas y le curó sus heridas, la que siempre estuvo ahí en sus peores días. La que le devolvió el brillo a su mirada.
Pero por eso es egoísta, y sus actos egoístas son los que continuaban lastimándome, porque sin importarle mis sentimientos, luego de sentirse bien, después de elevar su ego, de comprobar que soy incondicional y con mi corazón en sus manos; luego de eso recurre a fingir para los demás, a fingir amor y felicidad en su nueva vida y con su pareja actual, la mujer que no ha logrado devolverle el brillo a su mirada ni llenarle ese vacío. y aún no entiendo si lo hace por que le remuerde la conciencia por tener ese sentimiento hacia mí o para lastimarme de manera conciente.
Me hubiese gustado decirle esto en persona, pero la verdad quizá no hubiese dicho ni la primera línea cuando ya tendría un nudo en mi gargarta y un mar de lágrimas, pues sigo siendo esa mujer sensible en los asuntos del corazón. Se me da mejor el escribirlo.
Quiero que sepa que hasta el día de hoy mis sentimientos han sido sinceros y están intactos. Lo amo. Que mi corazón sigue latiendo con fuerza con solo escuchar su voz, que aunque esto usted ya lo sabe quiero volver a repetirlo: Lo amo.
Nada cambiará lo que siento. Aún el tiempo ni la distancia. No dejará de estar en mis oraciones así no sepa nada de usted. Nada cambiará, y si llega un nuevo amor, su lugar en mi corazón será intocable...así que quiero que se vaya tranquilo...y no regrese a mí...
No regrese a mí, hasta que me extrañe y quiera quedarse, sin intermitencias.
No Regrese a mí, a menos que sea para amarme por completo como un día lo soñamos y planeamos.
No regrese a mí, a menos hasta que sea conciente y su corazón le diga que era yo a quién Dios puso en su camino para amarme, pero por libre albeldrío usted eligió otro camino.
No regrese a mí, a menos que quiera sentirse enamorado de nuevo.
No regrese a mí, a menos que haya madurado y se de cuenta que enmendar errores no es de débiles y mucho menos de cobardes. Más bien de valientes.
No regrese a mí, a menos que la opinión de los demás ya no influya en sus sentimientos.
No regrese a mí, a menos que su orgullo no lo ciegue y le permita ver que si es posible intertarlo una vez más.
No Regrese a mí, a menos que se de cuenta que la felicidad no es estar con alguien que sea el "estereotipo" de la socidad, sino alguien con quien pueda ser usted mismo.
No regrese a mí, a menos que pueda dejar de tener miedo, miedo a las habladurías de la gente.
No regrese a mí, a menos que aprenda que amar no es estar con alguien y seguir sentiéndose solo.
No regrese a mí, a menos que se canse de amores baratos y quiera vivir un amor real.
No regrese a mi, a menos que descubra que ya no le quedan dudas.
No regrese a mí,  hasta que ya no pueda fingir una vida y amor hacia una mujer solo para recibir la aprobación de los demás.
No regrese a mi, hasta que deje de tener miedo a la soledad y entonces escoja a una mujer por amor y no por compañía.
No regrese a mi, hasta que descubra que la felicidad está dentro suyo y quiera compartirla con la mía.
No regrese a mí, hasta que las opiniones y el ruido de los demás no interfieran en su verdadero sueño.
No regrese a mí, hasta que se ame lo suficiente como para darse cuenta que nunca es tarde para el amor que merecemos.
No regrese a mí, hasta que con el tiempo descubra que es mejor intentarlo y no quedarse con el ¿ Qué hubiera pasado?
No regrese a mí, hasta que aprenda que todos cometemos errores, no somos seres perfectos y que podemos enmendar los daños.
No regrese a mí, hasta que descubra que la edad es solo un número y no un obstáculo para el amor.
No regrese a mí, hasta que descubra que la vida era eso arriesgarnos y dejar de preocuparnos.
No regrese a mí, hasta que haya aprendido que siempre habrán opiniones que intentarán detenerlo a buscar aquello que quiere, pero que su felicidad vale más que las opiniones de los demás.
No regrese a mi, hasta que se de cuenta que en el lecho de muerte las personas se arrepienten más por no haber hecho aquello que su corazón les dijo.
Pero, si por el contrario su deseo es no regresar a mí y este pueda que sea una despedida. Quiero agradecerle porque gracias a usted descubrí mi gran capacidad de amar y perdonar. Gracias por los momentos maravillosos que vivimos y por los recuerdos, decirle que junto a usted experimenté la más bonita felicidad. De mi parte desde aquel momento he dejado las cosas en manos de Dios y con mi fe puesta en él se que pasará lo que tenga que pasar. Quiero que sepa que deseo logre esa felicidad que busca. Le deseo la mayor de las suertes y que pueda lograr todo aquello que su corazón anhela. Dios lo guie, cuide y bendiga siempre a usted y sus dos angelitos. Que logre sus metas. Que pueda vivir sin miedo, y recuerde que el miedo es el mayor obstáculo para lograr lo que soñamos.
"Uno vuelve.
Y volver es bueno, siempre que te haga sonreír."

