lunes, 21 de mayo de 2018

LAS MIRADAS NO MIENTEN...

El reciente acontecimiento de la boda Real entre el príncipe Harry y Megan me han hecho recordar una parte que tengo grabada para siempre en mi memoria y mi corazón. Y vaya que Megan de manera literal encontró a su príncipe. Y es que a todas las mujeres en determinado momento nos toca conocer a nuestro príncipe y no necesariamente de la realeza o con sangre azul; sino ese príncipe que nos ha sacado mas suspiros que cualquier otro, el que ha aparecido en nuestros sueños incontable veces, el que nos ha hecho sonreír hasta por cualquier tontera, el que ha acelerado nuestro ritmo cardíaco como ningún otro, al que jamás dejaremos de ver guapo aún con el pasar del tiempo, el que provocará que una mirada lo diga todo; si, una mirada puede decir mucho, una mirada puede decir lo que nuestros labios no pueden pronunciar, y es que a eso me refiero con este circular de fotos entre Harry y Megan, hay una en especial que capturó mi atención por el hecho de como ella lo mira, su mirada de complicidad. Y eso me recuerda a una pequeña pero importante parte de mi vida, la cual atesoro en mi memoria. Fue el día que conocí a la reina, a la madre de aquel príncipe de mi corazón que vive en mi memoria;  recuerdo que ese día yo estaba muy nerviosa porque estaría frente a la mujer mas importante para él, llegó el momento de conocerla y me ganó de entrada con su hermosa sonrisa, y solo pensé "vaya, ahora entiendo de donde él la heredó", su simpatía hicieron que mi nerviosismo disminuyera y me relajara; después de mostrarme fotografías de él siendo bebé y entre pláticas ella me dijo: "lo único que quiero saber y que me diga es que ama a mi hijo"...en ese instante la miré a ella y luego gire mi cara para verlo a él, le sonreí  y él me tomo de su mano, nos tomamos de la mano, juro que se me hizo un nudo en la garganta porque quería decirle todo lo que mi corazón sentía, me llené de emoción y mis ojos se "aguaron" porque quería decirle lo mucho que amaba a su hijo. Estaba a punto de pronunciar unas palabras cuando ella me dijo: "sabe, no es necesario que me lo diga, la mirada que acaba de hacerle a mi hijo me lo ha dicho todo. Gracias por amar a mi hijo, porque él se lo merece".
Esa parte ha quedado grabada tanto en mi memoría y es que es verdad! una mirada puede delatarnos, ese brillo de nuestros ojos cuando vemos a esa persona que queremos. Y es que hay miradas que lo dicen todo. Las miradas sinceras, las que vienen del alma no mienten.

Lorena Mejía.

domingo, 29 de abril de 2018

DESTINATARIO

De manera implícita le revelo mis sentimientos y que siempre esta en mis oraciones; no sé si lo ha notado o si mis mensajes telepáticos le siguen llegando. En muchas ocasiones, y en muchos momentos como este, quisiera que lo implícito se volviera explícito, para darle mi mano, colocarle mi hombro y darle un abrazo en los momentos que más lo necesite, en los momentos difíciles en donde lo único que a veces se necesita es saber y sentir que las personas estan ahí, a nuestro lado, sufriendo pero sin demostrarlo, estan ahí para dar ánimos, para hacer sonreír cuando el tiempo parece gris, para dar esperanzas y palabras salidas del corazón que reconfortan. Deternerse a los impulsos del corazón no es fácil, no se puede ser indiferente con aquello que te importa, con aquello en que no dejas de pensar. Siempre surge la pregunta ¿cómo volver algo explícito cuando no esta permitido o no es lo correcto? Cuando tu intención no es hacer daños a terceros es mejor seguir en silencio, callando al corazón y dejando que la razón tome el control. Pero sabes en el fondo de tu alma que el corazón siempre tendrá muchas razones que la razón no entiende. Solo basta creer que quizá por "casualidad" este mensaje llegará a la persona a la que esta destinado y que sepa que en este mundo siempre existe una persona a quien le importamos mas que al resto, que nos abraza en silencio, cierra los ojos e imagina ese momento, y aunque el sentimiento no sea correspondido, esa persona siempre nos amará, esté o no a nuestro lado.

lunes, 19 de marzo de 2018

UNO COSECHA LO QUE SIEMBRA.

