sábado, 11 de noviembre de 2017

NO DEJES DE EMPUJAR LA ROCA - Reflexión

En los Momentos difíciles pide ayuda al Señor y eleva una oración a Dios para que ilumine tu mente y guíe tus pasos ¡No te rindas!

Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz iluminó la habitación y apareció Dios.
El Señor le dijo que tenía un trabajo para él y le enseñó una gran roca frente a la cabaña Le explicó que debía empujar la piedra con todas sus fuerzas El hombre hizo lo que el Señor le pidió, día tras día.
Por muchos años, desde que salía el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría piedra con todas sus fuerzas... y esta no se movía, todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano
Como el hombre empezó a sentirse frustrado, el demonio decidió entrar en el juego trayendo pensamientos a su mente:
"Has estado empujando esa roca por mucho tiempo, y no se ha movido"
Le dio al hombre la impresión que la tarea que le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso, estos pensamientos incrementaron su sentimiento de frustración y desilusión. El demonio le dijo:
"¿Por qué esforzarte todo el día en esta tarea imposible? Solo haz un mínimo esfuerzo y será suficiente".
El hombre pensó en poner en práctica esto, pero antes decidió elevar una oración al Señor y confesarle sus sentimientos:
"Señor, he trabajado duro por mucho tiempo a tu servicio. He empleado toda mi fuerza para conseguir lo que me pediste, pero aún así, no he podido mover la roca ni un milímetro. ¿Qué pasa?, ¿Por qué he fracasado?".
El Señor le respondió con compasión:
"Querido hijo, cuando te pedí que me sirvieras y tu aceptaste, te dije que tu tarea era empujar contra la roca con todas tus fuerzas, y lo has hecho.
Nunca dije que esperaba que la movieras, tu tarea era empujar. Ahora vienes a mi sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero, ¿en realidad fracasaste?
Mírate ahora, tus brazos están fuertes y musculosos, tu espalda fuerte y bronceada, tus manos callosas por la constante presión, tus piernas se han vuelto duras.
A pesar de la adversidad has crecido mucho y tus habilidades ahora son mayores que las que tuviste alguna vez.
Cierto, no has movido la roca, pero tu misión era ser obediente y empujar para ejercitar tu Fe en mi. Eso lo has conseguido. Ahora, querido amigo, Yo Moveré La Roca”
Autor: Desconocido / Anónimo
¡SOLO EMPUJA!
En los Momentos difíciles pide ayuda al Señor y eleva una oración a Jesús para que ilumine tu mente y guíe tus pasos.
Entrega tus Miedos al Señor y pídele con una oración que te ayude a encontrar el camino que te conduzca a Él.
Tal vez, ese momento difícil que pasas hoy y que no entiendes porqué estas viviéndolo, te ayudará a desarrollar tus músculos de la fe y a dar testimonio de la Gloria de Dios en tu vida.

Tomado de: pildorasdeFe.net

martes, 7 de noviembre de 2017

TENER UN HIJO PARA SALVAR EL MATRIMONIO.

Por: Mario Casale
Es un pensamiento recurrente para muchas parejas que no atraviesan una buena relación sentimental. Sin embargo, pensar que un niño puede salvar un vínculo que está quebrado es un error que se pagará muy caro en el futuro...
Muchas parejas que no se deciden a terminar con la relación, creen que la llegada de un hijo puede hacer que ésta remonte y vuelva a florecer mágicamente.
Sin embargo, cuando un vínculo está roto, nada peor que utilizar la llegada de un niño para intentar restablecer un matrimonio.



 
La llegada de un hijo no desvanece milagrosamente las discusiones o la falta de amor entre los padres. Al contrario, pueden acentuar todas las sensaciones negativas.
“Es una idea muy frecuente sobre todo en las mujeres que no quieren separarse del marido y que han sido educadas de tal modo que el divorcio es una palabra que encierra mucho temor y vergüenza.
La concepción de un hijo lo que hace es asegurar psicológicamente para ellas un poco más la pareja, pero este pensamiento no es posible que persista en el tiempo ya que es una manera de disfrazar la realidad y que tarde o temprano se revelará por sí sola”, reflexiona la profesional.
Quienes se mantienen en pareja por obligación es realmente una tortura para todos. “Los bebes perciben la tensión del entorno y manifiestan su conducta según lo que vean a su alrededor.
Si solamente ven malos tratos, enojos, gritos y mucho estrés, el niño no se comportará de otra manera distinta de la que considera normal.
Una vez que el pequeño se relacione con otra gente, maestros, compañeros de colegio o demás familiares, notará el choque y comenzarán a hacerse más intensos todos los conflictos que de bebé ha ido padeciendo”, opina la psicóloga.


“Si ya no hay marcha atrás en la relación, lo más conveniente es que cada uno siga su camino sin tener que involucrar a una tercera persona inocente que sin duda será testigo de discusiones y momentos de gran tensión”, expresa Baz Alonso.

jueves, 2 de noviembre de 2017

EL CHINO Y EL ARROZ

Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su esposa, cuando vió a un hombre chino poniendo un plato con arroz en la tumba vecina. El hombre se dirigió al chino y le preguntó: 
- Disculpe señor, ¿de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer el arroz?
- Sí señor, responde el chino, mi difunto vendrá a comer arroz cuando el suyo venga a oler sus flores.
Moraleja: Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente. No juzgues... solamente comprende..., y si no lo puedes comprender... OLVÍDALO.

"La persona que cambia puede equivocarse,
pero la que no cambia nunca, vive equivocada".

miércoles, 25 de octubre de 2017

Hermosa metáfora de la vida y el Bambú.

En el lejano Oriente vive el árbol cuyo crecimiento es el más rápido de todas las especies. Dicen que si te quedas quieto mirándolo, puedes verlo crecer, y no es de extrañar, pues crece hasta 32 metros por mes. Eso significa que crece un metro diario, unos cinco centímetros por hora. Es algo realmente sorprendente.
El Bambú es el árbol de mayor crecimiento de todo el planeta, quizás la criatura viva que más rápidamente crece, tanto así que en Japón, se usa aún hoy en día como materia prima y se le da una importancia aún mayor que al cemento, acero o al silicio de los semiconductores.
Sin embargo tú puedes tomar hoy una semilla de bambú y plantarla en el jardín de tu casa, puedes regarla durante meses y meses, y no conseguirás que brote ni el más pequeño tallo.
Eso podría ser una gran decepción para ti, ¿verdad? ¿Por qué esa planta que crece tan rápido no crece en tu jardín?
En un primer momento puedes echarle la culpa a la tierra, quizás sea demasiado pobre, pero si eres listo verás que otros árboles viven en ella, así que no debe ser esa la razón.
Quizá sea el clima de tu país, ¿Quién sabe? Quizá necesita otro ambiente para salir adelante… Sin embargo en Japón y China se mezclan temperaturas extremas en todos los sentidos. Y esa planta aguanta el más caliente Sol y el Frío más extremo. De hecho es famoso por su habilidad para sobrevivir en cualquier circunstancia.
Quizás puede ser que seas tú, quizás el problema esté en ti, quizás tú seas un inútil y no puedas hacer que crezca el bambú.
Te reto a hacerlo, toma una semilla y riégala durante siete meses… ¡No lograrás nada! ¿Por qué lo sé?
Porque esta es una planta muy sabia. El bambú durante sus siete primeros años (si, siete años) crece hacia abajo, haciendo expandir sus raíces hasta lo más profundo. ¿Por qué? Porque es sabía y se está preparando. Se está preparando para después ser capaz de alcanzar el mayor de los éxitos y ser la planta con el crecimiento más rápido que existe en todo el reino vegetal.
Salir al mundo fuerte e inquebrantable no es fácil, hay que prepararse mucho para ello, y el bambú lo consigue gracias a siete años de profundizar sus raíces.
Entonces se hace tan poderoso que en un mes crece 32 metros, y aún cuando lo cortes seis veces, seguirá creciendo hasta los 32 metros en un solo mes. Por eso es tan apreciado. Porque sabe prepararse para triunfar, y si la desgracia cae sobre él, sabe renacer de sus cenizas y llegar otra vez a lo más alto empezando desde casi cero.
¿Por qué es capaz de hacer eso? Porque sus siete años de raíces le dan la fuerza para ello, su vida reside en su raíz, y aunque cortes el tallo, este seguirá creciendo.
Además, el bambú se mantiene en pie y creciendo gracias a su flexibilidad, cualquier otra planta o árbol de tronco grueso y macizo no resiste un fuerte viento, porque es rígido… en cambio el bambú sabe cómo adecuarse a su contexto, porque es flexible, adaptable y cambia cuando es necesario hacerlo.
No te sorprenderá que te digamos que ésta es una metáfora acerca de cómo podríamos ser las personas. Si somos capaces de tener paciencia en el cultivo de nuestro interior, si sabemos echar raíces fuertes en cuánto a nuestra identidad y si somos flexibles una vez que salimos al mundo y nos encontramos con nuevas formas de ser y existir, entonces seremos exitosos y podremos enfrentar la vida con sabiduría y crecer a pasos agigantados como personas. 
Seamos como el bambú.
De: Paula Enei

lunes, 23 de octubre de 2017

Se original en un mundo que todo copia.

