viernes, 1 de diciembre de 2017

¡HOLA DICIEMBRE!

Arbolito lindo de navidad, ¡qué me vas a dar!... ¡y ya se escuchan las cumbias!!!...Así de rápidito llegó mi mes favorito, el mes de mi natalicio y no solo por eso, sino que es un mes mágico, es que de verdad es hermoso, tantos colores, luces, adornos y arbolitos navideños por todos lados, regalos, santa, la alegría de los niños, abrazos, las cumbias, la comida, el recalentado, reencuentros, amor y sobre todo el último mes que queda para reflexionar, para perdonar, para meditar, para decir te quiero y sobre todo de dar las gracias a Dios y a su hijo Jesús en su natividad porque nunca nos han dejado solos y siempre caminan de nuestro lado. ¡Ay tan bonito mes! aún con 31 días en que podemos sonreír y dar lo mejor de nosotros como compartir y ayudar a otros a lograr sus sueños, que es lo único que queda cuando partimos de este mundo, lo que hemos hecho por los demás y no solo acaparar con nosotros mismos, porque el egoísmo es un mal de carencia espiritual. Es dando como recibimos. Aún 31 días para ser feliz, recordar que la felicidad está dentro de nosotros mismos, es una actitud que debemos cultivar a diario. No la encontramos en los bienes materiales, ni en otras personas, está siempre con nosotros dentro de nosotros, de la forma de ver la vida depende de cómo esté tu interior. Así que ánimos que todo en esta vida es más en como reaccionamos a las cosas que nos suceden que las cosas mismas. 31 días para dar amor, y no solo se trata de cuántas veces le dices te quiero a las personas, sino de tus acciones para no lastimar o dañar a otros, de como te amas a ti mismo para poder reflejarlo con los demás. Con no hacer el mal a otros ya es suficiente contribución para un mundo mejor. Aún 31 días para dar las gracias por todo, por todo sea bueno o malo, dar las gracias a diario, agradecer al universo es una manera de atraer abundancia a nuestra vida. Podría continuar escribiendo todos mis pensamientos sobre este maravilloso mes, pero queda en cada uno llenar esos aún 31 días, 31 nuevas oportunidades para que este ciclo llamado año 2017 lo podamos cerrar de la mejor manera. Con todo mi cariño para mis lectores. ❤ Feliz mes de diciembre. Mi diciembre. ¡Sigamos cantando pues!...Arbolito lindo que siempre florece los 24...


sábado, 11 de noviembre de 2017

NO DEJES DE EMPUJAR LA ROCA - Reflexión

En los Momentos difíciles pide ayuda al Señor y eleva una oración a Dios para que ilumine tu mente y guíe tus pasos ¡No te rindas!

Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz iluminó la habitación y apareció Dios.
El Señor le dijo que tenía un trabajo para él y le enseñó una gran roca frente a la cabaña Le explicó que debía empujar la piedra con todas sus fuerzas El hombre hizo lo que el Señor le pidió, día tras día.
Por muchos años, desde que salía el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría piedra con todas sus fuerzas... y esta no se movía, todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano
Como el hombre empezó a sentirse frustrado, el demonio decidió entrar en el juego trayendo pensamientos a su mente:
"Has estado empujando esa roca por mucho tiempo, y no se ha movido"
Le dio al hombre la impresión que la tarea que le había sido encomendada era imposible de realizar y que él era un fracaso, estos pensamientos incrementaron su sentimiento de frustración y desilusión. El demonio le dijo:
"¿Por qué esforzarte todo el día en esta tarea imposible? Solo haz un mínimo esfuerzo y será suficiente".
El hombre pensó en poner en práctica esto, pero antes decidió elevar una oración al Señor y confesarle sus sentimientos:
"Señor, he trabajado duro por mucho tiempo a tu servicio. He empleado toda mi fuerza para conseguir lo que me pediste, pero aún así, no he podido mover la roca ni un milímetro. ¿Qué pasa?, ¿Por qué he fracasado?".
El Señor le respondió con compasión:
"Querido hijo, cuando te pedí que me sirvieras y tu aceptaste, te dije que tu tarea era empujar contra la roca con todas tus fuerzas, y lo has hecho.
Nunca dije que esperaba que la movieras, tu tarea era empujar. Ahora vienes a mi sin fuerzas a decirme que has fracasado, pero, ¿en realidad fracasaste?
Mírate ahora, tus brazos están fuertes y musculosos, tu espalda fuerte y bronceada, tus manos callosas por la constante presión, tus piernas se han vuelto duras.
A pesar de la adversidad has crecido mucho y tus habilidades ahora son mayores que las que tuviste alguna vez.
Cierto, no has movido la roca, pero tu misión era ser obediente y empujar para ejercitar tu Fe en mi. Eso lo has conseguido. Ahora, querido amigo, Yo Moveré La Roca”
Autor: Desconocido / Anónimo
¡SOLO EMPUJA!
En los Momentos difíciles pide ayuda al Señor y eleva una oración a Jesús para que ilumine tu mente y guíe tus pasos.
Entrega tus Miedos al Señor y pídele con una oración que te ayude a encontrar el camino que te conduzca a Él.
Tal vez, ese momento difícil que pasas hoy y que no entiendes porqué estas viviéndolo, te ayudará a desarrollar tus músculos de la fe y a dar testimonio de la Gloria de Dios en tu vida.