Un rico empresario le dijo a uno de sus más antiguos empleados: “Quiero que me construyas una casa; aquí están los planos, ¡quiero que la hagas conforme a este diseño y no quiero que falte absolutamente nada!
El empleado tomó los planos muy molesto, estaba enojado porque le faltaban sólo 3 meses para jubilarse, comenzó a decirse:
¡Me faltan 3 meses para jubilarme y este hombre inconsciente me da un trabajo para seis meses, pues se lo haré, pero voy a utilizar los materiales de segunda, la más baja calidad, no me voy a esmerar mucho, haré lo que pueda, y así me quedará algo de dinero para mí, por todo el trabajo extra!
El hombre se dedicó a supervisar la obra y a cerciorarse de ahorrarse el dinero para que cayera en su bolsillo, las columnas las hizo sin mucho esmero, usó materiales baratos, en toda la edificación de la casa utilizó materiales no acordes a la estructura y sólo se esmeró en la fachada para engañar al dueño, y lo que podía saltarse en la fabricación lo hizo, de tal manera se “ahorraría” el tiempo que necesitaba normalmente para hacerlo y así irse lo más pronto posible de la empresa, jubilarse y descansar.
Cuando terminó la edificación, se presentó el dueño y observó la casa, se dio cuenta que había algunos detalles pero se acercó a su empleado y le dijo: ¡Toma las llaves! ¡Este es tu regalo por todos los años que me has servido de la manera más fiel y honesta!... ¡Esta es tu casa! ¡Mi regalo de despedida para ti! ¿Cómo cree usted que se sintió este hombre al oír aquello?
Él, lamentablemente, había cosechado lo que había sembrado.
Moraleja: Todo lo que hagas hazlo con amor, no dañes a nadie, sé un buen ejemplo, da lo mejor y recibirás lo mejor... ¡La vida es un boomerang, todo regresa a ti!... Porque el primer cliente que tienes es tu integridad y él no se equivoca a la hora de pagar.


lunes, 12 de marzo de 2018

Los amores bonitos no solo te toman de la mano, sino que también te sujetan el corazón.

Solo quienes hemos vivido un amor bonito, podemos dar fe de lo que esto significa, el sentirse realmente especial para alguien, el sentirse seguro y refugiado dentro de un abrazo, el saber que en alguna parte, bien sea justo al lado o a kilómetros de distancia, el corazón de alguien palpita más rápido y más fuerte y en simultaneo una sonrisa se forma en su rostro, con tan solo pensarnos.
Hay muchas formas de amar, pero cuando amas a pesar de una molestia, a pesar de una decepción, a pesar de la distancia, a pesar de no coincidir… probablemente estés experimentando ese amor que se libera de condiciones, que no necesita que la otra persona encaje en su molde imaginario para aceptarle, sino que ama el conjunto, el paquete todo incluido, con lo que más les gusta y con lo que podrían arrancar con un solo pensamiento.
El amor bonito suma, aporta, construye, respeta, valora, no amarga la vida, no hace dudar, no cambia un universo por una estrella fugaz. El amor bonito habla desde el cariño, considerando que habrá un mañana y desea que ese mañana sea junto a quien ama.
El amor bonito no está libre de mariposas, aunque puede haber superado algunas etapas, es más sólido, es más constante, es más presente y por si fuese poco, es más fuerte. No es vulnerable ante la presión, ni ante la envidia, ni ante los juicios, ni ante las opiniones que le puedan perjudicar. Solo toma para sí lo bueno del entorno y lo demás lo construye desde adentro, desde donde verdaderamente importa, procurando ocupar lugares especiales y reservando espacios increíbles en su corazón.
Si tienes un amor bonito no lo pierdas, no lo arriesgues, asegúrate de alimentarlo, de cuidarlo, de no levantar barreras, que no sea necesario perderlo, para que te des cuenta de que ese amor, no solo estaba allí para tomarte de las manos, sino para sujetarte el corazón.