Ser original es algo que puede destacarse con pequeños detalles, mira como mejorar.
Tener personalidad, estilo, ser diferente, pero orientado al éxito, es lo que debes procurar en esta vida.
Pero, no por ser diferente y romper moldes, tampoco debes arriesgarte a perder prestigio o presencia.
Muchas veces basta un pequeño detalle, al hablar, gestos, o pequeñas cosas como utilizar un pañuelo, un lapicero o determinados  colores para que resaltes positivamente ante los demás.
Se nota la persona con personalidad, buen hablar y buen gusto. Desde el punto de vista biológico tu eres único y original, nadie es igual que tu. Por ello, debe ser natural que sigas la tendencia con la que naciste: ser único. Si no lo haces, perderás tu esencia.
Sin que sea obsesivo, si ya eres fotocopia de otros, debes reinventarte o mejorar en todo. Ser original es parte del éxito y de la naturalidad biológica. De hecho, todo lo que es original tiene mayor valor en el mercado.
Es cierto que existen imitadores de artistas que pueden inclusive ser más famosos que los originales, pero, es muy raro y la excepción confirma la regla. Lo mejor es que seas original.
Cuando tu naciste, ya habías vencido a millones de espermatozoides que compitieron contigo para seguir viviendo. Tu eres el único que sobrevivió, por lo tanto fuiste el mejor y deberás seguir procurándolo. Si eres mellizo o trillizo, igual fue difícil frente a millones que también competían.
Todo lo original es mejor cotizado. La ropa, perfumes, calzado, camisetas, jeans, que sean originales, tienen un gran valor agregado. Tu también debes ser mejor cotizado.

By: VidaOk

martes, 29 de agosto de 2017

Las Personas Sensibles No Son Débiles, en Realidad Son Líderes Innatas.


¡Tu Fuente de Energía Positiva!
La sensibilidad probablemente es la cualidad menos valorada del mundo. Es frecuentemente asociada a la fragilidad y debilidad cuando en realidad es la tremenda fortaleza.
Las personas sensibles son perspicaces e inteligentes tanto para reconocer y comprender sus propias emociones. También son  lo suficientemente valientes como para exhibirlas en público.
Muchos de nosotros preferiríamos vivir en negación que reconocer nuestra vulnerabilidad. Debido a esto nunca conquistamos nuestros más grandes miedos y obstáculos internos.
El mundo necesita más almas sensibles, ya que son innatamente más conscientes de sí mismas y más empáticas. Los individuos con esta cualidades son líderes naturales.
Los grandes líderes poseen una alta inteligencia emocional. Se entienden tanto a ellos mismos como a los demás, lo cual es un producto de su propia sensibilidad.
No puedes guiar a otros si no te conoces a ti mismo.
La importancia de ser un líder consciente de si mismo es capturado de buena manera por este proverbio latino:
Es absurdo que un hombre que gobierne a otros no sea capaz de gobernarse a sí mismo.

Si no tienes un entendimiento de tu funcionamiento interno y de lo que motiva tus decisiones entonces no estarás en una posición fuerte para guiar a otros.  
Encontrarte a ti mismo tiene que ver con llegar a un acuerdo con tus emociones y lo que las dicta.Requiere una honestidad un tanto bruta acerca de tus sentimientos. Requiere sensibilidad.
Ser líder no se trata de obtener cierta posición, se define por si eres capaz o no de hacer sentir a las personas a tu alrededor un poco menos perdidas y desorientadas en la travesía de la vida.
Pero no puedes ayudar a otros a encontrar su camino por la vida si es que tu aún no descubres el tuyo.
Los individuos con un gran sentido de sí mismos son más confiados y prácticos y naturalmente inspiran a los demás a confiar en ellos.
También saben reírse de ellos mismos, lo que les ayuda a mantener tanto la perspectiva como la sanidad.
Daniel Goleman ha hecho un trabajo escrito extensivo en cuanto a la inteligencia emocional y el liderazgo. Sus investigaciones han demostrado que las personas emocionalmente inteligentes están mejor preparadas para ser líderes.
En sus palabras:
La consciencia de sí mismo es el primer componente de la inteligencia emocional.
La consciencia de sí mismo significa tener un entendimiento más profundo de las propias emociones, fortalezas, debilidades, necesidades y motivaciones.
Las personas con una alta consciencia de ellos mismos no son exageradamente críticos ni mantienen una esperanza poco realista. En vez, son honestos con ellos mismos y con los demás.
El liderazgo pobre es una consecuencia de la inseguridad, de la falta de autenticidad y de tener una mente cerrada. Estas cualidades frecuentemente hacen que las personas se tornen crueles hacia los demás. Cuando no te entiendes ni te gustas a ti mismo, las personas a tu alrededor se convierten en chivos expiatorios.
Las personas sensibles tienen una extrema ventaja en este aspecto, ya que tienen un entendimiento profundo de sus emociones y de su identidad. Esto es precisamente por qué están mejor preparados para ser líderes.
No puedes guiar sin empatizar.
Piensa en los peores jefes que hayas tenido.
Es probable que hayan sido egocéntricos, terribles para escuchar y profundamente inseguros.
Seguramente nunca exhibieron compasión por los demás y estaban completamente absorbidos en sí mismos. Consecuentemente, te hacían sentir miserable y empeoraban tu rendimiento.
Ernest Hemingway una vez dijo:
Cuando las personas hablan, escucha completamente. La mayoría de las personas casi nunca escuchan.
Los grandes líderes son grandes oyentes. Escuchan con empatía, e intentan sinceramente ponerse en los zapatos del otro.
Consecuentemente, construyen confianza, alivian el descontento y ayudan a catalizar soluciones a varios problemas y lamentos.
Hay una cantidad de evidencia que muestra que los empleados se encuentran más satisfechos cuando tienen jefes compasivos y empáticos.
Correspondientemente, los estudios muestran que los empleados felices son más productivos, creativos y colaborativos.


En otras palabras, el liderazgo compasivo es universalmente beneficioso.
Como dice Emma Seppälä, Directora de Ciencias del Centro de Compasión y Altruismo de la Universidad de Stanford:
Los jefes puede que escondan su compasión por miedo a parecer débiles. A pesar de esto, la historia está llena de líderes que eran altamente empáticos y poderosos – la Madre Teresa, Martin Luther King y Desmond Tutu, por nombrar a algunos. 
Eran líderes tan fuertes e inspiradores que las personas dejaban todo por seguirles.
Así es, contrariamente a la opinión popular, los verdaderos líderes no son dominantes y estoicos, sino cooperativos y emocionalmente abiertos.
El mundo sería un lugar decididamente mejor si más personas en las posiciones de liderazgo fueran sensibles, empáticas y compasivas.
Como dijo una vez el Dalai Lama: 
El amor y la compasión son necesidades, no lujos. Sin ellos la humanidad no puede sobrevivir.
El sufrimiento humano es frecuentemente causado por la inhabilidad de entender las perspectivas y los sentimientos de otros.
Si verdaderamente deseamos progresar como especie, necesitamos aceptar nuestras emociones además de buscar entender las emociones de los demás. 
Los líderes más grandes entienden que la compasión levanta el espíritu tanto de quien la da como de quien la recibe. 



Via: John Haltiwanger


lunes, 14 de agosto de 2017

Enséñame el arte de los pequeños pasos.

No pido milagros y visiones, Señor, pido la
fuerza para la vida diaria.
Enséñame el arte de los pequeños pasos.
Hazme hábil y creativo para notar a
tiempo, en la multiplicidad y variedad de lo
cotidiano, los conocimientos y experiencias
que me atañen personalmente.
Ayúdame a distribuir correctamente
mí tiempo: dame la capacidad de distinguir
lo esencial de lo secundario.
Te pido fuerza, auto-control y equilibrio
para no dejarme llevar por la vida y
organizar sabiamente el curso del día.
Ayúdame a hacer cada cosa de mi presente
lo mejor posible, y a reconocer que esta
hora es la más importante.
Guárdame de la ingenua creencia de que
en la vida todo debe salir bien.
Otórgame la lucidez de reconocer que las
dificultades, las derrotas y los fracasos
son oportunidades en la vida para crecer y
madurar.
Envíame en el momento justo a alguien que
tenga el valor de decirme la verdad con
amor.
Haz de mí un ser humano que se sienta
unido a los que sufren.
Permíteme entregarles en el momento
preciso un instante de bondad, con o sin
palabras.
No me des lo que yo pido, sino lo que
necesito.
En tus manos me entrego.
¡Enséñame el arte de los pequeños pasos!

