domingo, 29 de marzo de 2015

El noviazgo: Preparación para un matrimonio exitoso.

"El noviazgo: Preparación para un matrimonio exitoso".
Nancy L. Van Pelt

Guillermo y Nina se conocieron en la iglesia. Luego salieron para comer algo. "Hablamos por horas", dice Nina. "Nunca había conocido antes a alguien con quien pudiera entenderme tan bien y tan rápido. Esa primera noche lo conocí mejor que a todos los otros muchachos con quienes había estado saliendo. Le conté cosas de mí que nunca había compartido con nadie. Salimos todas las noches de esa semana y entonces Guillermo me hizo una propuesta matrimonial. Yo estaba de acuerdo y acepté".
Guillermo también recuerda esa primera semana: "Nina era la chica más inteligente y hermosa que alguna vez haya conocido. Me costaba sacarle los ojos de encima. Quería tocarla y retenerla. Ella tenía una fuerte atracción sexual. Nos vimos todos los días. Yo estaba hechizado. Nunca amé a nadie de la manera que la amé. Sabía que era así. Teníamos que casarnos".
Guillermo y Nina se casaron un mes después de haberse conocido. Cuatro meses después se separaron e iniciaron los trámites de divorcio.
Dos buenas personas, honestas en sus sentimientos del uno hacia el otro, se casaron para descubrir que su matrimonio estaba roto y sus esperanzas derrumbadas. ¿Cuál había sido el error? Sencillamente, no se conocían suficientemente. Fueron víctimas de un noviazgo trágico.

Mira antes de saltar.
La más grande tragedia de un noviazgo es contraer enlace antes de haber superado la onda de sentimientos al rojo vivo, para encontrarse más tarde que uno está casado con una persona totalmente incompatible. La sociedad le pone como etiqueta a esta experiencia: "Matrimonio fracasado", cuando en realidad lo que ha fracasado es el noviazgo.
Más de un millón de divorcios se registran por año en los Estados Unidos solamente. La mayoría de estas parejas se casaron dentro de los primeros siete meses de haberse conocido. La duración promedio de estos matrimonios es de siete años y alrededor de la mitad de los casos se desintegraron dentro de los primeros tres años. Todas estas parejas se presentaron ante el altar con los ojos brillantes de alegría, prometiéndose amor y fidelidad eternas y jamás imaginaron que estaban cometiendo la más grande equivocación de sus vidas. ¿Qué pasó con esas charlas plenas de refulgentes estrellas en los ojos, tiernas promesas, miradas prolongadas, abrazos estrechos, besos apasionados y los susurros de amor?
Las palpitantes emociones no dan lugar al buen sentido y la gente se apresura a tomar compromisos que puede lamentar en los años venideros. No existe tal cosa como el amor instantáneo. Las relaciones fuertes y duraderas se establecen sobre extensos períodos de tiempo cuando "tratando de conocerte" es el tema mayor. Es por esto que hago énfasis en bajar la velocidad y mirar cuidadosamente antes de saltar.

Etapas del noviazgo
El noviazgo se desarrolla a través de siete etapas. Cada una tiene su función y propósito al establecer la base para la relación. Si se abrevia o elimina cualquier etapa, se produce un vacío de desarrollo en la relación y ello acarreará problemas.

Etapa 1: Amistad. Durante la amistad cada uno trata de conocer al otro mientras participa de actividades no románticas, sociales, recreativas, espirituales e intelectuales. La mayoría de dichas actividades son de orientación de grupo, opuestas a las orientadas hacia la pareja. Esta etapa es más informal y menos emotiva que las etapas finales del noviazgo, pues no existen matices románticos o sexuales.
La amistad es menos tensionante que el noviazgo, porque la amistad no es noviazgo y no hay necesidad de representar papeles. Con frecuencia los amigos son más honestos entre sí que los novios y esto es posible porque los amigos llegan a ser emotivamente más profundos que los novios.
Llegar a ser amigos antes de involucrarse románticamente tiene mucho sentido. Si tú te enamoras demasiado rápido y la relación no funciona, muy difícilmente volverás a ser amigo otra vez. Si tú te tomas el tiempo para conocer a alguien a nivel de amistad primero y dejas que el amor crezca lenta y gradualmente, estarás más próximo a tener un amigo o amiga para toda la vida sea que te cases o no con esa persona. Más aún, los idilios que brillan instantáneamente, habitualmente se consumen así de rápido. Y es muy posible que seas juzgado o juzgada por cualidades superficiales como tu apariencia o tu estructura física antes que por tu carácter.
Es más difícil mantener una buena amistad que ser novios. Lo más fácil de hacer cuando encuentras a alguien que te resulta atractivo o atractiva es subir a altas revoluciones dándole todo lo que tiene para disparar. Es infinitamente más difícil sacar el pie del acelerador y moverse lentamente cuando no hay curvas, desvíos o rutas cerradas a la vista. Pero eligiendo ir rápido la ruta fácil raramente desarrolla una relación duradera debido a que cuando surgen los conflictos la tendencia es tomar la salida más fácil, que es salirse de la ruta.