sábado, 28 de enero de 2017

YO TE AMO

-“Te amo” - dijo el principito…
-“Yo también te quiero” - dijo la rosa.
-“No es lo mismo” - respondió él…
"Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía…Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.
Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados.
Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo.
Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento.
Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro.
Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de vos, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría.
Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.
Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.
Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.”
-“Ya entendí” - dijo la rosa.
-” No lo entiendas, vívelo” -dijo el principito.

viernes, 27 de enero de 2017

NADIE PIERDE POR DAR AMOR, PIERDE QUIEN NO SABE RECIBIRLO.

En algunas oportunidades nos habremos podido sentir mal por pensar que hemos desperdiciado nuestros sentimientos en alguien que no supo valorar aquello que le dimos. Sin embargo, aunque a veces pueda dolernos, es el que sabe amar el que mayor provecho puede sacar de una relación.
La persona que ama logra conectarse con la energía de la vida, aquella que hace que todo tenga sentido, logra inyectarse una dosis de entusiasmo, de fuerza, de vitalidad, que solo quienes han amado entienden cómo ocurre, cómo funciona ese motor para no solamente activar nuestras hormonas y ver el mundo en colores y pensar que todo es posible, sino para motivarnos a ser cada día mejores, para querer dar lo mejor de nosotros.
Evidentemente esto es una ganancia, no todos saben amar, no todos tienen la dicha de guardar a alguien en el corazón y sentir cómo este late más profundo, con mayor sentido.
Cierto es que antes de poder amar a alguien, debemos poder hacerlo con nosotros mismos, debemos ser capaces de preservar nuestra integridad, ser capaces de respetarnos y de procurar para nosotros lo mejor y muchas veces resulta complicado aceptar que lo que podamos sentir no sea retribuido.
Sin embargo, el aceptar que no hemos sido correspondidos, no es un pérdida, es una lección, pero la experiencia enriquecedora de haber amado, no nos la quita el hecho de no recibir lo que nos gustaría a cambio y aceptarlo reafirma el concepto puro del amor, ése que no espera algo a cambio, que se siente de manera independiente a las circunstancias, lo que nos define, lo que somos.
Quien no sabe recibir amor, bien sea por desinterés o porque no está en condiciones de hacerlo es quien pierde en el asunto y esto se debe no solo entender, sino respetar. No todos aprenden tan rápido la lección de nuestro propósito acá de amar y ser amados o bien algunos seleccionan a otras personas para ello. Muchas veces ocurre que amamos a quien no nos ama y a quien nos ama no lo amamos, esto es válido, uno decide qué sentir, uno selecciona por quien sentirlo y lo que es bueno para uno debe serlo para los demás.
Puede que nos decepcionemos por no recibir lo que queremos, pero esto jamás puede sembrarnos la sensación de pérdida, amar es una dicha, mucho más gratificante cuando se obtiene de vuelta, pero de cualquier manera un motivo para agradecer al universo por estar aquí, por estar vivos, porque algo nos hace vibrar, porque algo nos hace inclusive llorar, porque todas las experiencias, nos gusten o no, son para nuestro crecimiento y son la muestra perfecta de que estar aquí es totalmente emocionante!

sábado, 7 de enero de 2017

CREE EN TI, CREE EN TU SUEÑO.