Antoine de Saint-Exupéry

“Carta para mi amiga que está con un hombre que no la merece”

Cuando se vive el dolor de una amiga por un hombre que no la merece, suceden cosas como este intento mediante una carta para convencer a dejar ir un amor.
A pesar de consolarlas y entenderlas todo el tiempo, hay amigas que siguen siendo la pareja de un hombre que simplemente no la merece. Cuando se trata de nuestra querida amiga, se tiene que intentar todo lo posible para evitar que sus decepciones sean peores y mediante una carta lo hizo saber la escritora Sofía Hernández. Si tienes a una amiga que esté viviendo por una situación similar, te compartimos lo que nos dice.
“Te amo. De la forma más sincera que puede ser, con ese cariño de hermanas que no son de sangre, pero sí de vida. Te amo por ser mi incondicional, por estar aquí en todas mis aventuras, por esa vez que me ayudaste a salir de casa para hacer una tontería, por las ocasiones en que estabas conmigo investigándolo todo acerca del chico que me gustaba, las horas de risas por la mínima tontería, por aquella vez que alguien habló mal de mí y estuviste ahí para defenderme, por decirme las cosas a la cara, no importa lo duras que suenen, por ser mi cómplice a cada momento y contestar el teléfono de madrugada, sin importar si llamaba ebria, con ganas de molestar o llorando.
Creo que las amigas son la forma que Dios tiene para decirnos cuánto nos ama, es como tener un ángel disponible 24/7, tú eres el mío y por eso quiero que sepas un poco de lo que pienso de ti.
Te extraño, por raro que suene; ya sé que estamos cerca e incluso nos vimos en estos días, pero extrañarte va más allá de eso, quiero que regrese esa chica, esa que eras antes de él, cuando no estaba aquí.
El amor es complejo y cada relación es única, pero siempre es lo mejor del mundo cuando es real. Me fascina ver personas enamoradas, disfrutándose y siendo felices, si además son especiales para mí, me emociona más aún, si eres tú, no puedo ni describirlo; el problema es cuando sí eres tú, pero te veo en una relación en donde eres todo menos feliz, menos tú.
Tal vez no soy quién para juzgar tu relación y tampoco pretendo hacerlo, pero hay ciertas cosas que me encantaría que supieras.
Extraño a la chica alegre, segura de si misma, esa que reía por todo y hacía chistes tontos siempre, la que siempre decía ‘sí’ cuando le proponía algo y que se sentía orgullosa de sí misma, esa que tenía claro lo que quería y jamás recibía menos, la que vestía con lo que le gustaba para sentirse bien consigo misma no para agradar a nadie más, la que sabía que podía comerse el mundo de un bocado, esa que tenía muchos amigos y siempre estaba de buen humor, que amaba salir, bailar, la que era tan única que encantaba a todos.
No me malinterpretes, te quiero igual justo ahora, pero me da tristeza ver en quién te has convertido; una chica insegura, preocupada todo el tiempo, siempre a la expectativa de lo que necesita, dispuesta en todo momento a satisfacerlo y hacer lo que sea para que ‘él esté bien’, ansiosa cada que vistes de cierta manera, porque tal vez no le guste; cancelando el único plan que tenías porque misteriosamente algo le sucede y claro, tu momento con otras personas o para ti puede esperar, sus necesidades no.
Ojalá entiendas que mereces a alguien que se sienta feliz de tenerte, quien te responda hasta los ok, quien agradezca cada día por el instante en que apareciste y se esfuerce cada momento por ser mejor para ti, alguien que te impulse con tus sueños y esté presente, no a quien te corta las alas; mereces más que posesión, celos y a un niño, porque no eres su mamá, tampoco de su propiedad, se supone que el amor sea libertad, plenitud, confianza, tranquilidad, apoyo y respeto, no miedo, desconfianza, tristeza constante ni enojo.
No tienes idea de lo mucho que me pesa verte llorar de nuevo por la misma persona, alguien que cambia un momento, cuando siente que ya te vas, que dice tres palabras bonitas para convencerte de que por fin, esta vez va a cambiar; y pasa de nuevo, le perdonas, y pasa de nuevo, no cambia y tú solo lloras. Amiga, no hay algo malo contigo, ¿Qué puede estar mal con ser sincera y querer fuerte, querer mucho? Nada, el error no es ser así, porque es parte de tu esencia, el error es ser así con la persona equivocada, porque seamos claras, si no te demuestra con hechos ese amor que dice sentir, amiga mía, no es tu persona.
Por experiencia te digo que vas a estar bien, no es el final, porque puedes… Porque si te vieras como lo hacemos los demás, fuerte, valiente, inteligente, bonita, noble, sincera, luchadora, comprensiva, con tantas cualidades, tampoco te explicarías cómo es que sigues ahí, con él…
Y es que vales tanto, que si te dieras cuenta de tu valor, quedarías sorprendida con lo poquito que estás recibiendo”.

lunes, 31 de julio de 2017

Las buenas personas están hechas de acero inolvidable.

Son esas personas que te abrazan y recomponen tus partes rotas. Con las que has recorrido la vida. Las que te han enseñado por las buenas. Las que te han mostrado el mundo como un lugar maravilloso en el que vivir. Pero, sobre todo, las buenas personas son por las que cada día coleccionas motivos por los que merece la pena esforzarse y ser feliz.
Las buenas personas no son prepotentes ni paternales sino que, al contrario, son personas pacientes. Porque la paciencia es la virtud que enmarca la capacidad de dar libertad y margen de error a las personas que tenemos delante.
El arte de la bondad es un bien escaso, pero quizás más común de lo que creemos. No todos somos buenos y malos en nuestra totalidad, pues en nuestro interior damos cabida a todo. Además, esto generalmente depende del cristal desde el que se mire.
Sin embargo, hay ocasiones en las que nos tropezamos con personas que no están corrompidas por la sociedad y sus intereses, y que son incapaces de hacer daño a una mosca. Puedes reconocerlas fácilmente, pues desde que las conociste eres mejor persona, te han fortalecido y han enriquecido tu interior.
La bondad auténtica es tener el valor de salir en defensa de lo que está bien
Las buenas personas tienen un sentido justicia y del bien que es especial. Sus palabras siempre son esperanzadoras y, si tienen que elegir, te darán una lección de vida.
Son personas íntegras que van más a allá de las obligaciones morales y siempre tienden su mano para ayudar. Hacen lo correcto aunque nadie esté mirando y eso es lo que las hace valiosas.
Ser buena persona es una de las mayores cualidades que podemos alcanzar. En algunas personas es innato y solo unos pocos afortunados tienen la dicha de ser sensibles al sufrimiento ajeno y a la capacidad de ayudar. Lo positivo de esto es que todos podemos ser personas buenas e íntegras.
Es esa sensibilidad especial las que hace a estas personas inolvidables e incomparables. Además hay veces que la bondad se mezcla con la amabilidad, convirtiendo así a la persona en excepcional.
Siendo buenas personas seremos diferentes
Por eso, más que intentar ser diferente, intenta ser bueno, puesto que siendo bueno serás diferente. Lo que cuenta de verdad es el resultado final. Lo que importa no es la intención sino la acción.
La vida de cada persona afecta a miles de seres en el mundo y, lo que hacemos por otra persona, nos afecta directamente a nosotros. Por lo que es importante aprovechar este efecto multiplicador.
Están hechas de otra pasta, de acero inolvidable.
La mejor forma de compensar a una buena persona es a través de la gratitud. Estas personas son conscientes de que, de una u otra forma, lo que le das a la vida es lo que la vida te devuelve.
Nos duele especialmente que la vida les haga daño, pues en nuestro ideal de mundo justo no concebimos que esto tenga que pasar. Sin embargo, hay una gran parte de buenas personas que lo son precisamente a raíz de estos golpes.
Las personas mas bonitas que conozco son las que se han enfrentado a la vida, a su dureza y a su injusticia. Son las que se han sentido vulnerables y sin esperanza, las que han sufrido en su piel verdaderos desgarros y problemas.
La gente bella no es necesariamente la más linda por fuera pero disfrutan de una belleza especial. Son personas bonitas las que han sabido perdonar, seguir hacia adelante y tender una mano aunque les acompañase la derrota, descubriendo así la grandeza de su ser.
Gracias a todas esas personas bonitas que nos dan tanto sin esperar nada a cambio. 
Vuestro valor es incalculable.

sábado, 8 de julio de 2017

Pensá que algún día te vas a morir.