Tomado de: pildorasdeFe.net

martes, 7 de noviembre de 2017

TENER UN HIJO PARA SALVAR EL MATRIMONIO.

Por: Mario Casale
Es un pensamiento recurrente para muchas parejas que no atraviesan una buena relación sentimental. Sin embargo, pensar que un niño puede salvar un vínculo que está quebrado es un error que se pagará muy caro en el futuro...
Muchas parejas que no se deciden a terminar con la relación, creen que la llegada de un hijo puede hacer que ésta remonte y vuelva a florecer mágicamente.
Sin embargo, cuando un vínculo está roto, nada peor que utilizar la llegada de un niño para intentar restablecer un matrimonio.



 
La llegada de un hijo no desvanece milagrosamente las discusiones o la falta de amor entre los padres. Al contrario, pueden acentuar todas las sensaciones negativas.
“Es una idea muy frecuente sobre todo en las mujeres que no quieren separarse del marido y que han sido educadas de tal modo que el divorcio es una palabra que encierra mucho temor y vergüenza.
La concepción de un hijo lo que hace es asegurar psicológicamente para ellas un poco más la pareja, pero este pensamiento no es posible que persista en el tiempo ya que es una manera de disfrazar la realidad y que tarde o temprano se revelará por sí sola”, reflexiona la profesional.
Quienes se mantienen en pareja por obligación es realmente una tortura para todos. “Los bebes perciben la tensión del entorno y manifiestan su conducta según lo que vean a su alrededor.
Si solamente ven malos tratos, enojos, gritos y mucho estrés, el niño no se comportará de otra manera distinta de la que considera normal.
Una vez que el pequeño se relacione con otra gente, maestros, compañeros de colegio o demás familiares, notará el choque y comenzarán a hacerse más intensos todos los conflictos que de bebé ha ido padeciendo”, opina la psicóloga.


“Si ya no hay marcha atrás en la relación, lo más conveniente es que cada uno siga su camino sin tener que involucrar a una tercera persona inocente que sin duda será testigo de discusiones y momentos de gran tensión”, expresa Baz Alonso.

jueves, 2 de noviembre de 2017

EL CHINO Y EL ARROZ

Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su esposa, cuando vió a un hombre chino poniendo un plato con arroz en la tumba vecina. El hombre se dirigió al chino y le preguntó: 
- Disculpe señor, ¿de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer el arroz?
- Sí señor, responde el chino, mi difunto vendrá a comer arroz cuando el suyo venga a oler sus flores.
Moraleja: Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente. No juzgues... solamente comprende..., y si no lo puedes comprender... OLVÍDALO.

"La persona que cambia puede equivocarse,
pero la que no cambia nunca, vive equivocada".

miércoles, 25 de octubre de 2017

Hermosa metáfora de la vida y el Bambú.

En el lejano Oriente vive el árbol cuyo crecimiento es el más rápido de todas las especies. Dicen que si te quedas quieto mirándolo, puedes verlo crecer, y no es de extrañar, pues crece hasta 32 metros por mes. Eso significa que crece un metro diario, unos cinco centímetros por hora. Es algo realmente sorprendente.
El Bambú es el árbol de mayor crecimiento de todo el planeta, quizás la criatura viva que más rápidamente crece, tanto así que en Japón, se usa aún hoy en día como materia prima y se le da una importancia aún mayor que al cemento, acero o al silicio de los semiconductores.
Sin embargo tú puedes tomar hoy una semilla de bambú y plantarla en el jardín de tu casa, puedes regarla durante meses y meses, y no conseguirás que brote ni el más pequeño tallo.
Eso podría ser una gran decepción para ti, ¿verdad? ¿Por qué esa planta que crece tan rápido no crece en tu jardín?
En un primer momento puedes echarle la culpa a la tierra, quizás sea demasiado pobre, pero si eres listo verás que otros árboles viven en ella, así que no debe ser esa la razón.
Quizá sea el clima de tu país, ¿Quién sabe? Quizá necesita otro ambiente para salir adelante… Sin embargo en Japón y China se mezclan temperaturas extremas en todos los sentidos. Y esa planta aguanta el más caliente Sol y el Frío más extremo. De hecho es famoso por su habilidad para sobrevivir en cualquier circunstancia.
Quizás puede ser que seas tú, quizás el problema esté en ti, quizás tú seas un inútil y no puedas hacer que crezca el bambú.
Te reto a hacerlo, toma una semilla y riégala durante siete meses… ¡No lograrás nada! ¿Por qué lo sé?
Porque esta es una planta muy sabia. El bambú durante sus siete primeros años (si, siete años) crece hacia abajo, haciendo expandir sus raíces hasta lo más profundo. ¿Por qué? Porque es sabía y se está preparando. Se está preparando para después ser capaz de alcanzar el mayor de los éxitos y ser la planta con el crecimiento más rápido que existe en todo el reino vegetal.
Salir al mundo fuerte e inquebrantable no es fácil, hay que prepararse mucho para ello, y el bambú lo consigue gracias a siete años de profundizar sus raíces.
Entonces se hace tan poderoso que en un mes crece 32 metros, y aún cuando lo cortes seis veces, seguirá creciendo hasta los 32 metros en un solo mes. Por eso es tan apreciado. Porque sabe prepararse para triunfar, y si la desgracia cae sobre él, sabe renacer de sus cenizas y llegar otra vez a lo más alto empezando desde casi cero.
¿Por qué es capaz de hacer eso? Porque sus siete años de raíces le dan la fuerza para ello, su vida reside en su raíz, y aunque cortes el tallo, este seguirá creciendo.
Además, el bambú se mantiene en pie y creciendo gracias a su flexibilidad, cualquier otra planta o árbol de tronco grueso y macizo no resiste un fuerte viento, porque es rígido… en cambio el bambú sabe cómo adecuarse a su contexto, porque es flexible, adaptable y cambia cuando es necesario hacerlo.
No te sorprenderá que te digamos que ésta es una metáfora acerca de cómo podríamos ser las personas. Si somos capaces de tener paciencia en el cultivo de nuestro interior, si sabemos echar raíces fuertes en cuánto a nuestra identidad y si somos flexibles una vez que salimos al mundo y nos encontramos con nuevas formas de ser y existir, entonces seremos exitosos y podremos enfrentar la vida con sabiduría y crecer a pasos agigantados como personas. 
Seamos como el bambú.
De: Paula Enei