Etapa 2: Citas casuales. Dos amigos se separan del grupo para compartir actividades que ya saben que disfrutan juntos. Como el grado de integración emocional entre ellos es bajo, ambos tienen libertad de salir con otros. No se consideran a sí mismos enamorados. Los momentos placenteros son compartidos junto con una amistad que puede prometer algo para el futuro.
Una pareja debería mantenerse en la amistad y la cita incidental por seis o doce meses. Este es el tiempo que se toman para conocer sus gustos, lo que no les agrada, el origen de los hábitos y conductas. Si lo que ellos aprendieron en este ritmo sin apuro se corresponde con lo que están buscando podrán entrar lentamente dentro de la tercera etapa. Es posible mantener la amistad por meses y hasta años sin estar románticamente involucrados.

Etapa 3: Relación especial. Esta es una etapa intermedia. Hay un creciente afecto entre los componentes de la pareja, pero todavía no han alcanzado e] grado de dedicación que requiere una relación más firme. Están dedicando más tiempo juntos pero no están participando aún de una relación más afianzada.

Etapa 4: Relación firme. En esta etapa hay un entendimiento entre ambos por el que no saldrán con otros. Cada uno ve al otro más a menudo que en la relación incidental o casual. Por primera vez tienen lugar las palabras dedicación y exclusivo. La relación más sostenida provee una oportunidad de observarse el uno al otro con más cuidado aunque sin compromiso de matrimonio. Esta etapa prueba también la relación con mucho más cuidado. Revela si las dos personas involucradas son capaces de mantenerse dedicadas a la misma relación, un hecho vital que debe conocerse antes de considerar el matrimonio.
En esta etapa los componentes de una pareja pueden pensar que están enamorados cuando todavía pueden no tener esa certeza. Pero existe la oportunidad para ellos de desarrollar confianza y seguridad en una persona del sexo opuesto sobre un período extenso de tiempo. Durante esta etapa pueden observarse muchos rasgos de la personalidad: sentido del humor, capacidad de escuchar, modales, espiritualidad y madurez, manejo de diferentes opiniones y habilidad para comunicarse.
La relación estable ofrece un serio período de prueba durante el cual una pareja puede tomar decisiones inteligentes sobre su compatibilidad. Esto también implica un aumento de los sentimientos de amor mientras la pareja dedica más tiempo a estar a solas. Las urgencias sexuales pueden explotar latiendo a un alto nivel continuamente. La sexualidad ahora podrá confundir las emociones y complicar el proceso de separar la infatuación del amor real. Una relación afianzada convoca al renunciamiento, la paciencia y la disciplina, rasgos que toman un largo trecho en la construcción de una relación duradera. Esto forma un puente natural para el compromiso o la instancia previa al mismo.

Etapa 5: Precompromiso. El precompromiso es la etapa en la cual una pareja comienza a discutir la posibilidad de casarse. Hablan de casarse "algún día". Algún día: cuando terminemos de estudiar, cuando consiga un mejor puesto, cuando lo podamos pagar, cuando las circunstancias sean favorables o lo permitan. Todas las conversaciones son tentativas, pero la pareja está más segura de que están hechos el uno para el otro. Su comprensión es privada y personal en lugar de ser terminal o dependiente.
Durante esta etapa una pareja puede echar una mirada en profundidad a sus estilos de vida o personalidades, para saber si son lo suficientemente compatibles como para casarse. Mucho de lo que se acostumbraba discutir únicamente durante el compromiso formal se abre aquí para ser escudriñado. Esa manera de encarar el asunto torna el compromiso más significativo, así como reduce el número de compromisos quebrantados o rotos.