“Morite de amor, cagón.”
Antes de decir que no, pensá que algún día te vas a morir. Sí, te vas a morir.
Metete al mar, despeinate… que la sal te endurezca el pelo y la piel, que te despinte. Metete de día, de noche… que una ola gigante te lleve a pasear y la arena se te meta en los calzones. Que el “toples” sea por la fuerza del agua, menos sexy y más divertido. Cagate mucho de risa, enterrate en la arena, hacé un castillito… sí, estás peludo, pero las ganas de hacer un castillito no se van jamás.
Tirate en paracaídas que tenés más probabilidades de morirte entrando el auto a la cochera de tu casa, cruzando la avenida apurado para ir a laburar, o de un ataque al corazón post- estrés, post- chatarra, post- depresión. Acostate con tu perro y llenate la ropa de pelos, escuchá su corazón… ese sí que late por vos.
Juntate con tus amigos aunque no tengas un puto peso. Siempre hay un paquete de arroz por ahí, o unas criollitas. Juntate con ellos y meate de risa y si los ves con el celular, tiraselos por la cabeza. Putealos, que están ahí con vos… el resto puede esperar. Coman el asado, vayan a la montaña, ponganse en terlipes en el medio de la calle. Sólo para reír. La amistad sana y no hay antidepresivo que le toque los talones.
Viajá. Ahorrá y viajá. Quizás cuando termines de pagar la ropa que te estás comprando ya la hayas dejado de usar. Quizás cuando termines de pagarte tu casa se haya llevado la deuda… toda tu energía. Quizás cuando termines de pagarte el auto te hayas acostumbrado a caminar. Quizás cuando termines de pagar el microondas te des cuenta de que como calentar en el horno no hay. El somnier extra súper archi blah blah “King” puede esperar, mejor una garrafita para la montaña. Escuchame pendejx, viajá.
Viajá, viajá para enriquecer el alma. Conocé gente, culturas, idiomas. Viajá para ver y escuchar que el amor en todos lados tiene la misma lengua. Viajá, tirate al pasto. Vaciá cuarenta y cinco termos de “meta mate y charla” y que te quede la lengua verde de chupar la bombilla mientras guardás las fotos de ese paisaje en tu cabeza. Y si no hay guita, andate igual. Andate abajo de una planta. Tres frazadas, fideos blancos y nada más.
Escuchá, escuchá a tus viejos. Preguntales todo lo que no sabés, todo lo que pasó. Cuántas veces amaron y cuántas perdieron un amor. Preguntales que querían ser de grandes cuando eran chicos. Preguntales porqué carajos no lo hacen si están vivos. Hablá, hablá con ellos que te escuchan hasta en silencio. Deciles que los querés y metete el orgullo post-moderno liberal de “todo me chupa un huevo” en el culo. Porque ellos también se van a morir. Abrazalos como si fuera la última vez… que ni las velas de cumpleaños, ni las estrellas fugaces, ni las vaquitas de San Antonio tienen el poder de conceder la inmortalidad.
Decilo todo. Decilo, escribilo, transmití. Sacate la vergüenza de las venas. Decile que la querés, decile que lo amás. Metele un beso para que no se olvide más. Decile que te dormís y te levantás pensándolo/la. Decile, decile todo lo que se te cruce por el bocho. Sé asquerosamente romántico/a. Empachate. Dejá de hacerte el/la dura que todos bien sabemos lo que siente el otro. Así que… decilo. ¿Qué podés perder? Decile lo que te gusta, lo que te enloquece, lo que te excita.
Dejá de sobarle la espalda a la tristeza y abrazala, abrazala fuerte y que se vaya un tiempo para volver fresquita como una lechuga y así… la volves a abrazar.
Antes de tener hijos… sé un niño, sé un niño todo el tiempo que más puedas. Dormí, salí, reíte, comé chocolates y gomitas y reíte. Fulminá tu juventud… antes de envejecer. Y cuando te pongas viejo, contale a la generación entrante… qué significa cada una de tus arrugas. No les dejes tu cuerpo gris, dejales tus ganas de vivir. Dale viejo, dejalos que jueguen a la pelota en la siesta ¿Te acordás cuando jugabas a la pelota en la siesta? Dale, no llames a la policía. Comprate un paquete de bombitas y cuando te toquen el timbre mojalos también. Dale viejo, viejo las pelotas. Sí, viejas las pelotas pero sangre en el pecho. No fue hace tanto viejo, acordate y reíte con ellos… antes de decir que no.

Autora: Maru Leone.


miércoles, 5 de julio de 2017

SOBRE LA FELICIDAD

SOBRE LA FELICIDAD - Eduardo Galeano

“Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo y entonces después de tener otro. Entonces nos sentimos frustrados porque los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos más felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de tratar). Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esta etapa. Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo (a) le vaya mejor, cuando tengamos un mejor carro o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados.”
“La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora, ¿cuándo? Tu vida estará siempre llena de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices de todas formas. Una de mis frases: “Por largo tiempo me parecía que la vida estaba a punto de comenzar. La vida de verdad. Pero siempre había algún obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar. Sólo entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta que esos obstáculos eran mi vida”. Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad.”
“La felicidad “es” el camino; así que atesora cada momento que tienes y atesóralo más cuando lo compartiste con alguien especial, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo y recuerda que el tiempo no espera por nadie... así que deja de esperar hasta que bajes cinco kilos, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que éste para ser feliz... la felicidad es un trayecto, no un destino!!!!

jueves, 27 de abril de 2017

Cuando Dios dice No... ¿Qué hacer con las oraciones sin respuesta?

Dios escucha y contesta todas nuestras oraciones, pero a veces la respuesta es «No» y esas normalmente se sienten como no respondidas
Déjenme comenzar diciendo que el término “oraciones sin respuesta” me parece uno bastante equivocado porque Dios escucha y contesta todas nuestras oraciones. Es solo que a veces la respuesta es “No” y esas normalmente se sienten como no respondidas. Esas son las oraciones que se sienten como que se han estrellado contra un muro enorme, que han sido enviadas de regreso a la tierra de golpe. Pero, las oraciones sin respuesta, pueden ser muchas veces bendiciones disfrazadas, aun cuando en ese momento, parezcan pérdidas que nos destrozan el corazón.
Creo que el misterio que hay en un “No” de Dios puede ser una de las más inexpugnables y difíciles piedras de tropiezo para los Cristianos. Puede ser colocada justo ahí, al lado de la maldad, y muchas veces ambas se combinan cuando nuestras oraciones parecen seguir sin respuesta en medio de la tragedia y el dolor. Puede ser aún más frustrante cuando nuestras oraciones parecen ignoradas y otros a nuestro alrededor ven pronto auxilio a sus clamores.
En la universidad, un compañero estaba comprometido con su novia de la escuela. Ellos estaban en su último año de universidad y esperaban con ansias su boda y su vida juntos. De pronto ella cayó enferma, de algo serio. Esto hizo que prácticamente toda la universidad se volcó en oración juntos para interceder por su sanación, pero ella falleció. Al mismo tiempo, conocí a una mujer que estaba luchando con la infertilidad después de haber sufrido en la adolescencia un aborto que tuvo complicaciones. Algunos de los compañeros oramos por ella en alguna ocasión y supimos luego que estaba embarazada. Tengo amigos que ha recibido provisión financiera que llegó de la nada en el último minuto, cuando la esperanza parecía pérdida y otros que vieron sus plazos vencerse sin recibir el rescate esperado.
¿Qué hacemos cuando hemos volcado nuestros corazones en oración a Dios y nada sucede, o pasa todo lo contrario de lo que hemos estado pidiendo? He encontrado algunas cosas que me han dado esperanza al pasar por esos valles.
Mis primeros pensamientos de consuelo llegan cuando recuerdo que éste no es nuestro hogar. Cualquier cosa que suceda o no en esta vida no es el final de nuestra historia. Mi esposa y yo sufrimos la pérdida de un bebé en un embarazo interrumpido hace unos años. Con las primeras señales de problemas, oramos y oramos y oramos, pero se sentía como que todas nuestras oraciones chocaban con el techo o no iban a ninguna parte. Pero el recordar que este mundo no es el final nos ayudó durante el proceso de duelo. El saber que nos encontraríamos con nuestro bebe algún día puso nuestro sufrimiento temporal, pero totalmente real, en perspectiva. San Pablo, un hombre no extraño al dolor y las dificultades, escribió a los Corintios “No se pueden equiparar esas ligeras pruebas que pasan aprisa con el valor formidable de la gloria eterna que se nos está preparando. Nosotros, pues, no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve; porque las cosas visibles duran un momento, pero las invisibles son para siempre“. (2ª Corintios. 4,17-18)
Otra cosa que me ha ayudado cuando Dios dice “No” es recordar que Él sabe lo que hace aun cuando yo no lo sepa. Dios es Amor. Es nuestro Padre amoroso. Sus planes y propósitos para mi vida van más allá de lo que pueda comprender desde mi perspectiva. A veces parece difícil confiar en Dios cuando parece que no escucha o no le importan nuestras circunstancias actuales. Mi propio orgullo, miedo o ansiedad pueden nublar mi comprensión u oscurecer mi vista del gran diseño. Es precisamente en ese momento en el que nuestra oración parece sin respuesta que nos vemos obligados a tomar la decisión – ¿dudaré de la bondad de Dios o buscare su consuelo? En esencia, ¿confió en Él solo cuando me da lo que quiero, o confiaré en Él aun cuando no comprenda lo que hace? Aprender a confiar a Dios cuando todo tu interior está enojado con Él y listo para alejarse de su presencia, es un precioso momento de crecimiento espiritual.
Finalmente, nunca malgastes tu sufrimiento. Puede ser por algo pequeño o trivial, o por algo que parezca de vida o muerte, cada vez que sentimos que nuestras oraciones son ignoradas o no respondidas, cada vez que Dios nos dice No, hay una decepción o nivel de sufrimiento. Cuando nos unimos en el sufrimiento con Jesús, no importa sea grande o pequeño, estamos unidos a Él en una forma única y poderosa. Cuando llevamos nuestras heridas a tocar sus llagas, podemos decir “Ahora me alegro cuando tengo que sufrir por ustedes, pues así completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo para bien de su cuerpo, que es la Iglesia.”(Colosenses 1,24). Por irónico que parezca, el dolor que experimentamos al no recibir respuesta a nuestras oraciones, puede ser por sí mismo, una oración de intercesión por otros. Podemos tomar nuestra desilusión y ofrecerla a Jesús como ofrenda, como sacrificio por aquellos en necesidad de Su gracia. Esto puede redimir nuestro sufrimiento, nuestra decepción o nuestra desilusión y traernos curación y consuelo, mientras profundizamos en nuestra relación con Dios y nos ayuda a confiar en Él nuevamente.