Por: Sara Espejo

martes, 6 de marzo de 2018

ENAMÓRATE DE ALGUIEN QUE TE INSPIRE.

A veces se nos acaba la gasolina y necesitamos a una persona que impulse a seguir.
Tal vez no encuentres al hombre prefecto que llenaba todas tus expectativas. Está bien. Es normal. Pero hay una característica sobre todo, que nadie debería tranzar a la hora de encontrar el amor, y es que tu pareja te inspire.
Que te inspire de una forma simple, a ser mejor persona, pero también que te inspire de una forma compleja: a salir de tu zona de confort. A atreverte y probar lo que siempre dijiste que nunca ibas a probar.
No debería importarte tanto su trabajo, como que a él le encante su propio trabajo. No debería importarte tanto cuánto gana, como cuál es su estilo de vida y si él mismo cree en él.
Un hombre coherente consigo mismo te inspirará a hacer lo mismo tú. A buscar lo que siempre has querido para ti. A ser tu misma pero sin dejar de experimentar. Está bien si él te desafía un poco. Si te saca de tu zona de confort en cuanto a tus creencias, a tu cultura y tus valores. Porque aunque la motivación propia es importante, a veces se nos acaba la gasolina. A veces necesitamos a una persona que corra con nosotros, diciéndonos que podemos seguir adelante, que podemos cruzar la meta.
Y si él te inspira es importante que tú lo inspires también. Que tú puedas empujarlo a ser mejor y a salir de su zona de confort. La inspiración es como una hierba que crece rápido y se esparce y se contagia. Cuando funciona, cuando realmente funciona, una pareja se alimenta la una a la otra. Se hacen mutuamente mejores. Consistentemente se motivan a probar cosas nuevas y a llegar más alto.
Una relación inspiradora es otra manera de decir que es una relación saludable. La inspiración nos hace querer hacer algo. Mueve nuestras emociones, nuestro intelecto, nuestro comportamiento. ¿Y no es eso lo que cada relación necesita? Necesitamos estar influenciados por la inspiración para sentir felicidad y amor, influenciados profundamente para querer a alguien a parte de a nosotros mismos, influenciados para mejorarnos mientras mejoramos a aquello que está a nuestro alrededor.
Por eso, busca un hombre que te inspire. No solo que cumpla el rol social del novio sino un hombre que admires. Que te motive a ser mejor cada día para él. Hay alguien allá afuera que es para ti y con quien no sentirás que te estás conformando.
Inspírate tú. Para encontrarlo.

Por: Carolina Mila

lunes, 26 de febrero de 2018

¿QUÉ ES LA INSPIRACIÓN?

La inspiración es más que una fuerza mental y física, es emocional y espiritual y hace que las personas logren cosas extraordinarias a un nivel superlativo.
A diferencia de la fuerza que proviene de la motivación, la inspiración añade un condimento de magia que trasciende la fuerza física y mental. Quién está inspirado goza de un talento maravilloso y sorprendente; de alguna manera se encuentra en transe consigo mismo y genera, crea, brinda al mundo un aporte soberbio directo desde su ser.
Así, la inspiración, surge desde lo interno, desde el corazón, desde el alma. La inspiración no tiene nada que ver con la mente ni con la fuerza física, por lo contrario, es un atajo en donde nuestro ser se comunica hacia el mundo de forma directa, esquivando las barreras de la mente y trascendiendo el plano físico y real. La inspiración genera irrealidad y es el origen de la creación, de las ideas.
La inspiración se genera internamente en momentos determinados, a partir de estímulos emocionales que abren la puerta de nuestro ser y deja salir nuestra máxima expresión.
La inspiración es la expresión tácita de un sentimiento.
Para que exista la inspiración debe existir un sentimiento y ya sea éste positivo o negativo, la inspiración siempre es positiva. Si el sentimiento fuese un árbol, la inspiración son los frutos maduros. La inspiración da origen al talento. Una persona que se inspira con frecuencia es una persona talentosa (independientemente que el sentimiento que provoca su inspiración fuese positivo o negativo) ya que, por ejemplo, el dolor emocional también inspira.
Técnicamente la inspiración es el acto de ingresar aire a través de la nariz hacia los pulmones. Es notable que técnicas milenarias de meditación utilizan ésta técnica para lograr la inspiración que muchas veces se denomina iluminación. Es decir que el costado técnico de la definición es además una práctica habitual para el logro del fin: inspirarse.