lunes, 23 de octubre de 2017

Se original en un mundo que todo copia.

Ser original es algo que puede destacarse con pequeños detalles, mira como mejorar.
Tener personalidad, estilo, ser diferente, pero orientado al éxito, es lo que debes procurar en esta vida.
Pero, no por ser diferente y romper moldes, tampoco debes arriesgarte a perder prestigio o presencia.
Muchas veces basta un pequeño detalle, al hablar, gestos, o pequeñas cosas como utilizar un pañuelo, un lapicero o determinados  colores para que resaltes positivamente ante los demás.
Se nota la persona con personalidad, buen hablar y buen gusto. Desde el punto de vista biológico tu eres único y original, nadie es igual que tu. Por ello, debe ser natural que sigas la tendencia con la que naciste: ser único. Si no lo haces, perderás tu esencia.
Sin que sea obsesivo, si ya eres fotocopia de otros, debes reinventarte o mejorar en todo. Ser original es parte del éxito y de la naturalidad biológica. De hecho, todo lo que es original tiene mayor valor en el mercado.
Es cierto que existen imitadores de artistas que pueden inclusive ser más famosos que los originales, pero, es muy raro y la excepción confirma la regla. Lo mejor es que seas original.
Cuando tu naciste, ya habías vencido a millones de espermatozoides que compitieron contigo para seguir viviendo. Tu eres el único que sobrevivió, por lo tanto fuiste el mejor y deberás seguir procurándolo. Si eres mellizo o trillizo, igual fue difícil frente a millones que también competían.
Todo lo original es mejor cotizado. La ropa, perfumes, calzado, camisetas, jeans, que sean originales, tienen un gran valor agregado. Tu también debes ser mejor cotizado.

By: VidaOk

martes, 29 de agosto de 2017

Las Personas Sensibles No Son Débiles, en Realidad Son Líderes Innatas.


¡Tu Fuente de Energía Positiva!
La sensibilidad probablemente es la cualidad menos valorada del mundo. Es frecuentemente asociada a la fragilidad y debilidad cuando en realidad es la tremenda fortaleza.
Las personas sensibles son perspicaces e inteligentes tanto para reconocer y comprender sus propias emociones. También son  lo suficientemente valientes como para exhibirlas en público.
Muchos de nosotros preferiríamos vivir en negación que reconocer nuestra vulnerabilidad. Debido a esto nunca conquistamos nuestros más grandes miedos y obstáculos internos.
El mundo necesita más almas sensibles, ya que son innatamente más conscientes de sí mismas y más empáticas. Los individuos con esta cualidades son líderes naturales.
Los grandes líderes poseen una alta inteligencia emocional. Se entienden tanto a ellos mismos como a los demás, lo cual es un producto de su propia sensibilidad.
No puedes guiar a otros si no te conoces a ti mismo.
La importancia de ser un líder consciente de si mismo es capturado de buena manera por este proverbio latino:
Es absurdo que un hombre que gobierne a otros no sea capaz de gobernarse a sí mismo.