Artículo de: Pildoras de fe. 


jueves, 20 de abril de 2017

“Se necesita valor para amar a una mujer fuerte y con carácter”.

Mujer fuerte no es sinónimo de mujer fría. Pese a que muchas veces se confundan ambos términos, este tipo de mujeres han aprendido de la vida, los golpes y el dolor; han sabido levantarse y continuar. No se dejan vencer ni intimidar por nada, y enamorarse de ellas puede ser todo un desafío.
Son el tipo de mujeres que vale la pena conquistar, tratar, amar… porque le ponen fuerzas y ganas a todos los aspectos de su vida, incluso al amor, aunque sea difícil robarle el corazón.
Mujeres con historia, difíciles de comprender, porque son esas historias que las han hecho fuertes y con carácter. Porque es a base de golpes que han aprendido a amarse y valorarse, a defender sus valores y sus principios y su comportamiento y, sobre todo, han aprendido a no basar su confianza y su autoestima en la aprobación de los demás, porque saben que su vida la han creado ellas mismas con sus elecciones, correctas o no. Pero eso sí, siempre dispuestas a aceptar sus errores y redimirlos, a crecer y evolucionar.
Es cierto que muchas veces parecieran mujeres frías, que no muestran fragilidad, a las que es difícil sorprender, pero en realidad, son tan frágiles… sólo que saben controlar esas emociones, las conocen a la perfección y las identifican de manera muy inteligente, pero se las reservan para ellas mismas. Saben hacer introspección y detectar el mensaje de esas emociones, pero también saben mantener la cabeza fría.
Para amar a una mujer fuerte y de carácter, se necesita mucho valor porque es una mujer que quizá, a veces, tampoco sabe lo que quiere, pero al menos, sabe perfectamente lo que no quiere en su vida. Es segura de sí misma y siempre se da su lugar, porque para ella, su vida y sus intereses, son prioridad. Y no, no confundas, no es egoísmo ni soberbia, es sólo que está tan orgullosa de lo que es y tan satisfecha con su vida, que no se permite ponerse en manos de otras personas.
Para amar a una mujer así, necesitas ser valiente, porque regularmente, vienen cargadas de pasado, con el corazón un poco rasguñado, algunos fantasmas silenciosos y cicatrices que son su principal testimonio de vida, y tendrías que aceptar, no temer, reprochar ni dudar de su pasado.
No es fácil amar a una mujer fuerte, porque ellas ya no se conforman con relaciones pasajeras. Esperan compromiso y honestidad porque están más que dispuestas a devolverlo con la misma pasión que aplican a cualquier otro aspecto de su vida. Y son tan leales, que no habrá nadie más digno de tu confianza, que una mujer así. Y es que si ella decide que te quiere en su vida, te lo da todo, hasta su alma.
Amar a una mujer fuerte y de carácter es todo una aventura, pero si no tienes el valor, no la retes, no la provoques, porque al final, sólo te quedará el arrepentimiento de no haber sabido estar a su altura.”

Fuente: What the girl

Cómo saber si tu pareja está contigo por interés.