Etapa 6: Compromiso formal. El compromiso formal sigue al del "algún día" de la etapa previa. Este trae un profundo sentido de dedicación y pertenencia que no había en el precompromiso. Hay unas cuantas cosas que separan el compromiso formal del precompromiso. Un compromiso formal sirve como anuncio público a la familia y los amigos que una pareja tiene la intención de casarse. Ello ofrece una oportunidad de ajustarse al hecho de que se formará pronto una nueva familia, y un nuevo miembro se unirá a la familia grande. El anuncio público también refuerza la dedicación. Cuanto más gente sabe del compromiso, tanto más seguro es que la pareja siga junta hasta el casamiento, al punto de que un compromiso secreto no es un verdadero compromiso.
Segundo, el futuro consorte presenta a su futura esposa un regalo que solemniza la celebración del compromiso. Este regalo es un símbolo del cometido del uno para el otro y afirma la dedicación mutua de la pareja.
Tercero, queda establecida una fecha de casamiento y se inician los planes para festejar los esponsales. Este es un compromiso de matrimonio. Por lo tanto, se deben trazar los planes para una boda. Un compromiso sin fecha de casamiento en perspectiva destruye el valor del compromiso.
Durante el compromiso, las expresiones de afecto se vuelven más intensas porque están en la transición entre el galanteo y el matrimonio. Debido a la urgencia de dar cumplimiento al deseo natural por una intimidad sin restricciones, los compromisos de una duración limitada de hasta seis o nueve meses resultan ideales. Si una pareja ha dedicado dos años tratando de conocerse mutuamente antes del compromiso, un período breve de compromiso es suficiente.
Esta es la última oportunidad de observar al futuro socio antes de amarrarse el uno al otro para toda la vida. Este es el momento de sacar a luz cualquier diferencia sin resolver o revelar cualquier secreto escondido, revisando y volviendo a revisar cada evaluación.
Un compromiso no es un contrato sellado para siempre que fija el destino de una pareja. Es posible que una pareja pueda decidir no casarse después de todo. Este es un fenómeno muy duro y poco comentado. Del 40 al 50 por ciento de los compromisos se rompen. A pesar de lo difícil que resulta ser, todavía un compromiso roto es mejor que un matrimonio roto.
La tarea más importante a ser lograda durante el compromiso no es planear la boda, sino el apoyo y asesoramiento prematrimonial con un pastor calificado o un profesional especializado. Cada pareja debería tener un mínimo de seis sesiones de ese tipo antes de casarse.