Nuestras vidas son forjadas por sueños. Lo que somos y donde estamos hoy es el resultado de sueños hechos realidad. Cada edificio que ves, cada cosa, surgió de la imaginación de alguien. Detente y piensa, cada cosa que tocamos es el resultado de un sueño hecho realidad.
Asi que el soñar es una práctica saludable. Woodrow Wilson dijo: ''Nos engrandecemos por nuestros sueños. Todos los grandes seres humanos son soñadores.''
Por lo tanto, es muy importante poseer una imaginación positiva. Tener sueños es como el mapa de la ruta hacia el éxito. Y nadie emprendería un largo viaje a un lugar desconocido sin primero consultar un mapa, ¿cierto? .Por lo que podemos deducir que aquellos que no tienen sueños o metas por las cuales esforzarse vagan a la deriva, dando vueltas en círculos y nunca logran algo significativo.
Los sueños son producto de tu propio subconsciente. Hay que quienes afirman también que los sueños son una dádiva de Dios. Pero desafortunadamente muchos permiten que la vida le robe sus sueños.
Te preguntarás : ¿Pero y cómo alguien puede robarte tus sueños?. El ladrón toma la forma de muchas personas y circunstancias. Tus padres, tus amigos, asociados y colegas pueden de forma inocente e ignorante robarte tus sueños. Lo hacen cuando te dicen  frases como estas:
¿Qué te hace pensar que tú puedes hacer eso? No resultará. Eso es imposible. Descarta esa idea. Eso no va a funcionar.
Pero si es tu visión, tu plegaria, tu sueño....¿por qué darte por vencido tan fácilmente?. Dale una oportunidad y nunca permitas que nadie tome esa decisión por ti y destruya tu sueño.
Dexter Yager en su libro ´´No permitas que nadie te robe tu sueño´´ nos sugiere un contraataque!!!.El nos comparte la siguiente reflexión :
''Cuando permites que alguien te desanime, no te quedes desanimado y supera ese estado. El camino hacia el éxito no está bien pavimentadoPara triunfar tienes que trabajar duro y planificar tu propia ruta. Habrá quienes continuamente traten de desanimarte y encontrarás muchos otros obstáculos a lo largo del camino. Tienes que superar esas situaciones y sobreponerte a las dificultades, teniendo presente que antes de hacer un camino primero hay que preparar el terreno''.
Por cada sueño que se hace realidad, ¡ miles son robados!. Para ser ganadores tenemos que aprender a superar la crítica.
CREE EN TI, CREE EN TU SUEÑO y no permitas que nadie te lo robe, desanimándote y olvidando o relegando tu sueño. En vez de esto, fortalécete con los desafíos, los retos y los obstáculos que debes enfrentar para hacerlo realidad. Si, en vez de dejar que te roben tu sueño, HAZ REALIDAD TU SUEÑO, TU PUEDES. Diviértete en el proceso, aprendiendo cada día, madurando, evolucionando, haciéndote cada vez más fuerte y más sabio. Disfruta el camino de convertir tu sueños en realidad.
Concluyo con estas frases célebres, muy relacionadas con el tema. Deseo que junto a estas palabras que te he compartido, te sirvan de inspiración y motivación:
Tanto si crees que puedes como si no, tienes toda la razón. (Henry Ford)
Si puedes soñarlo, puedes lograrlo. (Walt Disney)


lunes, 2 de enero de 2017

SI TE QUIERES QUEDAR...

Si te quieres quedar, ven, toma mi mano y déjame mostrarte lo mejor y lo peor de mí. Pero debes saber que pondré el cielo y el infierno a tus pies, una y mil veces. Alguien alguna vez me dijo que siempre siento y vivo todo al cien, y es cierto. Cuando me enamoro, me enamoro con todo y me muero en la raya por esa persona, así que jamás podrás dudar de lo que siento.