La definición de lo que “debería ser” una pareja es un tema complejo, pero en síntesis, y de acuerdo con los psicólogos y especialistas en relaciones de pareja, lo ideal es que sean observables y palpables ciertos valores fundamentales, como el respeto, la empatía y la solidaridad.
Una frase popular dice: “El problema es que hay más gente interesada que gente interesante”.
Reconocer a una persona interesada resulta a veces tan fácil como distinguir una mancha de tinta negra en una hoja de papel, sin embargo, las cosas cambian cuando los lazos afectivos que nos unen a esa persona nos impiden ver con claridad, como puede ser el caso de un amigo muy cercano o más allá: de nuestra pareja.
Cuando nos encontramos en una relación con una persona interesada, difícilmente estos valores forman parte de la ecuación. El problema es que, muchas veces, nos negamos a aceptar que algo no marcha bien, ya sea por enamoramiento, apego inseguro o costumbre, un fuerte vínculo marcado por el hábito que nos hace difícil “soltar” a esa persona.
Desde luego, lo primero que vale la pena aclarar es qué parámetros definen a una persona interesada para, de este modo, aprender a reconocerla.
Una relación de pareja ideal se caracteriza por valores como el respeto, la empatía y la solidaridad. Cuando nos encontramos en una relación con una persona interesada, estos valores desaparecen
Definiendo a las personas interesadas
No podemos permitirnos pecar de inexactos en este punto: la verdad es que todos los seres vivos somos, técnicamente, interesados en cierto grado y en relación con ciertos objetivos.
El interés va directamente ligado a la motivación, que compone un factor indispensable para la supervivencia. Nos interesa alimentarnos bien, vestirnos bien, asearnos, contar con un techo seguro dónde resguardarnos de la lluvia y con un sitio cómodo y reconfortante dónde dormir por las noches.
El concepto que queremos darle en este caso al término “persona interesada” va un poco más allá del interés como característica común. Nos referimos, en cambio, al interés malsano, el que perjudica, el que ignora los valores morales más universales y, por supuesto, el que abre heridas en el corazón.
Una persona interesada es, siguiendo esta línea, alguien cuya premisa máxima es recibir, recibir y recibir.
A las personas que se mueven por la vida conducidas por el interés personal no les importa el bienestar de los demás sino la propia autorrealización (así sea momentánea o efecto placebo), es por eso que, como bien previene la sabiduría popular, conviene cuidarse de las personas que solo dan esperando algo a cambio.
Pocas cosas hay más peligrosas que la avaricia disfrazada de generosidad.
Las personas interesadas son egoístas elementales, manipuladoras y negativamente ambiciosas, lo cual significa que su aspiración a la obtención de logros está mal dirigida en tanto perjudica a los demás con tal de beneficiarlas a ellas.
Ahora: ¿cómo saber si tu pareja es una persona interesada incluso si se esfuerza en ocultarlo?
Vayamos a ello.
Señales que indican que tu pareja es una persona interesada
El comportamiento interesado se caracteriza por altas dosis de egoísmo y egocentrismo.
A las personas interesadas les importan más los beneficios económicos, la comodidad o los privilegios que puede otorgarle una relación que el valor y la esencia del individuo con el que comparten su vida. De hecho, no consideran el sostener una relación como una dinámica diseñada para compartir, sino para recibir del otro.
Algunas señales que podrían indicar que tu pareja está contigo por interés son:
Cambios sospechosos en su forma de ser contigo cuando se presenta una oportunidad que le favorece
Si tu pareja no suele ser una persona especialmente expresiva o detallista y, no obstante, manifiesta cambios en su manera de comportarse contigo cuando se presenta un evento o posibilidad que le conviene, es evidente que su disposición a brindarte afecto depende directamente del grado de beneficio que pueda obtener de ello.
En otras palabras, una pareja interesada funciona como un inversor sistemático: decide cuidadosamente qué tanto “vale la pena” ser dulce o atento contigo según la rentabilidad de invertir en ti ese cariño.
Puede sonar drástico y desalentador, pero si notas esta conducta en tu pareja, más vale que abras bien los ojos.
 Su forma de disculparse se basa en realidad en mera manipulación emocional
La negación a reconocer los propios errores y pedir perdón por los malos actos es una demostración palpable de egoísmo e inmadurez, y nótese que hablamos de “negación” y no “incapacidad”, ya que no es lo mismo una disculpa que no se pide por desconocimiento que una disculpa que no se pide porque simplemente no quiere pedirse.
Las personas interesadas se valen del reconocimiento y manipulación de las emociones ajenas para torcer la voluntad de los demás según su parecer.
Son hábiles para generar en la gente emociones como la culpa, el remordimiento y la inseguridad y mostrarse a sí mismas como personas maduras y coherentes que no tienen por qué “cargar con la responsabilidad” de X o Y situación.
Jamás están satisfechas, y se aseguran de que sufras también su insatisfacción
Las personas interesadas se sienten naturalmente frustradas, ya sea en el ámbito laboral, económico o social. Quieren obtener más de lo que tienen, quieren obtenerlo pronto y, en la medida de lo posible, a cambio del menor esfuerzo.
El inconveniente es que son vampiros emocionales: absorben tu energía, de culpan de todo y exigen desmedidamente que des por satisfechas sus necesidades sin preocuparse por las tuyas.
Comparten muchas de las características de las parejasctóxicas, entre ellas: la incapacidad (y también falta de interés) en poner límites a la relación para proteger la dignidad y estabilidad mental de ambos integrantes.
Son cuidadosamente selectivos con el tiempo que aceptan invertir en ti
Una pareja interesada, a diferencia de una pareja amorosa y sincera, no está dispuesta a compartir contigo un lindo y sencillo paseo por el parque al menos que vislumbre una oportunidad para obtener algo a cambio.
Las personas interesadas son altamente selectivas y siempre demandantes, pero indiferentes en relación con tus gustos y prioridades.
Huffington Post describe este comportamiento una extraña necesidad de “rogar a tu pareja para que te acompañe a hacer las cosas que disfrutas hacer”, lo cual es una clara señal de egoísmo descomunal.
Para la terapeuta de pareja Samantha Burns, cae de su peso que nadie tendría por qué rogar o implorar a su pareja para que participe en las actividades que amamos o que hemos esperado durante mucho tiempo, como un evento especial, vacaciones o un simple partido de fútbol.
“Tus necesidades y las cosas que quieres son tan importantes como las de ella o él, y vas a ir acumulando resentimiento si tu pareja no puede crear un balance saludable de compromiso”, explica Burns.
Por supuesto, en el caso de las personas interesadas, no existe ningún deseo de su parte de crear un balance de compromisos, ya que su jerarquía de prioridades no tiene inconveniente con aplastar a la tuya.
Esto es algo más fácil de reconocer: presta atención.
Son personas que no se comprometen sinceramente con la relación
El compromiso es fundamental, y no se trata de ponerle el título de noviazgo a la interacción que ambos tengan, se trata de hechos, hechos y hechos.
Una pareja comprometida es atenta y solidaria. Está dispuesta a prescindir o ceder sin resentimiento cuando la situación lo amerita, porque le importa honestamente lo que sientes y el mejor modo de ayudarte a crecer.
El compromiso saludable no presenta egoísmo, sino compenetración. El “nosotros” se convierte en un pronombre tan importante como el “yo” y no en su esclavo.
Estar comprometido es estar abierto a tus gustos y preferencias, es integrar en lugar de imponer.
Si notas que tu pareja se comporta de forma individualista, que no toma en cuenta tus sentimientos y opiniones, que decide en soledad asuntos que involucran a los dos, que prioriza sus necesidades y minimiza las tuyas y que solo se muestra cariñosa y detallista cuando le conviene, estás junto a una persona que demuestra señales de ser interesada y que mantiene un compromiso únicamente consigo misma.
En tal caso, vale preguntarse: ¿es esta la persona con la que quiero estar?
ReferenciasRincón de la Psicología.

Podrás engañar al cuerpo con otra piel, pero no al corazón con otra alma



Definitivamente cualquiera puede hacernos erizar la piel, cualquiera puede alborotar nuestros sentidos, haciéndonos sentir muchas emociones y sensaciones asociadas a una liberación hormonal, que responde a un proceso químico y biológico de nuestro cuerpo, pero la conexión que sentimos entre almas, esa sí que va más allá de todo lo que con nuestro cuerpo podemos percibir.
Podemos suplantar una caricia por otra, unos besos por otros, pero cuando vamos más allá, no podemos engañar a nuestro corazón, no encontraremos miradas que nos hagan sentir lo mismo, ni esa sensación de que siempre hemos estado conectados aunque ni siquiera nos hayamos conocido que solo se da cuando dos almas se reconocen.
Cuando dos corazones de quienes han hecho un acuerdo de almas, se separan, el vacío que se siente es profundo, ahoga, quema, suspende el aliento, no se halla en nadie más la satisfacción, la comodidad y el acoplamiento que les pertenece a dos almas que han viajado juntas por más tiempo del que podemos reconocer.
Ciertamente las misiones terminan, muchas veces aun amándose intensamente dos corazones deban tomar caminos diferentes para aprender lo necesario, para llegar a donde deben y no sabemos si en este plano o en otro, pero de seguro estás almas volverán a estar juntas. Sin embargo, mientras estén a distancia física en el marco terrenal podrán reconocer su energía aunque ni siquiera puedan verse.
Una vez que estamos en contacto con ese ser que sabemos que nos arroba más allá de lo tangible, no podremos engañarnos al vincularnos con alguien más, el sentimiento estará grabado en nuestra esencia, nuestra mente podrá confundirse y tratar de suplantar lo que una vez le dio placer, nuestro cuerpo encontrará otras vías para sentirse a gusto, pero nuestra alma siempre nos hará un llamado especial a volver a donde pertenecemos, conociendo a plenitud lo que es el verdadero amor.
Más allá de poder identificar lo que nos ocurre, debemos agradecer por haber estado en contacto con nuestra persona especial, tomando consciencia de que no importa lo que ocurra en esta transitoria vida, el amor nos une, nos alimenta y trasciende por encima de lo que nuestra razón logra entender.
Sigue adelante, continúa con tu vida, que todo pasa por algo y lo que es para ti, lo será en el momento preciso. Confía siempre que lo mejor está por venir y escucha lo que te diga tu corazón, que no permite ser fácilmente engañado.

Por: Sara Espejo – Mujer.Guru

jueves, 13 de abril de 2017

Una de las formas más bonitas de amar y cuidar de una persona es orando por ella.

Ninguna distancia o alejamiento, mala época, nada podrá quitarlo de mis oraciones.