Etapa 7: Matrimonio. El matrimonio se diferencia de las etapas anteriores en que es la última y se vincula con los procedimientos legales y los juzgados necesarios para disolver la relación por medio del divorcio. Tiene que ser la continuación de la fase romántica de cortejo, caracterizada por afectividad, respeto, cortesía y diversión. Todo junto.
Poniendo el carruaje delante del caballo
Desafortunadamente, las parejas frecuentemente atraviesan estas etapas fuera de secuencia. Tan ansiosas están por encontrar el amor, que saltean los preliminares y se zambullen en el romance. Pero todo el componente romántico no produce necesariamente amor duradero si no se ha establecido primero una amistad duradera.
La mayoría de las parejas tiene la tendencia a actuar con prisa y casarse demasiado rápidamente. Toda pareja debe salir junta por dos años antes del compromiso. Idealmente, deberá dedicarse un año para la primera, segunda y tercera etapas, a fin de que lenta y cuidadosamente se nutra primero la amistad.
Para ganar el amor y el respeto de su compañero o compañera, muchos muestran sólo su lado mejor y tratan de ocultar sus faltas y errores. Creen que si la otra persona se entera de sus equivocaciones y fallas o idiosincracia serán menos amados. De manera que juegan un papel y actúan por un tiempo como si esas faltas no fueran parte de sí mismos, dejando ver a sus amados sólo lo mejor de sí. Tal comportamiento no es nada más que una máscara.
Pero no muchos pueden enmascarar sus tendencias negativas por todo un año con éxito. Sólo muy ocasionalmente tal juego llega más allá. Por lo tanto, cuando una pareja se precipita al casamiento, sus componentes no se permiten tomar el tiempo suficiente para que esa máscara se caiga. Están casándose con alguien que es virtualmente un extranjero, alguien que podrá volverse muy extraño, mucho más de lo que alguna vez hubieran deseado saber. La rápida aceleración de las relaciones es tan excitante que los sentimientos románticos se mantienen vivos aún cuando se están marchitando. Mientras la euforia se intensifica, la emoción de ser una pareja y hacer cosas agradables juntos no les permite ver la realidad. Casándose apresuradamente sin tomar suficiente tiempo de conocer a la otra persona, es saltar dentro de una relación basada en suposiciones; suposiciones que pueden asombrar a los componentes del matrimonio. Ciertos investigadores de la Universidad del Estado de Kansas encontraron "una fuerte correlación...entre extensión de tiempo dedicado a salir por parte de los esposos actuales y su actual satisfacción matrimonial". Los investigadores notaron que "los matrimonios que se habían estado citando por más de dos años antes del casamiento alcanzaron un nivel consistentemente alto en la satisfacción matrimonial, mientras que las parejas que se habían estado citando por períodos más breves, alcanzaron un nivel en un amplio espectro de muy alto a muy bajo".
Guillermo y Nina podrían haber salvado su matrimonio si su noviazgo hubiera incluido este esquema de los dos años. Nada llama más rápido mi atención que escuchar a una pareja hablar del matrimonio, pero que no ha salido por suficiente tiempo antes del casamiento. Están por prometerse "hasta que la muerte nos separe" y desestiman seriamente la necesidad de una fuerte relación y capacidad de comunicación necesarias para afrontar las crisis financieras, tiempos de enfermedad, y malos entendidos.
La regla de los dos años se aplica también a los que ya han estado casados previamente. Los que se vuelven a casar pueden sufrir algunos de los más grandes fiascos, pues por considerarse "experimentados" creen que pueden ahorrarse todas "esas cosas de chicos". "Después de todo", declaran, "nosotros no somos adolescentes".
Cada pareja, sin importar su edad, circunstancias o experiencia, debe tomar dos años completos para evaluar su preparación para el matrimonio. Cuando lo hacen tienen una significativa posibilidad de hacer una buena elección. El consejo más importante que doy a las parejas puede resumirse en dos palabras: "¡Tómense tiempo!"
Relaciones pausadas
Progresar demasiado rápidamente en una relación causa un par de problemas. Primero, hay una fuerte posibilidad de que la pareja no reduzca el paso lo suficientemente como para desarrollar las cualidades necesarias para mantener una relación prolongada. La capacidad de relación como comunicación, resolución de conflictos o negociación de tensiones de poder, podrían no ser probadas. Las parejas inmaduras tienden a resolver sus conflictos en el lecho, especialmente si este patrón de conducta ha sido aprendido en el pasado, y a la primera insinuación de dificultad esta es señalada como una seria amenaza.
Segundo, el desarrollar una relación con una persona del sexo opuesto es tan electrificante que es necesario extender el desarrollo de la intimidad sobre un período de tiempo para que se produzca una real profundidad. El deseo irresistible de dedicar la mayor cantidad posible de tiempo a estar juntos impulsa a la pareja hacia la intimidad física y el compromiso.
Cuando los integrantes de una pareja experimentan una fuerte atracción sexual, asumen que están enamorados y se casan sobre la base de la excitación sexual nada más. Ignoran hechos, indicativos de sus valores, objetivos y sistemas de creencias que pueden hallarse en las antípodas de cada uno. Después que se han casado, descubren que tienen muy pocos intereses en común y sus personalidades son incompatibles. Difieren en muchos aspectos de la vida, desde qué hacer un día libre hasta cómo gastar el dinero. En el medio de tal caos, descubren que su interés sexual también va declinando. Cuando despiertan a lo que cada uno puede ver ahora en totalidad, se divorcian. No estuvieron enamorados sino "infatuados".
El desarrollar intimidad física es más excitante y menos trabajoso que desarrollar la intimidad a nivel emocional, espiritual y de amistad. Esto hace que la intimidad física sea más difícil de controlar. Pero puede ser controlada si la pareja selecciona cuidadosamente sus actividades en el noviazgo. Es posible desarrollar algunas relaciones lentamente pero seguras a nivel de amistad, en tanto que otras las lanzan rápidamente a la intimidad física. El pasar una tarde de exploración de una ciudad histórica es más constructivo que pasar un día acariciándose sobre una manta en la playa.
Cathy Guise, protagonista de la tira cómica, comenta: "Soy hermosa, brillante, talentosa, y dispuesta a compartir mi vida con alguien, Charlene. ¡Quiero soñar con alguien... planear con alguien... Yo quiero estar allí para alguien y quiero que alguien esté allí para mí!"
Charlene le responde: "Mi esposo tiene un buen amigo muy simpático que..."
"¡Yiiik! —chilla Cathy—. ¿Uno en preparación? ¡No quiero nada en preparación! Yo estoy lista para casarme. No estoy preparada para el noviazgo!"
Muchos son como Cathy. El matrimonio es su blanco, pero no quieren tener que atravesar el proceso de prepararse exitosamente para alcanzar su objetivo. Quieren el premio pero no están dispuestos a pagar el precio.
Ustedes pueden ser más sabios que esa gente. Antes de quedar involucrados sexualmente y luego intentar construir una amistad, avancen por medio de la amistad y no retrocedan. ¡Y tómense tiempo!