Si piensas estar aquí tienes que saber que, posiblemente, te voy a escribir cartas de lo más cursi, te diré mis secretos y sueños al oído. Y por supuesto que también te daré ese lado pervertido que habita en mi persona. Pero también tienes que saber que quiero un amor que de tan solo al pensar en esa persona me haga vibrar no solo el corazón, sino también el alma, que haga que me brillen los ojos, la sonrisa y hasta la vida. Un amor que me haga querer ser mejor, siendo yo misma, que me ame con todo y por todo lo que soy o no soy. Un amor sin prisas, de esos que se saborean y disfrutan despacito y con cada parte de tu ser. Un amor que no le importe ser cursi, y que demuestre con hechos, lo que dice con palabras.  Algo que sea de dos y no haya espacio para inseguridades. Un amor de equipo, porque si llegamos a estar juntos seremos eso, un equipo.

Un amor lleno de eternidad y sinceridad; porque ya no quiero más amores fugaces. Sabiendo que las cosas ya no duran, quiero un amor que dure hasta la muerte, mi muerte, tu muerte, ¡la muerte de quien sea! pero que dure.

Quiero quedarme en casa a ver películas y a mitad de éstas empezar a abrazarnos, que me beses el cuello y bueno… Un amor que me mire como si se hubiera ganado la lotería. Un amor que me haga sentir la persona más segura del mundo estando entre sus brazos, y que viva conmigo ese momento, solo dejándonos ser. Un amor que me haga levantarme todos los días con una sonrisa de oreja a oreja, y diciéndome a mí misma lo afortunada que soy porque estemos en nuestras vidas. Un amor al que no le importe mis tonterías y niñadas, porque vaya que soy muy simple, y aún mejor, que se ría conmigo o de mí, pero que disfrute de verme ser tan plena cuando río. Un amor que me coma la boca a besos, que me quite las dudas con abrazos tan fuertes que no quepan signos de interrogación, y se lleve los malos recuerdos con caricias sinceras, de corazón a corazón.

Un amor en el que no haya espacio para orgullos.

Alguien a quien no le importe mi pasado y lo estuviera antes de nosotros, que me quiera aun en mis momentos más confusos y difíciles, porque ahí es cuando más lo necesitaré a mi lado. Un amor que sepa que habrá obstáculos en nuestro camino, pero que quiera estar ahí para superarlos juntos. Un amor que aun sin tocarnos, nos hagamos sentir el brillo de todas las estrellas brotando desde lo más profundo de nosotros. Que no solo sea mi pareja, sino también mi mejor amigo, alguien con quien pueda reír, llorar y hasta salir de fiesta sin miedo, pena o freno alguno. Quiero estar con alguien que, aun cuando yo sea lluvia me haga volverme el más bonito atardecer, y que busque pretextos sólo para verme feliz.

Quiero encontrar alguien que tenga miedo de perderme.

Un amor donde sólo seamos dos y pudiendo elegir a cualquier otro, siempre decidamos elegirnos a nosotros. Algo donde sepamos que no somos ni vamos a ser perfectos, algo que sí, va a tener errores, heridas y puede que hasta grietas, pero que a pesar de eso parezca que no hay nadie mejor. Alguien que me haga sentir de cabeza y en la luna, que cuando pase mis dedos por su espalda sea como recorrer sus estrellas y cuando nuestros cuerpos se junten me inunde con sus galaxias. Un amor que me arranque los miedos de raíz, apretándome con fuerza contra su cuerpo, viéndome a los ojos solo para decirme todo sin pronunciar una sola palabra y llenarme de calma la vida.

Quiero poder compartirlo con alguien que quiera estar aquí y quiera quedarse a ver todo lo que puede venir.

Si piensas quedarte, puedes tener la certeza de que todo será mutuo. Que te voy a amar y a valorar en todo momento, y que ya no seremos ni tú ni yo, sino nosotros.


Artículo por María Jose Carrasco.

Fuente: Upsocl