La inspiración es la necesidad de exteriorizar un sentimiento, una emoción. Es sin dudas una forma de expresión que independientemente del canal escogido, el mensaje es rebelado con una intensidad majestuosa y supranatural. Es la erupción de un volcán cuando la lava es el talento.
Por otro lado la inspiración es propia de la persona que la genera y su exteriorización afecta a su entorno de diferentes maneras. Por un lado genera admiración, placer, curiosidad y por otro lado genera motivación, es decir “ganas de hacer” también. Para generar inspiración en otra persona, para inspirarla, hace falta una conexión emocional que permita ayudar a nacer la semilla de la inspiración.
Así, la inspiración, en consecuencia, es una herramienta para motivar e inspirar a otras personas pero a partir de factores internos, de emociones, de sentimientos transmitidos.
Hay que tener en cuenta que el efecto provocado a partir de la inspiración es tan intenso que puede durar toda una vida, incluso por momentos intermitentes. Por esa razón es una herramienta que busca utilizarse para proyectos a largo plazo, incluso usted puede estar inspirado en realizar varios proyectos porque la inspiración no está anclada a un objetivo puntual, sino que es la necesidad de SER, más que de hacer. Tiene más que ver con el camino, con el trayecto, con el medio y no con el fin o con los objetivos.

lunes, 19 de febrero de 2018

ERES LA INSPIRACIÓN DE ALGUIEN

Y de repente llega alguien a tu vida que te inspira, que te motiva y que te hace ser mejor.
Puede que esa persona llegue a tu vida por una simple razón y no para siempre, pero a veces ese tipo de personas son las mejores, son las que te marcan.
Esa persona te inspira cada día, te motiva a que sigas, te dice las cosas sinceramente, te ayuda y jamás te limita.
Si te dicen algo bueno es porque sabes que lo siente de verdad, y si dice algo malo lo tomas de la mejor manera.
Son esas personas que quisieras que se quedaran contigo siempre, pero a veces Dios los pone en tu camino para ayudarte, para que te des cuenta de cosas, para sanar heridas que tal vez tienes.
Te ayudará a entender el amor verdadero, la verdadera amistad, el amor propio pero sobre todo el amor a Dios y a la familia.
Es esa persona la que te motivará a ser la mejor versión de ti mismo, a cambiar para bien y a crecer como persona.
Tal vez y si Dios así lo quiere, y el destino lo tiene escrito, esa persona se quedará contigo por siempre, pero si no es así, dejará los momentos más bonitos, las mejores enseñanzas y lo mejor del amor.
Te hará sentir único todo lo que vales y puedes ser, te hará entender cosas que tú solo no pudiste entender.
No llegó por casualidad, llegó porque así estaba escrito, porque Dios así lo quiso, porque tanto tú como esa persona, te necesita en su vida, porque tú también dejarás lo mejor de ti en ella.

Fuente: El perla negra.

ENAMÓRATE DE ALGUIEN.