Nancy L. Van Pelt es especialista en vida familiar y ha escrito 22 libros.

jueves, 26 de marzo de 2015

10 "Falsas razones" por las que la gente se casa (y se equivoca)

Hoy en día muchas parejas se casan con sólo algunos años de relación o toman la decisión de unir sus vidas para siempre por algo que sienten en el momento. Esta es quizá la razón por la que en la actualidad hay tantos divorcios.
Vemos que las parejas “famosas” se casan y separan con algunos meses o semanas. Y lo triste es que en la vida real hay muchos hombres y mujeres que pasan por lo mismo.
Pero ¿por qué? El filósofo Tomás Melendo, recogió 10 falsas razones por las que una persona toma la decisión de casarse en su libro “Asegurar el amor, antes y durante el matrimonio”, el libro lo ha escrito junto a su mujer, la también filósofa Lourdes Millán-Puelles.
Este es el decálogo:
1. Primera razón equivocada: Atender solo al atractivo externo de la pareja, o incluso al dinero, posesiones y vida social, olvidando o no dando importancia a aspectos más decisivos como su carácter, su personalidad, sus defectos y virtudes, los intereses comunes y su concepción de la vida.
2. Idealizar sus virtudes, sin caer en la cuenta de que parte son el fruto de nuestro propio enardecimiento romántico, no del todo realista.
3. El miedo a quedarnos solos o a hacer el ridículo.
4. El afán de independencia respecto a los propios padres.
5. La honra de afirmarnos ante la negativa de nuestros padres a la relación que queremos mantener.
6. El miedo a interrumpir un noviazgo oficial y socialmente alentado.
7. El terror al escándalo, cuando la chica queda embarazada.
8. Casarse con alguien por la compasión que produce su situación y pensando que así le podremos ayudar.
9. Pensar que el matrimonio puede ser un remedio para las propias anomalías psicoafectivas.
10. Buscar en el marido un futuro padre y en la mujer, una futura madre, exclusivamente.

9 Señales De Que Has Encontrado A Tu Alma Gemela.

Menciona la palabra “alma gemela” a un grupo de personas y verás como muchos ponen los ojos en blanco. La idea de que hay una persona mágica para ti de la que te enamorarás al instante y con la que nunca discreparás, simplemente no es realista.

Lo que sí existe – al menos para mucha gente – es una persona que conoces instintivamente, con la que te conectas al nivel más profundo, y que te permite crecer como persona en la relación. Cuando esa persona es una pareja romántica, ya has encontrado algo verdaderamente especial.

Entonces, ¿cómo sabes cuando LA has encontrado? A continuación, un equipo de expertos de amor y de relaciones identifican los signos más reveladores.