Si no tienes un entendimiento de tu funcionamiento interno y de lo que motiva tus decisiones entonces no estarás en una posición fuerte para guiar a otros.  
Encontrarte a ti mismo tiene que ver con llegar a un acuerdo con tus emociones y lo que las dicta.Requiere una honestidad un tanto bruta acerca de tus sentimientos. Requiere sensibilidad.
Ser líder no se trata de obtener cierta posición, se define por si eres capaz o no de hacer sentir a las personas a tu alrededor un poco menos perdidas y desorientadas en la travesía de la vida.
Pero no puedes ayudar a otros a encontrar su camino por la vida si es que tu aún no descubres el tuyo.
Los individuos con un gran sentido de sí mismos son más confiados y prácticos y naturalmente inspiran a los demás a confiar en ellos.
También saben reírse de ellos mismos, lo que les ayuda a mantener tanto la perspectiva como la sanidad.
Daniel Goleman ha hecho un trabajo escrito extensivo en cuanto a la inteligencia emocional y el liderazgo. Sus investigaciones han demostrado que las personas emocionalmente inteligentes están mejor preparadas para ser líderes.
En sus palabras:
La consciencia de sí mismo es el primer componente de la inteligencia emocional.
La consciencia de sí mismo significa tener un entendimiento más profundo de las propias emociones, fortalezas, debilidades, necesidades y motivaciones.
Las personas con una alta consciencia de ellos mismos no son exageradamente críticos ni mantienen una esperanza poco realista. En vez, son honestos con ellos mismos y con los demás.
El liderazgo pobre es una consecuencia de la inseguridad, de la falta de autenticidad y de tener una mente cerrada. Estas cualidades frecuentemente hacen que las personas se tornen crueles hacia los demás. Cuando no te entiendes ni te gustas a ti mismo, las personas a tu alrededor se convierten en chivos expiatorios.
Las personas sensibles tienen una extrema ventaja en este aspecto, ya que tienen un entendimiento profundo de sus emociones y de su identidad. Esto es precisamente por qué están mejor preparados para ser líderes.
No puedes guiar sin empatizar.
Piensa en los peores jefes que hayas tenido.
Es probable que hayan sido egocéntricos, terribles para escuchar y profundamente inseguros.
Seguramente nunca exhibieron compasión por los demás y estaban completamente absorbidos en sí mismos. Consecuentemente, te hacían sentir miserable y empeoraban tu rendimiento.
Ernest Hemingway una vez dijo:
Cuando las personas hablan, escucha completamente. La mayoría de las personas casi nunca escuchan.
Los grandes líderes son grandes oyentes. Escuchan con empatía, e intentan sinceramente ponerse en los zapatos del otro.
Consecuentemente, construyen confianza, alivian el descontento y ayudan a catalizar soluciones a varios problemas y lamentos.
Hay una cantidad de evidencia que muestra que los empleados se encuentran más satisfechos cuando tienen jefes compasivos y empáticos.
Correspondientemente, los estudios muestran que los empleados felices son más productivos, creativos y colaborativos.


En otras palabras, el liderazgo compasivo es universalmente beneficioso.
Como dice Emma Seppälä, Directora de Ciencias del Centro de Compasión y Altruismo de la Universidad de Stanford:
Los jefes puede que escondan su compasión por miedo a parecer débiles. A pesar de esto, la historia está llena de líderes que eran altamente empáticos y poderosos – la Madre Teresa, Martin Luther King y Desmond Tutu, por nombrar a algunos. 
Eran líderes tan fuertes e inspiradores que las personas dejaban todo por seguirles.
Así es, contrariamente a la opinión popular, los verdaderos líderes no son dominantes y estoicos, sino cooperativos y emocionalmente abiertos.
El mundo sería un lugar decididamente mejor si más personas en las posiciones de liderazgo fueran sensibles, empáticas y compasivas.
Como dijo una vez el Dalai Lama: 
El amor y la compasión son necesidades, no lujos. Sin ellos la humanidad no puede sobrevivir.
El sufrimiento humano es frecuentemente causado por la inhabilidad de entender las perspectivas y los sentimientos de otros.
Si verdaderamente deseamos progresar como especie, necesitamos aceptar nuestras emociones además de buscar entender las emociones de los demás. 
Los líderes más grandes entienden que la compasión levanta el espíritu tanto de quien la da como de quien la recibe. 



Via: John Haltiwanger


lunes, 14 de agosto de 2017

Enséñame el arte de los pequeños pasos.

No pido milagros y visiones, Señor, pido la
fuerza para la vida diaria.
Enséñame el arte de los pequeños pasos.
Hazme hábil y creativo para notar a
tiempo, en la multiplicidad y variedad de lo
cotidiano, los conocimientos y experiencias
que me atañen personalmente.
Ayúdame a distribuir correctamente
mí tiempo: dame la capacidad de distinguir
lo esencial de lo secundario.
Te pido fuerza, auto-control y equilibrio
para no dejarme llevar por la vida y
organizar sabiamente el curso del día.
Ayúdame a hacer cada cosa de mi presente
lo mejor posible, y a reconocer que esta
hora es la más importante.
Guárdame de la ingenua creencia de que
en la vida todo debe salir bien.
Otórgame la lucidez de reconocer que las
dificultades, las derrotas y los fracasos
son oportunidades en la vida para crecer y
madurar.
Envíame en el momento justo a alguien que
tenga el valor de decirme la verdad con
amor.
Haz de mí un ser humano que se sienta
unido a los que sufren.
Permíteme entregarles en el momento
preciso un instante de bondad, con o sin
palabras.
No me des lo que yo pido, sino lo que
necesito.
En tus manos me entrego.
¡Enséñame el arte de los pequeños pasos!

Antoine de Saint-Exupéry

“Carta para mi amiga que está con un hombre que no la merece”