Enamórate de alguien que te invite a curiosear, a indagar; alguien que te provoque tema de conversación. Alguien que te inspire crecer, ser mejor.
Alguien que te estimule nuevas ideas.
Enamórate de alguien que te motive a desarrollar proyectos.
Alguien que te llene de propósitos, de planes.
Enamórate de alguien que entienda tus malos humores. Que se anime a compartir silencios, que se haga cómplice de miradas y una que otra mueca de adolescente.
Alguien con quien puedas charlar por horas sin aburrirte.
Enamórate de alguien que te respete, que te acepte y que te adore; alguien que quiera ser por ti y por sí mismo. Alguien que quiera ser por ambos y por los hijos que vendrán, si llegan.
Enamórate de alguien que despierte tu admiración, que te haga sentir orgulloso.
Alguien que no se te imponga ni sepa de la soberbia.
Uno que no piense que lo sabe todo ni que actúe como tal.
Enamórate de alguien que no te haga sentir inferior.
Enamórate de alguien que te haga sentir especial.
Enamórate de alguien que viva y predique valores similares a los tuyos.
Porque la belleza física se esfuma.
La tersura de la piel se desvanece.
El dinero se gasta.
Los amigos se apartan y los hijos se van.
Y cuando todo esto ocurre, solo quedan la experiencia, los silencios, la admiración y los temas de conversación.
Cuando todo lo demás se agota, incluida la pasión loca de la carne, queda el mirarse a los ojos, quedan los proyectos logrados más otros nuevos.  Queda el compañero o la compañera, entonces viene un tiempo con cara de oportunidad para vivir un amor distinto, teniendo como base el respeto, la valoración, la admiración y la comunión de valores. Y un amor sustentado sobre esta base, es un amor que se va renovando en cada temporada de la vida.

© Derechos de Autor Gnosis Rivera.-

lunes, 12 de febrero de 2018

LA CHICA DE AYER.

No todo el mundo puede tener la suerte de estar con una mujer complicada.
Suerte sí, porque las mujeres difíciles son como el agua limpia de una cascada, son fuertes, brillantes, sinceras.
Las mujeres difíciles no se conforman, pueden ser tan crueles como el diablo y adorables como el más bello de los ángeles.
Huyen a menudo, gritan a menudo, siempre te miran a los ojos... siempre.
Son difíciles porque son inteligentes, muy inteligentes, incontrolables .
Tienen los ojos casi siempre tristes, casi siempre felices, casi siempre las dos cosas.
Saben amar, pero amar duro, amar fuerte, no puedes detenerlas cuando aman, como no puedes detener una tormenta cuando llega.
Estar al lado de este tipo de mujer es vender tu alma al diablo, significa abrazar la locura, porque estar loco es lo que te hacen sentir.
Luego miras atrás y piensas que tal vez sin ella habrías estado mejor, más tranquilo, mas sereno.
Hay quien abandona a este tipo de mujeres, quién se va.... pero puedo asegurarles que nadie las olvida... porque son terriblemente hermosas, complicadas e irremplazables.
Yo diría que irremplazables es la palabra clave.

sábado, 3 de febrero de 2018

¿Qué hay en tu interior? La parábola de la naranja que te hará reflexionar.

Las parábolas muchas veces nos permiten pensar en nuestra propia vida desde otro lugar. Así lo entendió el psicólogo y escritor Wayne W. Dyer, quien, en una conferencia de desarrollo personal en Toronto, subió al escenario con una naranja.
Ante las miradas incrédulas de los presentes, Dyer entabló el siguiente diálogo con un joven brillante de unos doce años que estaba sentado en la primera fila:
- Si exprimiera esta naranja, ¿qué saldría?
El joven, sorprendido, le contestó:
- Zumo de naranja, ¡por supuesto!
- ¿Crees que podría salir zumo de manzana de ella?
– ¡No! - le respondió sonriendo el joven.
– ¿Y zumo de toronja?
– ¡Tampoco! – negó categóricamente.
– ¿Qué saldría de ella?
– Zumo de naranja.
– ¿Por qué? ¿Por qué cuando exprimo una naranja sale zumo de naranja?
El joven estaba visiblemente confuso, probablemente pensaba que Dyer les estaba tomando el pelo, pero aún así respondió:
– Bueno, es una naranja y eso es lo que hay dentro.
– Cierto. Pero vamos a suponer que esta naranja no es una naranja, sino que eres tú y alguien te aprieta, te presiona, te dice algo que no te gusta o te ofende y respondes con ira, odio, amargura o miedo. ¿Por qué sale eso? La respuesta, como acaba de decir este joven, es: sale lo que llevamos dentro. No podemos controlar cómo se comportarán los demás, pero lo que llevamos dentro es decisión nuestra.
Así, la parábola de la naranja deja una lección tan sencilla como profunda: la manera en la que respondemos a las acciones de los demás no tienen que ver con ellos, sino con nosotros mismos.
Es decir, que hay que dejar de culpar a factores externos por aquello que nos sucede, por cómo nos sentimos o cómo respondemos a las afrentas.
Esto nos lleva a pensar que es importante comprender qué nos lleva a actuar de determinadas maneras, y a encontrar la verdadera raíz de nuestros enfados y rencores. Pues a veces depositamos estos sentimientos en los demás, sin descubrir que en realidad son un espejo de lo que llevamos dentro.
Claro que al exprimir una naranja, sólo saldrá zumo de naranja de ella. Del mismo modo, todo lo que sale desde tu interior es aquello que eres. Lo que has alimentado todo este tiempo, y a lo que has dejado crecer dentro tuyo.