1. Se comunican sin hablar.

Las almas gemelas pueden leerse el uno al otro como un libro abierto. “Se conectan con fervor en todos los niveles del ser”, dijo la Dra. Carmen Harra, psicóloga clínica y experta en relaciones. “Uno puede terminar las frases del otro, pueden coger el teléfono para llamar a los demás al mismo tiempo, o se sienten como que simplemente no pueden estar sin su pareja.”

Dr. Sue Johnson, un psicólogo clínico y autor de Love Sense, dijo que un alma gemela también sabe cómo responder a tus señales emocionales. “Se quedan cerca cuando confías, te dan toda su atención y se mueven para responder a tus necesidades, tocan tu mano cuando estás un poco inseguro, te abrazan cuando estás contento, y te reconfortan con ternura que cuando estás sufriendo”, añadió.

2. Sabes en tu interior que has encontrado al elegido.

El viejo dicho “Cuando lo sabes, lo sabes” suena a verdad cuando se trata de una conexión de alma gemela. “Realmente no hay adivinanzas o preguntas cuando el verdadero llega,” dijo el oficiador de bodas y autor Rev. Laurie Sue Brockway. “Por lo general, hay signo revelador que te permite saber cuando el verdadero amor ha llegado – una voz en tu cabeza, una sensación de reconocimiento o una corazonada de que se trata de alguien especial para ti.”

3. La química física es palpable …

… y la electricidad que se siente no sólo sucede en un nivel sexual. “Tomar de la mano a tu alma gemela lanza tu espíritu en un torbellino, incluso después de muchos años en la relación”, dijo Harra.

4. Han estado totalmente cómodos el uno con el otro desde el primer día.

Las almas gemelas se conectan con facilidad y se muestran completamente sin temor al juicio. “Las almas gemelas a menudo sienten un sentido de lo familiar y una sensación de comodidad alrededor de la otra persona”, dijo Brockway. “Mucha gente dice que es más fácil relajarse con esa persona y permitirse ser vulnerable.”

“Es el que se abre a ti – que te deja entrar, para que puedas verlo”, añadió Johnson. “Este es el tipo de persona que toma riesgos y comparte su mundo interior, sus emociones y sus necesidades.”

5. Pero la relación no es todos arco iris y mariposas. Él o ella te reta como nadie más puede hacerlo.

La relación de alma gemela, a pesar de lo que la gente podría suponer, no va siempre viento en popa. “Un alma gemela no siempre está envuelto en un paquete perfecto, físicamente o en términos de circunstancias de la vida – ni tampoco significa que la relación va a venir sin desafío”, dijo el autor Kailen Rosenberg de la firma de casamentera The Love Architects. “Sin embargo, la diferencia es que las circunstancias de la vida y los retos difíciles son una fuente de fortalecimiento que se convierte en el pegamento que los mantiene unidos a través de los tiempos difíciles y ayuda a cada uno a convertirse en su yo más auténtico.”

Lo que es más, nos apoyamos en nuestras almas gemelas para ayudarnos a evolucionar como personas. “Puedes encontrar una relación de alma gemela que sea rocosa, y que tu pareja sea una persona que te saca de tus casillas y que te exaspera al principio porque trae con ella algunas de las lecciones más difíciles para el alma”, dijo Brockway.

6. Puede que no tengan una visión común de cada cosa pequeña, pero están en la misma página donde realmente importa.

“Una relación de alma gemela no significa necesariamente que la pareja siempre comparta los mismos puntos de vista, sino que sus metas y ambiciones globales calcen”, dijo Harra. “Muchas opiniones diminutas serán diferentes, pero las almas gemelas en general tienen las mismas virtudes y valores, y ven el mundo a través de un lente similar.”

7. La relación trae a ambos una sensación de calma interior.

Es obvio cuando estás con la persona equivocada; estás inseguro acerca de la relación y te preocupa que un movimiento en falso hará que tu pareja se vaya. Ese no es el caso de las almas gemelas.

“Te sientes seguro de que tu pareja estará contigo en el largo plazo”, dijo el experto en citas Tracey Steinberg, autor de “Flirt For Fun & Meet The One”. “No importa lo que pase en sus vidas, ambos están de acuerdo en que son compañeros de equipo y pasarán por eso juntos.” Y continuó: “Tu voz interior te dice que estás en una relación sana. Confían el uno en el otro, se sienten seguros y cómodos con el otro y se sienten seguros discutiendo temas difíciles de una manera madura.”