Cuando se vive el dolor de una amiga por un hombre que no la merece, suceden cosas como este intento mediante una carta para convencer a dejar ir un amor.
A pesar de consolarlas y entenderlas todo el tiempo, hay amigas que siguen siendo la pareja de un hombre que simplemente no la merece. Cuando se trata de nuestra querida amiga, se tiene que intentar todo lo posible para evitar que sus decepciones sean peores y mediante una carta lo hizo saber la escritora Sofía Hernández. Si tienes a una amiga que esté viviendo por una situación similar, te compartimos lo que nos dice.
“Te amo. De la forma más sincera que puede ser, con ese cariño de hermanas que no son de sangre, pero sí de vida. Te amo por ser mi incondicional, por estar aquí en todas mis aventuras, por esa vez que me ayudaste a salir de casa para hacer una tontería, por las ocasiones en que estabas conmigo investigándolo todo acerca del chico que me gustaba, las horas de risas por la mínima tontería, por aquella vez que alguien habló mal de mí y estuviste ahí para defenderme, por decirme las cosas a la cara, no importa lo duras que suenen, por ser mi cómplice a cada momento y contestar el teléfono de madrugada, sin importar si llamaba ebria, con ganas de molestar o llorando.
Creo que las amigas son la forma que Dios tiene para decirnos cuánto nos ama, es como tener un ángel disponible 24/7, tú eres el mío y por eso quiero que sepas un poco de lo que pienso de ti.
Te extraño, por raro que suene; ya sé que estamos cerca e incluso nos vimos en estos días, pero extrañarte va más allá de eso, quiero que regrese esa chica, esa que eras antes de él, cuando no estaba aquí.
El amor es complejo y cada relación es única, pero siempre es lo mejor del mundo cuando es real. Me fascina ver personas enamoradas, disfrutándose y siendo felices, si además son especiales para mí, me emociona más aún, si eres tú, no puedo ni describirlo; el problema es cuando sí eres tú, pero te veo en una relación en donde eres todo menos feliz, menos tú.
Tal vez no soy quién para juzgar tu relación y tampoco pretendo hacerlo, pero hay ciertas cosas que me encantaría que supieras.
Extraño a la chica alegre, segura de si misma, esa que reía por todo y hacía chistes tontos siempre, la que siempre decía ‘sí’ cuando le proponía algo y que se sentía orgullosa de sí misma, esa que tenía claro lo que quería y jamás recibía menos, la que vestía con lo que le gustaba para sentirse bien consigo misma no para agradar a nadie más, la que sabía que podía comerse el mundo de un bocado, esa que tenía muchos amigos y siempre estaba de buen humor, que amaba salir, bailar, la que era tan única que encantaba a todos.
No me malinterpretes, te quiero igual justo ahora, pero me da tristeza ver en quién te has convertido; una chica insegura, preocupada todo el tiempo, siempre a la expectativa de lo que necesita, dispuesta en todo momento a satisfacerlo y hacer lo que sea para que ‘él esté bien’, ansiosa cada que vistes de cierta manera, porque tal vez no le guste; cancelando el único plan que tenías porque misteriosamente algo le sucede y claro, tu momento con otras personas o para ti puede esperar, sus necesidades no.
Ojalá entiendas que mereces a alguien que se sienta feliz de tenerte, quien te responda hasta los ok, quien agradezca cada día por el instante en que apareciste y se esfuerce cada momento por ser mejor para ti, alguien que te impulse con tus sueños y esté presente, no a quien te corta las alas; mereces más que posesión, celos y a un niño, porque no eres su mamá, tampoco de su propiedad, se supone que el amor sea libertad, plenitud, confianza, tranquilidad, apoyo y respeto, no miedo, desconfianza, tristeza constante ni enojo.
No tienes idea de lo mucho que me pesa verte llorar de nuevo por la misma persona, alguien que cambia un momento, cuando siente que ya te vas, que dice tres palabras bonitas para convencerte de que por fin, esta vez va a cambiar; y pasa de nuevo, le perdonas, y pasa de nuevo, no cambia y tú solo lloras. Amiga, no hay algo malo contigo, ¿Qué puede estar mal con ser sincera y querer fuerte, querer mucho? Nada, el error no es ser así, porque es parte de tu esencia, el error es ser así con la persona equivocada, porque seamos claras, si no te demuestra con hechos ese amor que dice sentir, amiga mía, no es tu persona.
Por experiencia te digo que vas a estar bien, no es el final, porque puedes… Porque si te vieras como lo hacemos los demás, fuerte, valiente, inteligente, bonita, noble, sincera, luchadora, comprensiva, con tantas cualidades, tampoco te explicarías cómo es que sigues ahí, con él…
Y es que vales tanto, que si te dieras cuenta de tu valor, quedarías sorprendida con lo poquito que estás recibiendo”.

lunes, 31 de julio de 2017

Las buenas personas están hechas de acero inolvidable.