miércoles, 31 de enero de 2018

Todo aquello de lo que huyes sin resolver, se repite.

“¿De qué huyes? Si lo que llevas dentro, te seguirá a donde vayas.”
La vida es nuestro aleccionador por este tránsito, nuestro principal fin acá es justamente lograr evolucionar, lograr ver a través de los ojos del corazón y quitarnos las capas con las cuales normalmente nos identificamos para darle paso a nuestra verdadera esencia, esa que va y ve más allá de lo que llamamos el bien y el mal.
Algunas veces en nuestro recorrido viviremos experiencias dolorosas, experiencias fuertes, en las cuales, en algunas oportunidades nos resultará más sencillo huir, correr, evadir o negar esa vivencia y pensando que nos estamos liberando del trago amargo, no pasará mucho tiempo para tener al frente un vaso igual o similar con el mismo contenido y podemos repetir el ciclo muchas veces, pero solo hasta que le hagamos frente y de una vez comprendamos que no nos resulta beneficioso pasarle de largo, o correr de él, es cuando las cosas comenzarán a mejorar.
Se dice que la vida es tan buena maestra, que cuando no tomamos una lección, nos la repite. Muchos podemos dar testimonio de que esto es así, de que por ejemplo nos hemos vinculado a una persona con características que nos roban energía, nos hemos marchado sin comprender realmente la situación, sin entender qué estamos proyectando para vincularnos a este tipo de personas, sin buscar en nuestro interior la herida que podemos sanar a través de esa relación y con el paso del tiempo, como un mal chiste, luego de haber huido, nos encontramos nuevamente atravesando una situación similar.
"Muchas veces no huímos para alejarnos sino para soportar, para ganar tiempo que nos haga ser más fuertes y mayores que el miedo y el dolor que tenemos."
Esto no es producto de la casualidad, ninguna persona llega a nuestra vida por azar, todas tienen un propósito en nuestras vidas, así como nosotros tenemos un propósito en las de ellas, el principal siempre será enseñarnos, cargarnos de sabiduría, quizás no por la información que nos puedan transmitir, sino por el autoconocimiento que logramos a través de la proyección en ellos. Porque hasta lo que consideramos defectos y virtudes en el otro, no son más que llamados de atención para nuestra revisión y nuestro crecimiento.
Cada persona tiene algo que aportar a nuestras vidas, nos enseña a amarnos, nos enseña a amar, a aceptar, a cambiar, a sanar, solo debemos estar atentos, solo debemos ser conscientes y no permitir que nos pasen de largo. No se trata de darles un carácter utilitario, ni vincularnos por interés, se trata de sacar el mayor provecho a cada relación y no escapar de ellas hasta haber tomado la lección.
Cada vínculo nuestro merece nuestra bendición y cada una de nuestras relaciones merece ser sanada. No perdamos oportunidad, ni tiempo, exponiéndonos a revivir una experiencia una y otra vez por no saber sacarle provecho.