8. Tú y tu pareja tienen identidades separadas, pero se enfrentan al mundo como uno sólo.

“Las almas gemelas reconocen que son dos partes de un mismo todo, y ninguna influencia externa puede romper ese vínculo”, dijo Harra.

9. Es posible que se hayan conocido durante años, pero de repente se encontraron listos para el amor al mismo tiempo.

Cuando se trata de amor verdadero, el momento lo es todo. “He casado a tantas parejas que se conocieron en la escuela secundaria o en sus veinte años, quizás salieron, terminaron, siguieron adelante, o se juntaban con el mismo círculo de amigos y nunca conectaron,” dijo Brockway. “Entonces, un día, se encuentran otra vez, a veces en formas mágicas, y el amor florece.” Mantén una mente abierta y un corazón abierto para que cuando tu alma gemela llame a tu puerta, estés listo para abrirla.

Source: The Huffington Post

Querida Alma Gemela

El era el compañero eterno de su Alma
"Querida Alma Gemela: Hace un tiempo ya que quería escribirte, sin embargo quiero que sepas que no me resulta para nada fácil, sobre todo cuando todavía no sé quién eres o donde te encuentras el día de hoy... No sé si hace falta que te diga lo que me ayuda escribir para poder decir tantas cosas… Porque si eres mi alma gemela, ya me conoces ¿o no?… Aún así... Me alegra el hecho de formar parte de las personas que creen en el amor aún cuando no lo podamos sentir. Que creemos en el amor aunque encontremos indiferencia… Que creamos siempre que en otra persona debemos ver todo lo que puede llegar a ser y no lo que muestra su “fachada”. Que no tengamos miedo de enfrentarnos a la desilusión, porque cuando uno arriesga puede perderlo todo es verdad, pero solo el que salta al vacío podrá encontrar algún sentido a todo esto.... Me cuesta entender por qué la gente responde con indiferencia cuando uno intenta dar amor, o peor, por qué la gente buscará pasiones sin sentido que cuando se terminan son abandonadas al igual que los juguetes que fueron parte de un teatro. Quizás el amor no puede cambiar la indiferencia por ternura, porque no depende del amor, depende de nosotros, de cada uno.... El amor nunca muere, se transforma, crece, se continúa, se actualiza, se perfecciona… ¡Pero nunca muere!... ¿Cómo podré reconocerte?. Es fácil cuando una historia empieza solo con una mirada, cuando en un encuentro todo tiene sentido, cuando en una charla ya está todo dicho. Aunque estemos destinados a estar juntos y encontrarnos, no es tan fácil como suena porque todo depende de nosotros, no importa si Dios quiere que estemos juntos o no, importará que escuchemos al corazón y nos encontremos, y en ese encuentro entender el sentido de una existencia, o de dos".

Elizabeth Gilbert.

HAY PERSONAS

Hay personas que tienen pareja pero se sienten solas y vacías como si no las tuvieran. Hay otras que por no esperar deciden caminar al lado de alguien equivocado y en su egoísmo, no permiten que ese alguien se aleje, aún sabiendo que no lo hace feliz.
Hay personas que sostienen matrimonios, noviazgos ya destruidos, por el simple hecho de pensar que estar sólo es difícil e inaceptable.
Hay personas que deciden ocupar un segundo lugar, tratando de llegar al primero, pero ese viaje es duro, incómodo y los llena de dolor y abandono.
Pero hay otras personas que están solas y viven y brillan y se entregan a la vida de la mejor manera. Personas que no se apagan, al contrario, cada día se encienden más y más. Personas que aprenden a disfrutar de la soledad, porque los ayuda a acercarse a sí mismos, a crecer y fortalecer su interior.
Esas personas son las que, un día sin saber el momento exacto, ni el por qué, se encuentran al lado de quien las ama con verdadero amor y se enamoran de una manera maravillosa.

Madre Teresa de Calcuta

AMAR A UN SER HUMANO

Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su verdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.

Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto...si tú quieres recibirlo".

Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente  débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha; es compartir en el  presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.

Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su  ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es  agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una  auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas  interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y  colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su  interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios límites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incómoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.

Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana,  que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar  tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados  obscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser  humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.