Son esas personas que te abrazan y recomponen tus partes rotas. Con las que has recorrido la vida. Las que te han enseñado por las buenas. Las que te han mostrado el mundo como un lugar maravilloso en el que vivir. Pero, sobre todo, las buenas personas son por las que cada día coleccionas motivos por los que merece la pena esforzarse y ser feliz.
Las buenas personas no son prepotentes ni paternales sino que, al contrario, son personas pacientes. Porque la paciencia es la virtud que enmarca la capacidad de dar libertad y margen de error a las personas que tenemos delante.
El arte de la bondad es un bien escaso, pero quizás más común de lo que creemos. No todos somos buenos y malos en nuestra totalidad, pues en nuestro interior damos cabida a todo. Además, esto generalmente depende del cristal desde el que se mire.
Sin embargo, hay ocasiones en las que nos tropezamos con personas que no están corrompidas por la sociedad y sus intereses, y que son incapaces de hacer daño a una mosca. Puedes reconocerlas fácilmente, pues desde que las conociste eres mejor persona, te han fortalecido y han enriquecido tu interior.
La bondad auténtica es tener el valor de salir en defensa de lo que está bien
Las buenas personas tienen un sentido justicia y del bien que es especial. Sus palabras siempre son esperanzadoras y, si tienen que elegir, te darán una lección de vida.
Son personas íntegras que van más a allá de las obligaciones morales y siempre tienden su mano para ayudar. Hacen lo correcto aunque nadie esté mirando y eso es lo que las hace valiosas.
Ser buena persona es una de las mayores cualidades que podemos alcanzar. En algunas personas es innato y solo unos pocos afortunados tienen la dicha de ser sensibles al sufrimiento ajeno y a la capacidad de ayudar. Lo positivo de esto es que todos podemos ser personas buenas e íntegras.
Es esa sensibilidad especial las que hace a estas personas inolvidables e incomparables. Además hay veces que la bondad se mezcla con la amabilidad, convirtiendo así a la persona en excepcional.
Siendo buenas personas seremos diferentes
Por eso, más que intentar ser diferente, intenta ser bueno, puesto que siendo bueno serás diferente. Lo que cuenta de verdad es el resultado final. Lo que importa no es la intención sino la acción.
La vida de cada persona afecta a miles de seres en el mundo y, lo que hacemos por otra persona, nos afecta directamente a nosotros. Por lo que es importante aprovechar este efecto multiplicador.
Están hechas de otra pasta, de acero inolvidable.
La mejor forma de compensar a una buena persona es a través de la gratitud. Estas personas son conscientes de que, de una u otra forma, lo que le das a la vida es lo que la vida te devuelve.
Nos duele especialmente que la vida les haga daño, pues en nuestro ideal de mundo justo no concebimos que esto tenga que pasar. Sin embargo, hay una gran parte de buenas personas que lo son precisamente a raíz de estos golpes.
Las personas mas bonitas que conozco son las que se han enfrentado a la vida, a su dureza y a su injusticia. Son las que se han sentido vulnerables y sin esperanza, las que han sufrido en su piel verdaderos desgarros y problemas.
La gente bella no es necesariamente la más linda por fuera pero disfrutan de una belleza especial. Son personas bonitas las que han sabido perdonar, seguir hacia adelante y tender una mano aunque les acompañase la derrota, descubriendo así la grandeza de su ser.
Gracias a todas esas personas bonitas que nos dan tanto sin esperar nada a cambio. 
Vuestro valor es incalculable.

sábado, 8 de julio de 2017

Pensá que algún día te vas a morir.


“Morite de amor, cagón.”
Antes de decir que no, pensá que algún día te vas a morir. Sí, te vas a morir.
Metete al mar, despeinate… que la sal te endurezca el pelo y la piel, que te despinte. Metete de día, de noche… que una ola gigante te lleve a pasear y la arena se te meta en los calzones. Que el “toples” sea por la fuerza del agua, menos sexy y más divertido. Cagate mucho de risa, enterrate en la arena, hacé un castillito… sí, estás peludo, pero las ganas de hacer un castillito no se van jamás.
Tirate en paracaídas que tenés más probabilidades de morirte entrando el auto a la cochera de tu casa, cruzando la avenida apurado para ir a laburar, o de un ataque al corazón post- estrés, post- chatarra, post- depresión. Acostate con tu perro y llenate la ropa de pelos, escuchá su corazón… ese sí que late por vos.
Juntate con tus amigos aunque no tengas un puto peso. Siempre hay un paquete de arroz por ahí, o unas criollitas. Juntate con ellos y meate de risa y si los ves con el celular, tiraselos por la cabeza. Putealos, que están ahí con vos… el resto puede esperar. Coman el asado, vayan a la montaña, ponganse en terlipes en el medio de la calle. Sólo para reír. La amistad sana y no hay antidepresivo que le toque los talones.
Viajá. Ahorrá y viajá. Quizás cuando termines de pagar la ropa que te estás comprando ya la hayas dejado de usar. Quizás cuando termines de pagarte tu casa se haya llevado la deuda… toda tu energía. Quizás cuando termines de pagarte el auto te hayas acostumbrado a caminar. Quizás cuando termines de pagar el microondas te des cuenta de que como calentar en el horno no hay. El somnier extra súper archi blah blah “King” puede esperar, mejor una garrafita para la montaña. Escuchame pendejx, viajá.
Viajá, viajá para enriquecer el alma. Conocé gente, culturas, idiomas. Viajá para ver y escuchar que el amor en todos lados tiene la misma lengua. Viajá, tirate al pasto. Vaciá cuarenta y cinco termos de “meta mate y charla” y que te quede la lengua verde de chupar la bombilla mientras guardás las fotos de ese paisaje en tu cabeza. Y si no hay guita, andate igual. Andate abajo de una planta. Tres frazadas, fideos blancos y nada más.
Escuchá, escuchá a tus viejos. Preguntales todo lo que no sabés, todo lo que pasó. Cuántas veces amaron y cuántas perdieron un amor. Preguntales que querían ser de grandes cuando eran chicos. Preguntales porqué carajos no lo hacen si están vivos. Hablá, hablá con ellos que te escuchan hasta en silencio. Deciles que los querés y metete el orgullo post-moderno liberal de “todo me chupa un huevo” en el culo. Porque ellos también se van a morir. Abrazalos como si fuera la última vez… que ni las velas de cumpleaños, ni las estrellas fugaces, ni las vaquitas de San Antonio tienen el poder de conceder la inmortalidad.
Decilo todo. Decilo, escribilo, transmití. Sacate la vergüenza de las venas. Decile que la querés, decile que lo amás. Metele un beso para que no se olvide más. Decile que te dormís y te levantás pensándolo/la. Decile, decile todo lo que se te cruce por el bocho. Sé asquerosamente romántico/a. Empachate. Dejá de hacerte el/la dura que todos bien sabemos lo que siente el otro. Así que… decilo. ¿Qué podés perder? Decile lo que te gusta, lo que te enloquece, lo que te excita.
Dejá de sobarle la espalda a la tristeza y abrazala, abrazala fuerte y que se vaya un tiempo para volver fresquita como una lechuga y así… la volves a abrazar.
Antes de tener hijos… sé un niño, sé un niño todo el tiempo que más puedas. Dormí, salí, reíte, comé chocolates y gomitas y reíte. Fulminá tu juventud… antes de envejecer. Y cuando te pongas viejo, contale a la generación entrante… qué significa cada una de tus arrugas. No les dejes tu cuerpo gris, dejales tus ganas de vivir. Dale viejo, dejalos que jueguen a la pelota en la siesta ¿Te acordás cuando jugabas a la pelota en la siesta? Dale, no llames a la policía. Comprate un paquete de bombitas y cuando te toquen el timbre mojalos también. Dale viejo, viejo las pelotas. Sí, viejas las pelotas pero sangre en el pecho. No fue hace tanto viejo, acordate y reíte con ellos… antes de decir que no.