No puedo estar a su lado, pero la distancia física no impide que estemos juntos emocionalmente. Y, yo se, que incluso al querer cuidar de usted, no podré darle el apoyo que necesita para tomar decisiones, la fuerza necesaria para no desistir e incentivos que le hagan persistir y nunca parar, pues la vida me ha puesto en el lugar que ocupo hoy, y aunque no pueda estar cerca para cuidarlo, ninguna distancia o alejamiento, mala época, nada podrá quitarlo de mis oraciones.
Estaré frente a Dios llevándole un corazón, a veces, tímido, roto y que se constriñe cuando piensa en la grandiosidad de su amor. Un corazón que desea seguir sus pasos, que se preocupa por su bienestar, que quiere saber lo que estará haciendo y si alguien está haciéndole reír como a mí me gustaba hacerlo.
Pero este corazón preocupado y ansioso, cuando quiere su atención y cuando imagina la hora en que algún día nos encontraremos, no logra quitarlo de mi consciencia, se queda constantemente dibujándole en mi mente y remodelándole. Y en esas oraciones, que pueden ser cortas o largas, que pueden ir acompañadas de risas y lágrimas, de corazón abierto o con mariposas en el estómago, yo digo lo que lo amo y enumero los diversos motivos que me hacen agradecer a Dios por haberlo conocido.
Rezo para que el Señor lo acompañe a donde quiera ir, que le guarde de todo mal y de posibles riesgos y heridas que pueda correr incluso sin tener la intención. Le pido que lo perdone, porque como ser humano, se puede equivocar siempre y sin darse cuenta.
Rezo para que Jesús libere su corazón de las hierbas dañinas y quite lo que no le hace bien, para que lo riegue con su sangre que fue derramada en la cruz, para que florezca transformándolo de adentro hacia fuera.
Le pido a Dios que le de sabiduría para tomar correctamente las decisiones que aparezcan en su camino, para que Él le capacite para cumplir el objetivo que recibió de manos del Altísimo.
Yo clamo, suplico y no me canso de pedir bendiciones y más bendiciones sobre su vida, y que reciba salud, más fuerza, más optimismo y perseverancia. Le pido que cuide de sus hijos. Y en nombre de Cristo, le pido que bendiga sus planes y que al realizar sus sueños coincidan con su voluntad.
Y en cada oración siempre le envío ese beso en la frente que solía darle.

miércoles, 12 de abril de 2017

ENAMORATE DE UNA LOCA

Enamórate de una loca, una en la que no haya una pizca de cordura, una de verdad, de las que una vez que te atrapan es imposible poderte alejar.
Una loca de remate…
De esas que hacen todo hasta lo más bobo por conquistarte.
De las que nunca dejan de sorprenderte. Que cuando creas que ha hecho lo peor, en realidad lo peor está por venir más adelante.
Una loca de las que ríen y su risa se escucha a tres cuadras. De las que lloran con una película romántica. Esas de la que el diablo se esconde cuando ha de andar enojada.
Una que sea mala cantando pero que frente a ti lo haga sin pudor y que incluso le ponga sentimiento a cualquier estilo de canción. Que te incite a que tú cantes también sin importar el ridículo papel que han de hacer.
Una pésima comediante que cuente los chistes al revés o peor aún, que reía antes de terminar de contarlos y que aun así no puedas evitar el sonreír.
Una que suela contradecirte. Que sepa defender su punto de vista la hace más interesante.
Una loca desquiciante…
Que te llene el hígado de piedras. Que sus cambios de humor te enloquezcan. De esas delirantes que saben cómo y con qué hacerte enfurecer. Esas que disfrutan el tocar tus puntos débiles hasta hacerte morir de coraje y te hacen estallar en cólera y aunque a veces desees el matarle, lo único que consiguen es que llegues a amarle.
Una a la que no le sepas sus múltiples reacciones. Que te deje boquiabierta con sus distintas personalidades. Que sea sencilla, humilde, abierta y sobre todo directa. De esas inmaduras poco tolerables. Una que llore, que grite, que baile y que cante. Una mujer con carácter. De esas que te celan, te pelean y que saben cómo reconciliarte.
De esas que te ahogan con empalagos. Una pervertida que te provoque en momentos inesperados. Que se muestra como es sin importarle. Que entrega el corazón completo, consiente que puedes lastimarle.
Una loca sin límites. Intensa. De esas que te hacen perder la noción del espacio y tiempo. Que no le importa hacer el ridículo con tal de verte feliz, incluso en los peores momentos. Una que no dice más que la verdad. Que la sinceridad es su arma más letal. Una que no te soltará al caminar, que sin importar cuán difícil se torne el camino, ella luchará hasta verte apaciguar.
Una loca no querrá más que tu bienestar y felicidad. Ella se entrega plena y completamente a la hora de amar.

"Las locas aman con locura, las cuerdas solo atan".

domingo, 9 de abril de 2017

“EL MISMO AMOR...LA MISMA LLUVIA”

Hace un tiempo atrás volví a ver la inolvidable película argentina del premiado director Juan José Campanella titulada “El mismo amor, la misma lluvia” (interpretada por Ricardo Darín y Soledad Villamil) donde una pareja se vuelve a ver luego de dos décadas y la frase que mas recuerdo aparece casi al final de la película, cuando luego del re encuentro ella le confiesa, totalmente empapada: “En fin…es que la lluvia ya no cae como antes”. En realidad era la misma lluvia de siempre, lo que había cambiado era su percepción, esa misma lluvia que hace años despertaba su costado romántico, ahora le producía sentimientos totalmente diferentes, porque la vida la había cambiado.
Hoy SABADO, también llueve copiosamente sobre California y pensaba en algo parecido, recordando a aquel niño que miraba repiquetear las gotas de lluvia en la ventana de la casa de mis viejos, allá en Buenos Aires. En esa misma casa tomé el mas sabroso café con leche que jamás probé, con unos enormes panes con manteca y dulce de leche, luego que mamá tocara mi hombro y susurrara cada mañana al lado de mi cama: “Dantecito…arriba!”
Como suele decir Andrés Miranda, un respetado colega y periodista: “Hay días que quieres meterte de nuevo en la foto, cuando éramos unidos y estábamos juntos. Cuando a nadie se le ocurrían las distancias y pensábamos que siempre seríamos pequeños, que nadie se iba a morir y que una casa bastaba para todos. Haciendo un dibujo lleno de amor para el día de la madre, pensando que le harías miles, uno cada año o cada mes... y solo fueron dos o tres. Los días sin heridas, sin temores, cuando se cerraba la puerta después que entraba el último, cuando ni en sueños pensabas faltar a un cumpleaños y ahora no puedes ir a ninguno”.
Si ahora mismo estás mirando por el cristal empañado de la ventana del tiempo aquellas cosas que ocurrían allá lejos y hace tiempo, recuerda que a tu historia aún le falta el mejor capítulo. A tu concierto le espera la mejor canción. Un gran compositor guarda su obra maestra para el final. Aunque no lo creas, cada segundo de vida común es un paso dado. Cada aliento es una página que das vuelta. Cada día es una milla registrada. Estás mas cerca de tu amor de lo que piensas y Dios va a regalarte que envejezcas junto a tu gran amigo del alma, para charlar durante larguísimas horas junto a una chimenea, mientras implorarás que siga lloviendo durante toda la noche.
Porque pensándolo bien, y después de todo, siempre será el mismo amor…y la misma lluvia.

Por Dante Gebel (El mensaje de los viernes)



“Perder a álguien por miedo, dejar pasar el amor de verdad por temor al dolor, malgastar la existencia y el talento en un trabajo absurdo, guiarse por la esperanza y no por la experiencia…
¿La vida?, la vida es eso que discurre mientras tratas de averiguar qué es la vida, soltó John Lennon, se vive en un país en el que suceden cosas, las cosas pasan y quedan en los libros de historia, la historia personal la conforman recuerdos y personas, las personas van y vienen…
Hasta que una noche de lluvia, quedan grabadas a fuego en el corazón".

jueves, 6 de abril de 2017

LA ESENCIA DEL SER

Sabrás del dolor y de la pena
de estar con muchos, pero vacío.
Sabrás de la soledad de la noche
y de la longitud de los días.
Sabrás de la espera sin paz
y de aguardar con miedo.
Sabrás de la soberbia de aquellos
que detentan el poder y someten sin compasión.
Sabrás de la deserción de los tuyos
y de la impotencia del adiós.
Sabrás que ya es tarde
y casi siempre imposible.
Sabrás que eres tú el que siempre da
y sientes que pocas veces te toca recibir.
Sabrás que a menudo piensas distinto
y tal vez no te entiendan.
Pero sabrás tambien:
Que el dolor redime.
Que la soledad cura.
Que la fe agranda.
Que la esperanza sostiene.
Que la humildad ennoblece
Que la perseverancia templa
Que el olvido mitiga.
Que el perdón fortalece.
Que el recuerdo acompaña.
Que la razón guía,
Que el Amor dignifica…
Porque lo único que verdaderamente vale es aquello que está dentro de ti,
y por encima de todo esta Dios
sólo tienes que descubrirlo
y así hallarás la verdadera Paz.

Juan XXII

sábado, 1 de abril de 2017

UN AMOR ES...