Andrea Weitzner.

lunes, 9 de marzo de 2015

EL VERDADERO AMOR

Era una mañana agitada, eran las 8:30, cuando un señor mayor, de unos 80 años, llegó al hospital para que le sacaran los puntos de su pulgar.
El señor dijo que estaba apurado y que tenía una cita a las 9:00 am.
Comprobé sus señales vitales y le pedí que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora antes de que alguien pudiera atenderlo.
Lo ví mirando su reloj y decidí, que ya que no estaba ocupado con otro paciente, podría examinar su herida. Durante el examen, comprobé que estaba curado, entonces le pedí a uno de los doctores, algunos elementos para quitarle las suturas y curar su herida.
Mientras le realizaba las curaciones, le pregunté si tenía una cita con otro médico esa mañana, ya que lo veía tan apurado.
El señor me dijo que no, que necesitaba ir al geriátrico para desayunar con su esposa. Le pregunté sobre la salud de ella.
El me respondió que ella hacía tiempo que estaba allí ya que padecía de Alzheimer.
Le pregunté si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde.
Me respondió que hacia tiempo que ella no sabía quien era él, que hacía cinco años que ella no podía ya reconocerlo.
Me sorprendió, y entonces le pregunté, ‘¿Y usted sigue yendo cada mañana, aun cuando ella no sabe quien es usted?’
El sonrió y me acarició la mano.
‘Ella no sabe quien soy,  pero yo aún se quien es ella.’
Se me erizó la piel, y tuve que contener las lágrimas mientras él se iba, y pensé:
‘Ese es el tipo de Amor que quiero en mi Vida.’
El Amor Verdadero no es físico, ni romántico.
El Amor Verdadero es la aceptación de todo lo que es, ha sido, será y no será.

jueves, 5 de marzo de 2015

LA MUÑECA VIAJERA

Cuenta la historia, que Franz Kafka, se encontró con una niña en el parque al que iba a caminar todos los días.

Ella estaba llorando, había perdido a su muñeca y estaba desolada. 
Kafka se ofreció a ayudar a buscar a la muñeca y se dispuso a reunirse con ella al día siguiente en el mismo lugar.   Incapaz de encontrar a la muñeca compuso una carta “escrita” por la muñeca y se la leyó cuando se reencontraron: “Por favor no me llores, he salido de viaje para ver el mundo. Te voy a escribir sobre mis aventuras“

Este fue el comienzo de muchas cartas. Cuando él y la niña se reunían, él le leía estas cartas cuidadosamente compuestas de aventuras imaginarias sobre la querida muñeca . La niña fue consolada. Cuando las reuniones llegaron a su fin, Kafka le regaló una muñeca. Ella obviamente se veía diferente de la muñeca original .

Una carta adjunta explicó: "Mis viajes me han cambiado “

Muchos años más tarde, la chica ahora crecida, encontró una carta metida en una grieta desapercibida dentro de la muñeca . En resumen, decía:
 "Cada cosa que amas, es muy probable que la pierdas, pero al final, el amor volverá de una forma diferente."

domingo, 1 de marzo de 2015

Decálogo de la mujer empoderada

No te necesito para que me definas...sé muy bien quién soy.
No te necesito para que me rescates...de mis demonios me encargo yo.
No te necesito para que me muestres el camino...tengo claro a dónde voy y cómo llegar.

No te necesito para que me resuelvas la vida...yo ya me la resolví.
No te necesito para que me hagas promesas de eternidad...para mí sólo cuenta el aquí y el ahora.

Pero, sí...

Te necesito para que te rías conmigo de las mismas tonterías.
Te necesito para que seas mi cómplice más leal y el mejor de mis amigos.
Te necesito para que seas testigo presencial de mi evolución y me recuerdes cuando ya no esté.

Te necesito para indignarnos juntos ante las mismas injusticias.
Te necesito para compartir ideas, conceptos, intereses...o no compartirlos, pero siempre respetarlos.
Te necesito para ver las nubes, para viajar, para escuchar música para que me regales tus secretos y para que me rasques la espalda.

Te necesito para que con tu presencia, hagas más plena la buena vida que tanto me ha costado crearme.

Sí...Creo que para éso...¡Sí te necesito.

Maria Patricia Ortiz