Autora: Maru Leone.


miércoles, 5 de julio de 2017

SOBRE LA FELICIDAD

SOBRE LA FELICIDAD - Eduardo Galeano

“Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo y entonces después de tener otro. Entonces nos sentimos frustrados porque los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos más felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de tratar). Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esta etapa. Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo (a) le vaya mejor, cuando tengamos un mejor carro o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados.”
“La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora, ¿cuándo? Tu vida estará siempre llena de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices de todas formas. Una de mis frases: “Por largo tiempo me parecía que la vida estaba a punto de comenzar. La vida de verdad. Pero siempre había algún obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar. Sólo entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta que esos obstáculos eran mi vida”. Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad.”
“La felicidad “es” el camino; así que atesora cada momento que tienes y atesóralo más cuando lo compartiste con alguien especial, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo y recuerda que el tiempo no espera por nadie... así que deja de esperar hasta que bajes cinco kilos, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que éste para ser feliz... la felicidad es un trayecto, no un destino!!!!

jueves, 27 de abril de 2017

Cuando Dios dice No... ¿Qué hacer con las oraciones sin respuesta?

Dios escucha y contesta todas nuestras oraciones, pero a veces la respuesta es «No» y esas normalmente se sienten como no respondidas
Déjenme comenzar diciendo que el término “oraciones sin respuesta” me parece uno bastante equivocado porque Dios escucha y contesta todas nuestras oraciones. Es solo que a veces la respuesta es “No” y esas normalmente se sienten como no respondidas. Esas son las oraciones que se sienten como que se han estrellado contra un muro enorme, que han sido enviadas de regreso a la tierra de golpe. Pero, las oraciones sin respuesta, pueden ser muchas veces bendiciones disfrazadas, aun cuando en ese momento, parezcan pérdidas que nos destrozan el corazón.
Creo que el misterio que hay en un “No” de Dios puede ser una de las más inexpugnables y difíciles piedras de tropiezo para los Cristianos. Puede ser colocada justo ahí, al lado de la maldad, y muchas veces ambas se combinan cuando nuestras oraciones parecen seguir sin respuesta en medio de la tragedia y el dolor. Puede ser aún más frustrante cuando nuestras oraciones parecen ignoradas y otros a nuestro alrededor ven pronto auxilio a sus clamores.
En la universidad, un compañero estaba comprometido con su novia de la escuela. Ellos estaban en su último año de universidad y esperaban con ansias su boda y su vida juntos. De pronto ella cayó enferma, de algo serio. Esto hizo que prácticamente toda la universidad se volcó en oración juntos para interceder por su sanación, pero ella falleció. Al mismo tiempo, conocí a una mujer que estaba luchando con la infertilidad después de haber sufrido en la adolescencia un aborto que tuvo complicaciones. Algunos de los compañeros oramos por ella en alguna ocasión y supimos luego que estaba embarazada. Tengo amigos que ha recibido provisión financiera que llegó de la nada en el último minuto, cuando la esperanza parecía pérdida y otros que vieron sus plazos vencerse sin recibir el rescate esperado.
¿Qué hacemos cuando hemos volcado nuestros corazones en oración a Dios y nada sucede, o pasa todo lo contrario de lo que hemos estado pidiendo? He encontrado algunas cosas que me han dado esperanza al pasar por esos valles.
Mis primeros pensamientos de consuelo llegan cuando recuerdo que éste no es nuestro hogar. Cualquier cosa que suceda o no en esta vida no es el final de nuestra historia. Mi esposa y yo sufrimos la pérdida de un bebé en un embarazo interrumpido hace unos años. Con las primeras señales de problemas, oramos y oramos y oramos, pero se sentía como que todas nuestras oraciones chocaban con el techo o no iban a ninguna parte. Pero el recordar que este mundo no es el final nos ayudó durante el proceso de duelo. El saber que nos encontraríamos con nuestro bebe algún día puso nuestro sufrimiento temporal, pero totalmente real, en perspectiva. San Pablo, un hombre no extraño al dolor y las dificultades, escribió a los Corintios “No se pueden equiparar esas ligeras pruebas que pasan aprisa con el valor formidable de la gloria eterna que se nos está preparando. Nosotros, pues, no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve; porque las cosas visibles duran un momento, pero las invisibles son para siempre“. (2ª Corintios. 4,17-18)
Otra cosa que me ha ayudado cuando Dios dice “No” es recordar que Él sabe lo que hace aun cuando yo no lo sepa. Dios es Amor. Es nuestro Padre amoroso. Sus planes y propósitos para mi vida van más allá de lo que pueda comprender desde mi perspectiva. A veces parece difícil confiar en Dios cuando parece que no escucha o no le importan nuestras circunstancias actuales. Mi propio orgullo, miedo o ansiedad pueden nublar mi comprensión u oscurecer mi vista del gran diseño. Es precisamente en ese momento en el que nuestra oración parece sin respuesta que nos vemos obligados a tomar la decisión – ¿dudaré de la bondad de Dios o buscare su consuelo? En esencia, ¿confió en Él solo cuando me da lo que quiero, o confiaré en Él aun cuando no comprenda lo que hace? Aprender a confiar a Dios cuando todo tu interior está enojado con Él y listo para alejarse de su presencia, es un precioso momento de crecimiento espiritual.
Finalmente, nunca malgastes tu sufrimiento. Puede ser por algo pequeño o trivial, o por algo que parezca de vida o muerte, cada vez que sentimos que nuestras oraciones son ignoradas o no respondidas, cada vez que Dios nos dice No, hay una decepción o nivel de sufrimiento. Cuando nos unimos en el sufrimiento con Jesús, no importa sea grande o pequeño, estamos unidos a Él en una forma única y poderosa. Cuando llevamos nuestras heridas a tocar sus llagas, podemos decir “Ahora me alegro cuando tengo que sufrir por ustedes, pues así completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo para bien de su cuerpo, que es la Iglesia.”(Colosenses 1,24). Por irónico que parezca, el dolor que experimentamos al no recibir respuesta a nuestras oraciones, puede ser por sí mismo, una oración de intercesión por otros. Podemos tomar nuestra desilusión y ofrecerla a Jesús como ofrenda, como sacrificio por aquellos en necesidad de Su gracia. Esto puede redimir nuestro sufrimiento, nuestra decepción o nuestra desilusión y traernos curación y consuelo, mientras profundizamos en nuestra relación con Dios y nos ayuda a confiar en Él nuevamente.