Un amor es quien te acepta como eres, quien te ayuda a ser mejor. Es alguien que te levanta el ánimo cuando lo necesitas. Es alguien con quien se puede bromear sin que te enojes. Es alguien que se acuerda de ti cuando reza. Es alguien que te quiere por lo que eres y no por lo que tienes ni por lo que sabes. Es alguien que no se queda mirando, sino que te lleva a mirar juntos en la misma dirección. Es alguien que se interesa por tus cosas... aunque sean pequeñas. Es alguien que se acuerda de ti cuando tu no estas y no te deja cuando fracasas. Es alguien que comparte tu soledad y tu tristeza, así como tus alegrías y tus sonrisas. Es alguien que trata de entenderte. Es alguien que te pide perdón cuando sabe que se equivocó. Es alguien que perdona tus errores. Es alguien que siente lo que tu estás sintiendo. Es alguien que sé lanza contigo a correr riesgos y que nunca te negará su ayuda cuando la necesites. ❤


miércoles, 22 de marzo de 2017

“No es tu Trabajo Mantenerlo Interesado”: Hermosa Carta de un Padre Para su Hija

Dejar de querer complacer al otro y cultivar el quererse a uno mismo.
Ese es el mensaje que le entrega un padre a su pequeña hija a través de una emotiva carta titulada “Una carta de un papá a su pequeña hija (sobre su futuro esposo)”.
Kelly M. Flanagan es un psicólogo clínico estadounidense y autor de la conmovedora misiva, quien tomó la determinación de dedicar unas líneas a su hija, a quien llama “Cutie-Pie”, luego de que navegando por Internet encontrará consejos para que las mujeres mantengan el interés de sus parejas y eviten ser abandonadas o engañadas.
Explicó que sus palabras también están dedicadas para su esposa y a “cada mujer adulta que he conocido dentro y fuera de mi oficina de terapia. Mujeres que nunca han conocido la voz de un papá”. Además, extiendo su carta a “la generación de niños que se convertirán en hombres y que necesitan que les recuerde lo que es realmente importante”.
A continuación su conmovedora carta:
“Querida Cutie-Pie
Recientemente, tu madre y yo estábamos buscando algo en Google. A la mitad de escribir la pregunta, Google nos mostró una lista con las búsquedas más populares en el mundo. La búsqueda más popular en la lista era ‘Cómo mantenerlo interesado’.
Me sorprendió. Revisé varios artículos de la incontable cantidad que aparecieron acerca de cómo ser sexy y sexual, cuándo llevarle una cerveza en vez de un sándwich y las formas de hacerlo sentir más inteligente y superior.
Me enfurecí.
Pequeña, esto no es, nunca ha sido y nunca será tu trabajo -’mantenerlo interesado’.
Pequeña, tu única tarea es saber muy dentro de tu alma –en ese lugar inquebrantable que no se transforma por el rechazo, la pérdida o el ego- que tú eres digna de interés. (Si puedes recordar que todos también son dignos de interés, estarás por ganar la batalla de tu vida. Pero esa es otra carta para otro día.)
Si puedes estar segura de que vales en este sentido, serás atractiva en la manera más importante del mundo: atraerás a un chico que sea digno de tu interés y que también querrá pasar su vida invirtiendo todo su interés en ti.
Pequeña, quiero decirte algo acerca del hombre que no necesita que lo mantengan interesado, porque él sabe que tú eres interesante;
No me importa que ponga los codos en la mesa –siempre y cuando él ponga sus ojos en la manera en que tu nariz se frunce cuando sonríes. Y que luego no puede dejar de ver.
No me importa si no puede jugar golf conmigo –siempre y cuando él pueda jugar con los hijos que le des y disfrute todas las formas gloriosas y frustrantes en las que se parecen tanto a ti.
No me importa que no persiga el dinero –siempre y cuando él persiga su corazón y siempre lo lleve de vuelta a ti.
No me importa si es fuerte –siempre y cuando él te dé espacio para ejercitar la fuerza que hay en tu corazón.
No me podría importar menos si vota –siempre y cuando se levante cada mañana y te elija un lugar de honor en tu casa y un lugar para venerarte en su corazón.
No me importa el color de su piel –siempre y cuando él pinte el lienzo de sus vidas con pinceladas de paciencia, sacrificio, vulnerabilidad y ternura.
No me importa si fue educado en esta religión o en otra o en ninguna –siempre y cuando haya sido educado para valorar lo sagrado y para saber que cada momento de la vida y cada momento que pase contigo es algo profundamente sagrado.
Al final pequeña, si te topas con un hombre como ese y parece que él y yo no tenemos nada en común, en realidad tendremos en común lo más importante:
Tú.
Porque al final, pequeña, la única cosa que debes hacer para ‘mantenerlo interesado’ es ser tú misma.
Tu hombre eternamente interesado
Papá“.
Vía: 24 horas.

martes, 21 de marzo de 2017

SOY UNA MUJER EMOCIONALMENTE INTENSA

Sí, soy una mujer intensa. Y debo confesar que es un título que me he ganado a pulso, a tropiezos y con el sudor de mi frente. Intensa porque no tengo ningún problema en expresar exactamente lo que pienso, lo que siento y lo hago de una manera apasionada. Me gusta decir verdades sin darle demasiadas vueltas al asunto, y lo hago siempre de frente.
Me gusta seguir mi instinto y mi corazón. Nunca me ha importado lo que parezco, me importa lo que soy. Y soy como la vida, las esperanzas, las desilusiones, las alegrías y las emociones me han hecho. Sin reservas, ni hipocresías.
Detesto las cosas a medias, porque conmigo es, todo o nada. Porque en ocaciones puedo ser muy cariñosa y, en otras, tremendamente ruda. Porque cuando amo, entrego mi amor, mi dedicación y mi tiempo sin reservas ni cautelas. Porque siempre lucho hasta el final por todo aquello que me importa, aun sabiendo que el amor tiene fecha de caducidad.
Vivo la vida impulsivamente como si no hubiese mañana porque quizá eso sea verdad, porque me gusta vivir al máximo sin privarme de nada por el simple miedo al qué dirán. Me gusta disfrutar de las cosas, de la compañía, de la felicidad, de la tristeza , de la soledad, de los retos y de las experiencias emocionantes que la vida me ofrece.
No tengo miedo a la vida, no tengo miedo de arriesgar, mucho menos de equivocarme. Ya bastante he caído y otro más he perdido, que la única opción que me permito, es ser valiente, no tirar la toalla jamás y aprender las lecciones que se me dan.
Soy una mujer intensa porque a veces, la sociedad en la que vivo, me llega a producir hastío, y entonces, me alejo y me entrego a la soledad, disfruto estar con ella libremente como un ave al volar, porque en esos momentos soy yo misma y me vuelvo reflexiva, y desde ahí puedo echar de menos a quien quiera sin llegar a necesitarle. Desde ahí me genero nuevas ideas, me innovo, me fortalezco.
No me gusta lo superficial, lo mío es sumergirme en la profundidad. Tengo la terrible manía de buscarle a todo un porqué. Me gusta ver más allá de lo visible y encontrar algo substancial, algo que me llene, algo que me diga que mi paso por la vida ha merecido todos mis intentos, mis batallas y mis alegrías.
Cuando alguien me decepciona, me lastima o traiciona mi confianza, por más que me duela, no dudó en mandarlo al carajo.
Soy intensa cuando mi vida se pinta oscura, cuando cometo errores, cuando la tristeza me sonríe, cuando no soy feliz. Pero irónicamente, puedo llegar a disfrutar ese dolor, no me gusta quedarme con una emoción como un pellizco en el corazón. Lloro, me desahogo, busco las razones más profundas, reacciono y, después, vuelvo a comenzar.
La mayoría de la gente que me conoce dice que mi forma de ser es extraña, loca y algo exagerada. Lo que no entienden, es que la vida es muy corta, que no siempre nos presenta segundas oportunidades, que yo vine a vivir y disfrutar la vida a mi modo, no a cumplir o a llenar sus expectativas. Y sé que ser así, que el vivir con tanta intensidad los aterra, pero en el fondo los comprendo, no todos tienen el valor de entregarse tan ferozmente. No todos entienden que los golpes y las caídas son el aderezo que le da más sabor a la vida, y que quizá el problema no está en mi intensidad, sino en el coraje que a ellos les falta para vivir y disfrutar la vida en todos sus matices.
Sí, he caído, he llorado y sufrido por vivir así, tan intensamente, pero aquí nadie sale ileso, es imposible. Y al menos yo, prefiero ir orgullosa llena de cicatrices, porque ellas me han remunerado con un puño de historias que contar de lo feliz que he sido.
No todos aprecian y aman lo raro, lo extraño, lo intenso. No todos saben recibir amor a manos llenas, pero quizá en algún lugar exista alguien con un poco de locura que sabrá valorar lo que soy y lo que tengo para dar a manos llenas. Por ahora, no voy a ser menos, seguiré siendo esa mujer intensa, seguiré pisando fuerte, porque yo, yo no tengo ningún problema con ello.

Autor: Karla Galleta