Autor: Sara Espejo

lunes, 22 de enero de 2018

LA INVITACIÓN

No me interesa saber cómo te ganas la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar con lo que tu corazón anhela.
No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer como un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa qué planetas están en cuadratura con tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu propia tristeza.
Si las traiciones de la vida te han abierto, o si te has marchitado y cerrado por el miedo a más dolor. Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mío o el tuyo, sin intentar esconderlo, desvanecerlo o remediarlo.
Quiero saber si puedes experimentar con plenitud la alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos de las manos y los pies sin que tu prudencia nos advierta que seamos cuidadosos, que seamos realistas, o que recordemos las limitaciones como seres humanos.
No me interesa saber si lo que me cuentas es cierto. Quiero saber si puedes decepcionar a otros para serte fiel a ti mismo, si puedes soportar la acusación de traición y no traicionar a tu propia alma.
Quiero saber si puedes ser fiel, y por lo tanto digno de confianza.
Quiero saber si puedes ver la belleza, aún cuando no sea bella todos los días, y si puedes nutrir tu vida de su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo o el mío, y no obstante pararte a la orilla del lago y gritarle a la luna “¡Sí!”
No me interesa saber dónde vives ni cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de aflicción y desesperación, cansado y magullado hasta los huesos, y hacer lo que sea necesario por los niños.
No me interesa saber a quién conoces o cómo llegaste hasta aquí. Quiero saber si te quedarás en el centro del fuego conmigo sin rehuir.
No me interesa dónde ni qué ni con quién has estudiado. Quiero saber qué es lo que te sostiene, desde el interior, cuando todo lo demás se derrumba.
Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo, y si verdaderamente aprecias la compañía que tienes en los momentos vacíos.

Mountain Dreamer

martes, 2 de enero de 2018

No dejes que nadie controle tus emociones.

Parte de mi telepatía y conexión con algunas personas me permite sentir de alguna manera lo que sienten. A veces viene acompañado de ansiedad y la estoy sintiendo ahora. Por eso quiero decirle que si esta pasando por algún mal momento y un desequilibrio emocional, que esa situación puede cambiar si cambiamos nuestros pensamientos.
El único control que podemos tener es sobre cómo nos sentimos. La única libertad que tenemos es sobre nuestras emociones. Aprender a querernos, cuidarnos, valorarnos, sin permitir que nada, ni nadie tenga poder sobre nosotros. Aléjate de las personas negativas, de las que te causan dolor.
Debemos de aceptar que los únicos culpables de nuestra realidad somos nosotros mismos. Esto no quiere decir que no demos rienda suelta a nuestras emociones, si no que sepamos controlarlas para conseguir la felicidad que nos merecemos.
No dejes que nadie tenga control sobre tus emociones, ya sean amigos, un familiar, nuestra pareja, nuestro jefe etc. No les des ese poder. Busca un tiempo a solas y medita esa emoción, identifícala y trabaja sobre ello para lograr controlarla. Piensa positivo y sonríe.

sábado, 30 de diciembre de 2017

25 cosas que debes dejar de lado para el año nuevo.