Artículo de: Pildoras de fe. 


jueves, 20 de abril de 2017

“Se necesita valor para amar a una mujer fuerte y con carácter”.

Mujer fuerte no es sinónimo de mujer fría. Pese a que muchas veces se confundan ambos términos, este tipo de mujeres han aprendido de la vida, los golpes y el dolor; han sabido levantarse y continuar. No se dejan vencer ni intimidar por nada, y enamorarse de ellas puede ser todo un desafío.
Son el tipo de mujeres que vale la pena conquistar, tratar, amar… porque le ponen fuerzas y ganas a todos los aspectos de su vida, incluso al amor, aunque sea difícil robarle el corazón.
Mujeres con historia, difíciles de comprender, porque son esas historias que las han hecho fuertes y con carácter. Porque es a base de golpes que han aprendido a amarse y valorarse, a defender sus valores y sus principios y su comportamiento y, sobre todo, han aprendido a no basar su confianza y su autoestima en la aprobación de los demás, porque saben que su vida la han creado ellas mismas con sus elecciones, correctas o no. Pero eso sí, siempre dispuestas a aceptar sus errores y redimirlos, a crecer y evolucionar.
Es cierto que muchas veces parecieran mujeres frías, que no muestran fragilidad, a las que es difícil sorprender, pero en realidad, son tan frágiles… sólo que saben controlar esas emociones, las conocen a la perfección y las identifican de manera muy inteligente, pero se las reservan para ellas mismas. Saben hacer introspección y detectar el mensaje de esas emociones, pero también saben mantener la cabeza fría.
Para amar a una mujer fuerte y de carácter, se necesita mucho valor porque es una mujer que quizá, a veces, tampoco sabe lo que quiere, pero al menos, sabe perfectamente lo que no quiere en su vida. Es segura de sí misma y siempre se da su lugar, porque para ella, su vida y sus intereses, son prioridad. Y no, no confundas, no es egoísmo ni soberbia, es sólo que está tan orgullosa de lo que es y tan satisfecha con su vida, que no se permite ponerse en manos de otras personas.
Para amar a una mujer así, necesitas ser valiente, porque regularmente, vienen cargadas de pasado, con el corazón un poco rasguñado, algunos fantasmas silenciosos y cicatrices que son su principal testimonio de vida, y tendrías que aceptar, no temer, reprochar ni dudar de su pasado.
No es fácil amar a una mujer fuerte, porque ellas ya no se conforman con relaciones pasajeras. Esperan compromiso y honestidad porque están más que dispuestas a devolverlo con la misma pasión que aplican a cualquier otro aspecto de su vida. Y son tan leales, que no habrá nadie más digno de tu confianza, que una mujer así. Y es que si ella decide que te quiere en su vida, te lo da todo, hasta su alma.
Amar a una mujer fuerte y de carácter es todo una aventura, pero si no tienes el valor, no la retes, no la provoques, porque al final, sólo te quedará el arrepentimiento de no haber sabido estar a su altura.”

Fuente: What the girl