El Año Nuevo está a la vuelta de la esquina. Muchos de nosotros esperamos reenfocar nuestra energía y atención en las cosas correctas y creo que ahora es el momento perfecto para empezar a dejar de lado las cosas equivocadas. ¿No te parece? Así que hoy te reto a:
1. Dejar de lado tu temperamento. Nunca hagas algo sólo porque estés enfadada/o.
2. Dejar de lado los rencores. La vida es demasiado corta como para estar amargada/o recontando errores ajenos.
3. Dejar de lado la idea de que todos lo tienen más fácil que tú. Si la hierba parece más verde en el jardín de vecino...deja de mirar. Deja de compararte. Deja de quejarte. Y comienza a regar tu césped.
4. Dejar de lado las falsas creencias. Pensar en algo no significa que sea cierto. Querer algo no significa que sea real. Así que cuidado con tus pensamientos.
Sorprende la facilidad con que envolvemos nuestra mente y la encajamos a nuestra versión de la realidad. Para de vez en cuando y pregúntate: "¿Es esto verdad?".
5. Dejar de lado los ideales caducados. El crecimiento es doloroso. El cambio es doloroso. Pero al final nada es tan doloroso como quedarse atascado en un lugar al que no perteneces.
6. Dejar de lado las tragedias del ayer. No eres lo que te ha pasado. Eres en lo que decides convertirte en este momento. Sabrás que estás en el camino correcto cuando no te importe mirar atrás mientras das el siguiente paso.
7. Dejar de lado tu tendencia a evitar problemas. No puedes cambiar lo que te niegas a afrontar.
8. Dejar de lado las pequeñas molestias de la vida. La preocupación y el estrés nacen de nuestra manera de reaccionar, no de las cosas. Cambia tu actitud y el estrés y la frustración se irán.
9. Dejar de lado la idea de que otros están por debajo tuya. Lo que das finalmente lo recibes. Así que nunca juzgues o hagas suposiciones sobre la gente. Primero pregunta y luego escucha.
10. Dejar de lado la idea de que eres lo que tienes. Tus propiedades no te hacen ser tú. Un coche de lujo no te hace más atractivo, ni un buen vestido te hace más mujer. Lo que te hace ser tú es lo que eres y no lo que tienes, no lo olvides.
11. Dejar de lado las cosas que no necesitas. No pienses en el coste. Piensa en el valor. No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita.
12. Dejar de lado la idea de que la felicidad se encuentra fuera. La felicidad no es algo que se adquiere. La felicidad nace de dentro. Nace de ti. No esperes que alguien o algo te vaya a hacer feliz porque sólo una persona puede hacerlo: tú.
13. Dejar de lado las mentiras piadosas. ¿Cómo se construye la credibilidad? Pues ya está todo dicho.
14. Dejar de lado la hipocresía. Por ejemplo: no ores cuando llueve si no rezas cuando el sol brilla.
15. Dejar de lado las necesidades de los demás. Escucha a los demás de cerca, pero no pierdas tu propia voz.
16. Dejar de lado el miedo. El miedo mata a los sueños más que cualquier fracaso. Así que lejos de apagarte, que el miedo te despierte! Haz cada día una cosa que te asuste. Cuanto más actúes en base a tu intuición, más te servirá.
17. Dejar de lado la necesidad de hacerlo todo a la vez. No te estreses. La verdadera finalidad no tiene límites de tiempo. Simplemente haz lo que puedas en cada momento. Paso a paso se llega a todos lados.
18. Dejar de lado la mentalidad del todo o nada. Aprecia los grises entre el blanco y negro. El proceso, el camino, las cosas que vas aprendiendo...
19. Dejar de lado las autocríticas. Nadie se inspira por la miseria o las autocríticas. Si quieres inspirarte e inspirar a los demás sé alegre. Ámate. Perdónate. Acéptate. Sé imperdonablemente tú.
20. Dejar de lado a aquéllas/os que dicen que no eres suficientemente atractiva/o. Hay más mujeres luchando ahora mismo contra la anorexia y la bulimia que contra el cáncer de mama. Estadísticas similares en hombres. ¿Y sabes qué? Que si no te quieres tú, nadie lo hará realmente. Ama lo que eres, porque todo eso eres tú. Y es único.
21. Dejar de lado el cambiar sólo por gustar a la gente. Cambia porque quieres ser una mejor persona. Cambia porque quieres conducirte a un futuro más brillante. Cambia porque sabes que es lo que tienes que hacer POR TI.
22. Dejar de lado el pensamiento de que renunciar a cosas (y relaciones) malas es igual que fracasar. Abandonar y seguir adelante son dos cosas muy diferentes.
23. Dejar de lado la idea de que es demasiado tarde para empezar de nuevo. Recuerda que siempre será mejor estar en la falda de la montaña que quieres escalar que estar en la cima de una en la que no.
24. Dejar de lado las malas energías. No esperes estar bien cuando todo tu alrededor es negatividad. Rodéate de quien te saque lo mejor de ti, y no al revés.
25. Dejar de lado la procrastinación. Deja de aplazar. Deja de dilatar. Haz lo que tengas que hacer hoy para hacer lo que realmente quieres y ser lo que realmente eres mañana.
Para terminar
A veces la parte más difícil no es dejar ir, sino más bien aprender a empezar de nuevo en ciertas áreas de tu vida. Si estás luchando con cualquiera de los puntos anteriores, hay un camino muy claro para el nuevo comienzo que buscas. Tus hábitos actuales se han quedado obsoletos y necesitas actualizarlos. Y cuando vives en base a unos hábitos obsoletos es cuestión de tiempo que te quedes obsoleta/o tu también.